16 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

El acusado de matar a su hijo llevaría consigo dinero en efectivo y el pasaporte en vigor, lo que hace pensar que la fuga podría estar premeditada

Sigue la búsqueda del presunto parricida de Barcelona: Se sospecha que Martín Ezequiel pudo planificar su huida

Martín Ezequiel Álvarez.
Martín Ezequiel Álvarez.
Cuando se cumple una semana del terrible suceso, Mossos d'Esquadra continúan la búsqueda incesante de Martín Ezequiel Álvarez, sospechoso de asesinar a su hijo de dos años en un hotel de Barcelona. Las últimas pesquisas sitúan al presunto parricida en la Terminal 1 del aeropuerto de El Prat, no obstante, fuentes de la investigación descartan que el hombre haya abandonado el territorio, al menos con su documentación.

Los Mossos d'Esquadra continúan la búsqueda frenética de Martín Ezequiel Álvarez Giaccio, el sospechoso de acabar con la vida de su hijo, un pequeño de dos años, en un hotel de Barcelona.

Cuando se cumple una semana del terrible suceso, los investigadores centran sus labores en revisar todas y cada una de las cámaras de seguridad de aquellos lugares por donde habría pasado para tratar de recomponer su huida, al tiempo que se analizan llamadas de algunos ciudadanos que creen haber visto al presunto parricida en diferentes lugares de Cataluña. De momento, sin resultados concluyentes.

Martín Ezequiel acompañado por su hijo. 

De este modo, las últimas pesquisas sitúan a Martín Ezequiel, un economista nacido en Argentina y nacionalizado español, de 44 años de edad, en la Terminal 1 del aeropuerto de El Prat. Así lo confirman los Mossos, tras el testimonio aportado por un taxista que asegura que llevó al sospechoso hasta una de las puertas principales de acceso. Según su relato, el hombre pagó la carrera y, antes de marcharse, le pidió que esperara unos minutos. Sin embargo, tras aguardarle durante un cuarto de hora, Martín Ezequiel no regresó y el conductor del taxi decidió continuar con su jornada laboral, abandonando el recinto. 

En este sentido, fuentes de la investigación aseguran que el presunto parricida no voló ni ese día ni en los días posteriores, al menos no lo hizo con su documentación. Aun así, la policía no descarta ninguna hipótesis, y por ello piden colaboración ciudadana para dar con su paradero. 

Martín Ezequiel Álvarez Giaccio mide 1,78 centímetros de altura y tiene el pelo rapado y la barba recortada. De complexión atlética y ojos marrones, en el momento de su huida vestía una camiseta gris, unos pantalones tejanos y unas deportivas rojas. No obstante, el hombre podría haber cambiado su fisionomía para dificultar su identificación. 

En las imágenes captadas por la videovigilancia del hotel el hombre no portaba consigo ningún tipo de bolsa o maleta. Se sabe, sin embargo, que llevaba dinero en efectivo -que unos días antes le habría pedido a unos familiares-, así como su pasaporte, lo que hace pensar que podría haber planificado su huida, aunque no se descarta ninguna opción.

Violencia vicaria

Martín Ezequiel y su pareja, la madre del pequeño, se encontraban en proceso de separación. La mujer había decidido poner fin a su relación, una decisión que, según recoge La Vanguardia, el sospechoso aparentó aceptar con madurez. "El hombre se mudó a la vivienda de su padre en El Vendrell y durante los siguientes días mantuvo una actitud ejemplar con la madre de su hijo como evidencian los mensajes que se intercambiaron en esas jornadas" señala el citado medio.

Sin embargo, su actitud cambió el martes por la tarde, cuando el hombre, ya en compañía del pequeño, comenzó a amenazar a la madre. "Te arrepentirás" o "en el hotel tienes lo que te mereces", son algunos de los mensajes que han trascendido y que hicieron saltar las alarmas de la madre del pequeño, que denunció los hechos y acudió al alojamiento donde, finalmente, se halló el cuerpo sin vida del menor. 

Se iniciaba así una búsqueda que, una semana después, todavía no ha arrojado resultados. 

La policía autonómica custodia el domicilio de la madre del pequeño y vigila la vivienda de El Vendrell en la que Martín Ezequiel se había instalado tras la ruptura. Hasta ahora, el supuesto parricida no se ha puesto en contacto con ninguno de los familiares que tiene en España, como su padre, quien, como el resto de la familia, desde el primer momento se puso al servicio de los investigadores.

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