24 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

El guardia civil Antonio Martín es uno de los rostros visibles de este grupo con el que se pretende unir y representar a este colectivo en toda España

Nace la Plataforma Nacional para el Progreso Gitano, una iniciativa para ayudar a los más necesitados

Antonio Martín, gitano y cabo de la Guardia Civil
Antonio Martín, gitano y cabo de la Guardia Civil
La Plataforma Nacional para el Progreso Gitano se ha creado para unir al conjunto de los gitanos españoles y que sea verdaderamente representativa de este colectivo. Aprovechando el Día Internacional del Pueblo Gitano (8 de abril) y la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, un grupo de jóvenes de todo el país crearon este movimiento para, entre otras, ayudar a las familias más desfavorecidas. El guardia civil, el cabo gitano Antonio Martín, es uno de los rostros visibles de este grupo.

El pasado 8 de abril un grupo de jóvenes gitanos  decidieron tomar la iniciativa y crear un movimiento para unir al conjunto de los ciudadanos gitanos del país. Coincidiendo con el Día Internacional del Pueblo Gitano y para aportar su ayuda en la lucha contra el coronavirus, decidieron crear la Plataforma Nacional para el Progreso Gitano (PNPG), una plataforma sin ánimo de lucro que cuenta ya con el apoyo de miles de personas de toda España.

Uno de los rostros visibles es el de Antonio Martín, cabo de la Policía Judicial de la Guardia Civil y activista por los derechos del colectivo gitano. "La iniciativa ha surgido de chicos y chicas jóvenes que, viendo la crisis actual existente, han decidido ayudar a las familias que lo estén pasando mal y el Pueblo Gitano es parte de esa población vulnerable", explica el cabo a elcierredigital.com

Empezaron a mover la iniciativa y a llamar a los gitanos "de respeto", aquellos de más edad y patriarcas que cuentan con mayor experiencia. "Muchos gitanos no se sienten representados ni institucionalmente ni por las organizaciones que reciben subvenciones. La mayor parte de los miembros de estas fundaciones y de sus cúpulas no son gitanos y nosotros queremos ser dueños de nuestro futuro y ser representantes de nuestro pueblo de cara a las necesidades que tenemos", asegura Antonio Martín.

Gran parte de la comunidad gitana vive de los mercados y de la venta ambulante, un trabajo de cara al público que ha tenido que cesar su actividad desde que se decretó el estado de alarma. Además, existen muchas personas que viven a día y no pueden parar su productividad si quieren subsistir en esta crisis.

Por ello, a través de representantes de cada provincia, desde la PNPG recogen las carencias de los gitanos para poder gestionar ayudas sociales y económicas, entregar alimentos y hablando con los ayuntamientos para llevar medicina a ancianos que no puedan desplazarse, entre otras cosas.

"Estamos promoviendo la unión del Pueblo Gitano y haciendo lo que las fundaciones no han hecho: ir a las barriadas, a los poblados chabolistas, hablar con las familias más desfavorecidas y trasladar sus necesidades a las instituciones públicas para poder dar soluciones", señala el guardia civil. 

Otro de los problemas que presenta la comunidad gitana es la alta tasa de analfabetismo existente entre sus miembros, que supone una barrera social a la hora de solicitar medidas de amparo social. "Son miles los que se ponen en contacto con nosotros para que les ayudemos a hacer formularios de todo tipo como ayudas económicas y sociales o bonos en supermercados que gestionan los ayuntamientos. Hasta ahora estamos dando un servicio a nivel nacional excelente, que nunca se había hecho", comenta el cabo. 

Esta plataforma no forma parte de ninguna fundación, federación, asociación, sindicato o partido político, como así consta en sus principios fundacionales que han trasladado a este periódico. Entre los puntos por los que se define la PNPG, uno de ellos es la inclusión de todos los gitanos y gitanas de nacimiento y de "alma, espíritu, respeto y corazón".

Importancia de la mujer

Del mismo modo, establece que "está desvinculada de toda orden religiosa, aunque mantiene estrecha relación de hermandad con las Iglesias Cristianas". También se comprometen a luchar contra la violencia de género, el 'mobbing' escolar y laboral, asegurando que para ello se creará un "departamento especializado donde especialmente el sector femenino liderará".

De hecho, Antonio Martín asegura que "las mujeres están jugando aquí un papel importante, nunca habían trabajado tan libremente con tanta autonomía y muchas  de las representantes provinciales son mujeres".

Tal y como incluyen en los principios de la iniciativa, "el funcionamiento de esta Plataforma será rigurosamente democrático y se regirá por el ordenamiento constitucional y jurídico". Además, no cuentan con presidente, ni secretario, ni vocales, sino que todos sus miembros tienen el mismo poder de voto, "que será libre, igual y directo".

Con lo que sí van a contar es con un consejo de garantías, al que denominan "Consejo de Ancianos", para asesorar al los miembros de la plataforma con "su dilatada experiencia, respeto y buen hacer demostrado". Antes de tomar decisiones importantes por medio de votación, tienen que ser oídas y valoradas por este consejo.

Asimismo, desde PNPG aseguran que no lucharán contra ninguna asociación, sino que trabajarán exclusivamente "por la transparencia y publicidad de sus datos", creando auditorías y evitando "cualquier abuso u otra acción que estas asociaciones pudieran perjudicar a la comunidad gitana o a alguno de sus miembros". Además, fomentarán la educación, enseñanza y el trabajo para los más jóvenes, "los herederos de nuestro futuro, dignos representantes y dueños de su porvenir".

Antonio Martín, concluye haciendo un llamamiento a todos los "gitanos y no gitanos" de España que quieran apoyar a esta plataforma. 

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