03 de agosto de 2021
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EDICIÓN VERANO

El juzgado de Instrucción número 1 de Arrecife (Lanzarote) solo ha tardado 48 horas en dictar la resolución

Prorrogan la prisión preventiva para Raúl Díaz, presunto asesino de su esposa Romina Celeste Nuñez, hasta enero de 2023

Raúl Díaz y Romina Celeste.
Raúl Díaz y Romina Celeste.
Tanto Fiscalía como acusaciones particulares habían solicitado el pasado martes que se extendiera otros dos años la prisión preventiva contra Raúl Díaz, marido de la joven paraguaya Romina Celeste Nuñez, considerada primera víctima de la violencia machista ocurrida durante el año 2019. El juicio se celebrará dentro de poco ya que la instrucción está a punto de finalizar y ahora la jueza ha decidido prorrogar dos años más la prisión preventiva.

Este martes tenía lugar una vista en el Juzgado de Instrucción número 1 de Arrecife (Lanzarote) para decidir la prórroga o no de la prisión preventiva para Raúl Díaz Cachón, en prisión desde el 16 de enero de 2019 acusado del asesinato de su mujer Romina Celeste Núñez.

Apenas 48 horas después, este mismo jueves la jueza titular del Juzgado 1 de Arrecife ha dictado prorrogar la orden de prisión contra Raúl Díaz hasta el 13 de enero de 2023. Contra la resolución cabe recurso de reforma a presentar en el plazo de tres días.

Romina fue considerada la primera víctima de violencia de género de 2019. Este 16 de enero se cumplen dos años desde que Raúl Díaz está encarcelado y por eso su abogado defensor pidió ahora la libertad. Tanto fiscalía como acusación popular y particular, que ejerce la familia de Romina defendida por la letrada Emilia Zaballos, se opusieron a esta medida y pidieron la prórroga de la prisión preventiva durante otros dos años, aunque la instrucción está prácticamente concluida y se podrá celebrar pronto el juicio oral por jurado popular en la Audiencia Provincial de Las Palmas.

Emilia Zaballos, de la Fundación Zaballos para la Defensa de los Derechos Constitucionales, que ejerce la acusación particular, ha explicado a elcierredigital.com que "no han cambiado las circunstancias por las que se decretó su ingreso en prisión. Las pruebas e indicios contra el acusado son altísimos y están prácticamente todas concluidas. Además, respecto a la proporcionalidad de las penas, lleva dos años de prisión pero solo uno de los delitos, el de asesinato u homicidio, son 15 años. El riesgo de fuga es alto y podría correrse el riesgo de alteración de pruebas, ya que parte del cadáver de Romina está enterrado donde solo el acusado sabe, ya que ha reconocido la profanación de ese cadáver".

Emilia Zaballos, de la Fundación Zaballos.

La defensa de Raúl pidió la puesta en libertad argumentando la inocencia del acusado y la necesidad de cuidar de su madre y su hermana, discapacitadas, aunque ambas viven en la península y la primera está a cargo de su marido y la segunda tiene su propia unidad familiar. Asimismo, el abogado presentó una demanda de ejecución para que el Juzgado obligue a las dos hijas del detenido a visitarlo en la prisión de Lanzarote donde está ingresado, a pesar de que viven en la Península. "Nosotros nos hemos opuesto a esta solicitud porque no hay un informe psicológico pericial que favorezca esta medida, ya que incluso el acusado puede perder la patria potestad", explica Emilia Zaballos. Contra Raúl Díaz pesan cinco delitos: Lesiones, maltrato continuado, denuncia falsa, asesinato u homicidio y profanación de cadáver.

Historia de un terrible asesinato

La joven paraguaya Romina Celeste Núñez perdió la vida en la madrugada de Año Nuevo de 2019 en su casa familiar de Costa Teguise (Lanzarote), en unas circunstancias que aún se desconocen al cien por cien, porque su marido, el ingeniero industrial Raul Díaz Cachón, según sus propias declaraciones, quemó el cadáver, lo descuartizó, lo arrojó al mar y, días después, acudió a un cuartel de la Guardia Civil a denunciar su desaparición. 

Sin embargo, todas las partes, a excepción de su defensa, consideran que existen indicios y pruebas suficientes para acusar a Raúl Díaz de homicidio, por más que hasta ahora éste haya mantenido la versión de que se encontró muerta a su mujer al regresar a casa de madrugada tras haber consumido drogas y que se asustó tanto, que decidió hacer desaparecer su cuerpo.  

"La familia de Romina está muy contenta, dentro de las circunstancias, con la instrucción del juzgado que ha sido rápida, limpia y eficaz y con el trabajo de la Guardia Civil que puedo decir que es impecable, buenísimo y han atado todas las pruebas muy bien en tiempo récord", añade Emilia Zaballos.

De momento, para completar la fase de instrucción solo falta por realizarse una prueba consistente en evidenciar si unas tijeras compradas por el acusado serían capaces de usarse para cortar tejidos humanos. Después, todas las partes presentarán sus escritos de acusación o defensa y el juzgado mandará la causa a la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria que decidirá la fecha de celebración del juicio por jurado popular. 

Romina Celeste. 

El investigado está también acusado de malos tratos y por eso la acusación defenderá en el juicio que hay al menos dos episodios en los que Raúl Díaz maltrató a su esposa: El 8 de agosto de 2018 en un hotel de Arrecife, cuando "la golpeó en repetidas ocasiones"; y, en torno al 29 de diciembre, día en el que la joven se presentó de madrugada en el Hospital de Lanzarote con lesiones. No fue atendida porque el hombre acudió a buscarla y se la llevó al domicilio familiar. Cuarenta y ocho horas después, perdió la vida.

Dudas sobre el final de Romina

La Fiscalía reconoce que no se sabe qué ocurrió exactamente esa madrugada de Año Nuevo en la casa del matrimonio en Costa Teguise, pero sostiene que Raúl Díaz "dio muerte de manera voluntaria a su esposa" y, después, "quemó y desmembró el cuerpo [...], introdujo en bolsas los restos, las metió en el maletero de un vehículo Critroën que había alquilado a tal efecto y los arrojó al mar". 

Pasados ocho días, cuando la familia de su mujer preguntaba insistentemente por ella, el procesado se presentó en el cuartel de la Guardia Civil y denunció su desaparición, acción esta última en la que se basa la acusación de denuncia falsa.

El 13 de enero de 2019, la Guardia Civil lo detuvo tras interceptar una conversación telefónica en la que contaba a un familiar cómo se había deshecho del cadáver de Romina. Precisamente, hasta ese momento había manifestado que no sabía qué le había pasado a su mujer. 

romina_apartamentos

Residencial El Palmeral, de Costa Teguise, donde vivía la pareja.

Los agentes buscaron durante días su cuerpo por la costa de Lanzarote, sin éxito hasta febrero, cuando se encontró un fragmento de tejido humano, que resultó ser un trozo de pulmón, que vino a coincidir con el ADN de la joven paraguaya.

La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género incluyó el caso de Romina Celeste como primera víctima del año de este tipo de violencia en julio de 2019, más de 6 meses después de su desaparición. La víctima, que tenía dos hijos menores de edad, no había llegado a denunciar previamente por malos tratos a su agresor, al retirar al final la denuncia en comisaria.

 La vida del presunto asesino

Raúl Díaz Cachón, ingeniero industrial especializado en tecnologías de energía, divorciado y padre de dos hijas, de 44 años, se quedó prendado de Romina Celeste poco después de conocerla en Madrid y tras un breve romance anunciaron su matrimonio.

La joven paraguaya contó por entonces a sus amigas que "estaba muy feliz y contenta, que por fin podría irse a vivir con sus dos hijos y su nuevo amor", tal y como contamos en su día en elcierredigital.com. Para todas sus amigas, Romina "era una joven extrovertida, alegre y vital. Nos alegraba siempre la fiesta a los demás". Los hijos de Romina están con sus respectivos padres, uno en Paraguay y otro en Madrid.

Aunque era trece años mayor que ella, Raúl se enamoró perdidamente de la joven paraguaya. Hijo varón de una familia acomodada, con otra hermana mayor, se crió en Collado Villalba (Madrid) junto a sus padres Pilar y Juan Manuel. Se casó joven, tuvo dos hijas y se divorció muy temprano también. Raúl estuvo destinado por su empresa, Endesa, primero en Teruel y luego en Lanzarote, donde presuntamente acabó con la vida de Romina.

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