22 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Una menor ha desaparecido en Mallorca y la familia de otro joven denuncia en Canarias a uno de los cuidadores del centro por golpear al niño internado

Dos nuevos casos: Un menor desaparecido y otro golpeado, cercan a los centros de tutela

Unión de los gitanos y los payos por los menores tutelados.
Unión de los gitanos y los payos por los menores tutelados.
La lucha por los menores tutelados sigue ganando adeptos. La repercusión de la campaña emprendida por Juan Cortés ha trascendido el ámbito de la etnia gitana, para sumarse las reivindicaciones de todas las familias que vivan situaciones similares. Hasta ahora estas historias no se contaban, pero tras el escándalo de los menores en Mallorca las familias han comenzado a difundir sus casos. Las últimas son una desaparición y una denuncia de la familia de un menor contra un cuidador en Canarias.

Suma y sigue en el asunto de los menores tutelados en Palma de Mallorca. Una de las menores tuteladas fugadas del centro y que fue interceptada en una redada policial en el interior de un local de ocio nocturno, tal y como contamos en Elcierrdigital.com, se encuentra de nuevo en paradero desconocido.

Fue una redada a cargo de la Policía Nacional y la Policía Local en Palma de Mallorca en las noches del viernes y el sábado en varios locales de ocio para prevenir el consumo de sustancias estupefacientes y dar respuesta a las demandas y quejas vecinales se saldó con 31 menores identificados, dos de ellos tutelados en Centros del Consell de Mallorca.

Ahora, uno de ellos, una adolescente de 14 años. No habían pasado ni 24 horas cuando desde la dirección del hogar tutelado del IMAS ya ponían en conocimiento de las autoridades que la interna se había fugado de nuevo. Acto seguido, la organización SOSDesaparecidos colgaba de nuevo el cartel anunciando la desaparición. La policía sostiene que se trata de una fuga.

Además, elcierredigital.com ha tenido acceso a la denuncia de la familia de un menor internado en Canarias. El pasado 29 de enero Carolina S.L., se presentó en la comisaría de Santa Cruz de Tenerife para denunciar que su hijo Jonas C.S. había sido agredido en el centro de menores de Tabares. El menor se encuentra tutelado por orden del juzgado de menores de Santa Cruz de Tenerife desde hace 8 meses.

El chico contactó con su madre por teléfono el día 25 de enero para contar que "cuando se encontraba entablando conversación con el coordinador de la zona (módulo 4) Jonas escupe en la cara al coordinador, es cuando recibe un puñetazo que impacta en la cara próximo al ojo derecho, rompiéndole las gafas que portaba a la vez que recibe varios puñetazos en la espalda", según consta en la denuncia.

Luego el niño fue atendido por el médico que hizo un parte de lesiones. El menor argumentó que estaba pidiendo un traslado de módulo porque "hay una chica que le gusta, pero al negarle el coordinador el traslado escupió al coordinador para que lo castigaran y lo trasladaran hasta ese módulo", explica la madre en la denuncia. LA denuncia fue interpuesta el día 29 de enero y ahora la Policía Nacional tendrá que investigar los hechos.

A través de las redes la familias están contando sus casos. 

Historias como estas son las que han hecho que Juan Cortés, el abuelo de la pequeña Mari Luz, inicie toda una lucha para que los menores cuyos padres no pueden hacerse cargo de ellos vuelvan con otros tipos de familias. Una lucha que se ha convertido en uno de los movimientos cívicos más importantes en el mundo gitano.

La comunidad gitana parece haber seguido el consejo que les enviaba Cortés hace unos días desde Elcierredigital.com: “Las familias están asustadas, pero yo les digo que lo que tienen que hacer es aprovechar el tirón de todo lo que ha pasado. La sociedad ha tomado conciencia gracias a estas noticias tan terribles y ahora es el momento”.

Sin embargo, no todo son facilidades, ya que Manuel Maldonadotal y como contó Elcierredigital.com, un responsable de esta asociación en la localidad mallorquina de Inca encuentra numerosas trabas para llevar a cabo su labor de recogida de firmas. Cada vez que ha intentado poner una mesa en la calle para hacer esta labor altruista la policía local se lo ha impedido con apercibimiento de multa, así que ahora Manuel lleva colgados los papeles y los ofrece a firmar por la calle.

Juan Cortés ha conseguido que su lucha no se quede sólo en el ámbito de la etnia gitana. Cada vez más son todo tipo de familias no pertenecientes a esta etnia, pero con historias similares que, auspiciados por este movimiento, han decidido ‘salir del armario’ y hacer públicas sus historias. Todos a una. Gitanos y payos, se han unido para luchar, en comandita, por los derechos de niños arrebatados de su entorno familiar para pasar a ser tutelados por el Estado y las Comunidad Autónomas.

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