16 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

La familia del joven discapacitado, indignada por la decisión, anuncia un recurso ante la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo

Caso Eleazar García: La Audiencia sobresee la acusación contra los policías y vigilantes de Prosegur

La familia de Eleazar en las puertas del Estadio de El Molinón.
La familia de Eleazar en las puertas del Estadio de El Molinón.
La Audiencia Provincial de Oviedo ha acordado el sobreseimiento provisional de las diligencias abiertas contra los cuatro policías locales y los ocho vigilantes de seguridad que participaron en la detención de un joven con parálisis cerebral y una discapacidad intelectual del 75% cuando intentaba volver a su asiento en el campo de El Molinón, donde jugaba la selección española de fútbol y que acabó con su fallecimiento. La familia está indignada por la decisión judicial.

La familia de Eleazar García está indignada después de que la Audiencia Provincial de Oviedo haya decidido el sobreseimiento de la causa por homicidio imprudente contra cuatro policías locales y ocho guardas de seguridad de Prosegur después de que la jueza instructora decretase la apertura de juicio oral contra ellos, acusados de homicidio imprudente contra el joven Eleazar.

A través de un auto, que es firme, los magistrados de la Sección Octava revocaban la resolución de la jueza de instrucción 2 de Gijón que había acordado la apertura de juicio contra los agentes y los vigilantes a los que imputaba delitos de homicidio imprudente, detención ilegal, contra la integridad moral y delito leve de lesiones en su calidad de autores o a título de comisión por omisión. 

La jueza consideró probado que el 8 de septiembre de 2019 la víctima, Eleazar García, acudió a El Molinón, en Gijón, para ver con su padre un partido de la Selección Española y en un momento dado salió del estadio y fue interceptado por los vigilantes de seguridad cuando intentó entrar de nuevo sin su entrada. Cuando intentó acceder por una de las puertas se inició un forcejeo con una de las vigilantes que resultó golpeada en el rostro y seguidamente cuando el joven salía de un local ubicado en los bajos del estadio, fue inmovilizado contra una valla por varios de los investigados, quedando la víctima en posición boca abajo y con las manos a la espalda.

Varios policías locales que se personaron en el lugar delegaron en los vigilantes la reducción del joven y la colocación de las esposas y posteriormente el joven fue trasladado al centro de salud Parque Somió, donde le volvieron a inmovilizar. Sin embargo, la víctima ya estaba inconsciente y tras empezar a convulsionar entró en parada cardiaca, falleciendo esa misma noche.

La Audiencia Provincial ha estimado ahora los recursos de apelación de las defensas que argumentaban que la jueza instructora no había tomado en consideración las conclusiones de los forenses que habían determinado que el fallecimiento de Elezar "de forma coincidente y sin ningún tipo de divergencia cualitativa o sustancial -añade el auto- calificaron de muerte natural".

Los magistrados advierten de que en función de los informes forenses se puede aducir que el fallecimiento se originó por una mezcla de factores provenientes de una situación de estrés y desembocaron como «diagnóstico definitivo más probable en una crisis epiléptica y fallo cardíaco agudo con resultado de muerte». La Sección Octava asegura que no existen suficientes elementos probatorios ni indicios racionales de criminalidad para atribuir a los investigados un delito de homicidio.

Por lo que se refiere al delito de detención ilegal por parte de los policías locales, la Audiencia recuerda que no quedó acreditado qué persona impartió la orden por la que se privó al fallecido de su libertad ambulatoria y tampoco la adopción de esa medida cautelar que llevaron a cabo los vigilantes para su inmovilización. El tribunal reconoce que el personal de seguridad ignoraba las patologías del joven, así como el efecto estresante que podría sufrir por su presencia en un escenario desconocido y sin contar con el apoyo familiar. Asimismo, entiende que en la detención se emplearon medios, modos y formas proporcionales con una técnica de reducción correcta.

Sin embargo, la familia se encuentra realmente disgustada porque "no entendemos que la instructora que sabe realmente del caso lo mande a juicio y ahora la Audiencia revoque esa decisión, nosotros no vamos a dejar de luchar y recurriremos al Supremo, al Constitucional y si hace falta a Estrasburgo", asegura Diego García, tío de Eleazar, a elcierredigital.com.

 Eleazar con jersey rosa con su familia.

Eleazar no padecía ninguna patología física aunque estaba aquejado de una discapacidad intelectual del 75 por ciento, algo que se apreciaba a simple vista. El joven se alejó de la compañía de su padre y salió del estadio. Luego intentó volver, pero no llevaba la entrada, por las puertas 12 y 13 y luego por la 15 "exponiendo balbuceante, su intención de acceder al estadio, en tanto en cuanto quería volver junto a su padre", según relata la acusación particular.

En aquella puerta fue interceptado por un vigilante y luego inmovilizado por otros tres más. A continuación, otros cuatro lo pusieron boca abajo en el suelo con las manos en la espalda, y "le golpearon reiteradamente, causándole innumerables contusiones y eritemas, erosiones en ambas muñecas, erosiones profundas en ambas rodillas, contusiones en ambos pómulos, erosiones en cara interna de pirámide nasal, en ambos brazos y pierna, en región lateral del cuello y en cara superior del tórax a la altura de la clavícula", según la acusación, que presentó los testimonios de dos personas que lo vieron en directo.

Más tarde, los vigilantes llamaron a la policía, personándose cuatro agentes de Policía Local "quienes, actuando de una manera pasiva y con dejación de funciones, delegaron en los vigilantes de seguridad la reducción, engrilletado y su introducción en el vehículo oficial", según el escrito de acusación.

Eleazar fue trasladado al centro de Salud Parque-Somio, donde "nuevamente fue inmovilizado, en espera de que pudiera ser atendido por el doctor de guardia", prosigue la acusación. Fue entonces cuando "al  incorporarlo para ser conducido a la consulta el Sr. García perdió el conocimiento, comenzando a convulsionar entrando en parada cardiopulmonar, certificando situación de exitus el SAMUR a las 22.08 horas".

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