07 de marzo de 2021
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FIN DE SEMANA

"Matad a un puto guardia civil esta noche, iros a otro pueblo donde haya guardias civiles y matad a uno”, gritó en un concierto

El rapero fugado Valtònyc irá al banquillo acusado de un delito de odio contra la Guardia Civil

Valtònyc.
Valtònyc.
Al rapero Valtònyc le va a salir caro insultar a la Guardia Civil. El Juzgado de Instrucción número 2 de Estepa (Sevilla), ha dictado auto de transformación del caso en procedimiento abreviado, lo que pone fin a la investigación judicial y ordena fijar fecha para la celebración del juicio oral. Ahora la Fiscalía y AUGC, personada en la causa, deberá emitir un informe de calificación de los hechos.

El rapero Valtònyc, Josep Miquel Arenas Bertrán, tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados por delito de odio contra la Benemérita. Así lo ha determinado el Juzgado de Instrucción número 2 de Estepa (Sevilla), que ha dictado auto de transformación del caso en procedimiento abreviado, lo que pone fin a la investigación judicial y ordena fijar fecha para la celebración del juicio oral. Ahora serán las partes de la causa, la Fiscalía y AUGC, las que deberán emitir un informe de calificación de los hechos que incluirá la pena que, a entender de estas dos acusaciones, debería cumplir el músico y que será estudiada por el tribunal durante la vista.

Josep Miquel Arenas Bertrán (La Puebla, 1993) será juzgado por instar a los asistentes a uno de sus conciertos, el que tuvo lugar el 31 de marzo de 2018 en la localidad sevillana de Marinaleda, a atentar contra los miembros de la Benemérita. "Matad a un puto guardia civil esta noche, iros a otro pueblo donde haya guardias civiles y matad a uno, poned una puta bomba al fiscal de una vez", gritó el cantante. Sus palabras fueron recogidas por todos los medios de comunicación y provocaron que la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), asociación mayoritaria en el cuerpo, decidiera interponer una denuncia por un delito de odio contra el colectivo al que representa.

Para Pedro Carmona, portavoz de AUGC, "Unas manifestaciones que expresaron de manera delictiva, una actitud de odio irracional, en concreto, contra los guardias civiles. Aquel día en aquel concierto, Valtònyc instaba a su público a atentar contra guardias civiles. Esta actitud no cabe como parte de la libertad de expresión pues no se trata de la letra de una de sus canciones, sino de una intencionalidad dirigida a un numeroso grupo de personas, con el consiguiente riesgo de que ese público las llevara a cabo".

Valtònyc en una foto subida a sus Instagram.

"AUGC siempre se ha situado situado a la vanguardia de la lucha por los derechos de los trabajadores del Cuerpo personándose judicialmente frente a cualquier agresión o amenaza que afecte a los miembros del colectivo. Muestra de ello es la personación judicial en este caso para buscar responsabilidades penales", continúa diciendo el portavoz.

Tras la primera denuncia, el secretario general de AUGC, Alberto Moya, declaró el pasado 15 de noviembre ante el citado juzgado en las diligencias previas del caso. Ese día, Moya no solo se ratificaba en la denuncia, sino que anunciaba que la asociación ejercería la acción penal mediante su personación en la causa. En este caso, el rapero no ha sido denunciado por el contenido de sus letras, pudiendo haber incurrido en un delito de odio.

De frutero a rapero

Josep Miquel Arenas Bertrán nació en la localidad mallorquina de La Puebla en 1993. Fue en su adolescencia cuando comenzó a interesarse por el hip hop y el rap. Pronto su grupo de referencia pasaría a ser Los Chikos del Maíz, que hace una década consiguieron trascender los límites del mercado para este género musical y alcanzar una relevancia más allá de los seguidores de este estilo.

El rapero, a  la salida de un juzgado / Europa Press

Según ha manifestado en alguna entrevista, fue a través de la música como Valtònyc se concienció "ideológicamente". Las letras de sus artistas favoritos le acercaron al marxismo y al anticapitalismo. Con el tiempo también acabaría acercándose a posturas de cierto sector del independentismo catalán.

En 2009 autoeditó su primer disco, Desde el papel. En ese momento nació Valtònyc. A este álbum le siguieron otros 12. Estudió un grado superior de informática y trabajó como frutero. Durante años, su música apenas trascendió el ámbito del rap hasta que la justicia se fijó en él. En 2012 fue detenido por la policía nacional por supuesto enaltecimiento del terrorismo e injurias por una serie de canciones.

"Jorge Campos merece una bomba de destrucción nuclear"; "queremos la muerte para estos cerdos"; "llegaremos a la nuez de tu cuello, cabrón, encontrándonos en el palacio del Borbón, kalashnikov"; "le arrancaré la arteria y todo lo que haga falta", son algunas de las frases que le costaron sentarse en el banquillo por los delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona.

Las reacciones a favor y en contra de la condena hicieron del asunto todo un debate nacional. En febrero de 2017 fue condenado por la Audiencia Nacional a tres años y seis meses. En mayo de 2018, justo un día antes de que terminara su plazo de diez días para ingresar en prisión, huyó a Bélgica, el mismo país escogido por el expresidente de la Generalitat de Cataluña, Puigdemont, para evitar la cárcel. Allí contrató al mismo abogado que el expresidente , Gonzalo Boye.

El rapero siendo entrevistado.

Valtonyc, sigue viviendo en el país centroeuropeo, cuya justicia rechazó la extradición del artista a España, pero no le permite salir de su suelo mientras se tramita su caso. Por esa razón declaró telemáticamente desde Bélgica y según las acusaciones podría haber incurrido en un "delito contra la Constitución" contemplado en el artículo 510.1 del Código Penal, que estipula una pena de entre uno y cuatro años de prisión a "quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquel, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad".

En Bélgica el mallorquín ha encontrado trabajo como informático y se muestra muy activo en las redes sociales. Su último comentario polémico ha sido el dedicado al torero "El Soro". “Habría que amputarle las orejas y el rabo”, escribía en Twitter. También aprovecha las redes sociales para atacar cualquier símbolo representativo de España.

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