21 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

Los socialistas se desmarcan del borrador redactado por Irene Montero y alegan que sólo recoge los postulados de Unidas Podemos

Ley de Transexualidad: El único requisito para el cambio de sexo es una 'declaración expresa'

Colectivo trans: Foto Federación Plataforma Trans.
Colectivo trans: Foto Federación Plataforma Trans.
La ministra de igualdad, Irene Montero, ha dado a conocer el primer borrador de la que podría ser la Ley Trans, que tiene como objetivo, entre otros, la libre autodeterminación de género. El contenido del texto también incluye la facilidad para cambiar el sexo en el Registro Civl, para lo cual solo bastará la "declaración expresa".

El Ministerio de Igualdad, a cargo de Irene Montero, ha distribuido un primer borrador de la futura Ley Trans entre los colectivos implicados y su contenido ya circula entre la opinión pública. La normativa, con cierta complejidad técnica, contempla la supresión de la despatologización de la transexualidad, ya aprobada por la OMS en 2018. Así, con la nueva norma, se permitiría el cambio de sexo sin necesidad de pruebas médicas o psicológicas,  por lo que quedaría anulado la obtención de un informe médico que diagnosticara a la persona transexual una distrofia de género, como se requiere actualmente. Tampoco sería necesaria, la modificación de la apariencia o función corporal de la persona a través de procedimientos médicos, quirúrgicos o de otra índole".

Además, recoge como único requisito para poder hacer el cambio de sexo en el Registro Civil, la "declaración expresa" de la persona. La ley vigente de 2007 permite a los españoles que quieran, cambiar de género en dicho registro siempre que  sean mayores de 18 años y sin necesidad de que existiese una cirugía de reasignación de sexo.

Irene Montero, ministra de Igualdad

La ministra de Igualdad, que pretende presentar el contenido de la norma a mediados de este mes en el Consejo de Ministros para su aprobación, se ha comprometido a sacar adelante la ley en la que también se eliminará el requisito de la mayoría de edad para solicitar la rectificación de la mención registral del sexo. De esta forma, las personas mayores de 16 años quedarán legitimadas para solicitar por sí mismas la rectificación.

En el borrador de Montero se precisa, no obstante, que el cambio registral "no alterará la titularidad de los derechos y obligaciones jurídicas que pudieran corresponder a la persona con anterioridad" a la modificación. 

En lo que respecta a los menores de entre 12 y 16 años, podrán efectuar la solicitud por sí mismos, o a través de sus representantes legales, debiendo en el primer supuesto contar con el consentimiento de sus progenitores o de la persona que ejerza su representación legal.

En cuanto al concepto de determinación de género, que ha hecho reaccionar a diversos grupos de feministas, la ministra de Igualdad, al parecer, no tiene intención de suprimirlo ya que, como ha indicado recientemente, "se trata de un aspecto contemplado por  organismos internacionales".

En el plano sanitario contempla el acceso de las personas trans que tengan posibilidad de quedarse embarazadas, a las técnicas de reproducción asistida. Asimismo, se garantiza la protección y los derechos específicos a todo aquel cuya identidad de género no se corresponde con el sexo asignado al nacer.

Desde 2009, se han aprobado leyes trans y LGTBIQA+, en 12 comunidades autónomas,  siendo la primera la de Andalucía, en 2014, impulsada por el PSOE e IU. La mayoría recoge entre sus principios la autodeterminación de la identidad sexual.

Choque entre socios

Mientras, la parte socialista del Gobierno se ha pronunciado al respecto, desmarcándose claramente del texto de este primer borrador de la Ley Trans, y ha indicado que "sólo recoge los postulados de Unidas Podemos y que las posiciones de los dos socios en el seno del Ejecutivo en torno al contenido de esa futura norma están, hasta la fecha, alejadas".

No es la primera vez que se dejan ver este tipo de discrepancias respecto a esta futura normativa impulsada por Irene Montero y que, al parecer, negocia en estos momentos con la vicepresidenta primera Carmen Calvo, aunque la primera, incluso, ha reconocido las diferencias de postura diferentes.

De lo que no cabe duda es que el proyecto de Montero, que ha incluido la libre determinación de género, será estudiado por aquellos ministerios que tienen competencias en los ámbitos relacionados con el contenido del texto como son el de Justicia y Sanidad. 

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