14 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

ASPROCAN denuncia la retirada forzosa de hasta 824.084 kilos de plátanos y otros 353.179 kilos de manera voluntaria

Mil toneladas de plátanos de Canarias retirados del mercado justo antes de iniciar las fiestas

Plataneras en Canarias. /PlatanodeCanarias
Plataneras en Canarias. /PlatanodeCanarias
La campaña navideña del plátano de Canarias se ha gestado con la retirada de más de 1.000 toneladas de plátanos, cientos de miles de kilos de fruta que no llegarán a comercializarse. Desde ASPROCAN (Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias) ya se mostraban preocupados cuando el PSOE rechazó las enmiendas que protegían al plátano y pretendían reconocer la excepcionalidad de una fruta que solo se produce en el archipiélago.

El pasado mes de noviembre fue una fecha clave para el popular plátano de Canarias. CC (Coalición Canaria) y ASG (Agrupación Socialista Gomera) presentaron una serie de enmiendas que pretendían defender la fruta isleña frente a lo expuesto en la nueva Ley de la Cadena Alimentaria. No obstante, el PSOE rechazó las modificaciones y se vaticinaron pérdidas millonarias.

Poco más de un mes después, ASPROCAN (Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias) se ha pronunciado con respecto al plátano, que durante la temporada invernal ha visto cómo se retiraban cientos de toneladas. En total, se informa de la retirada forzosa de hasta 824.084 kilos de plátanos.

Por otro lado, la asociación también ha informado acerca de otros 353.179 kilos que también serán retirados, aunque de manera voluntaria en este caso. El destino de esta fruta es variable: Parte acabará dirigida a bancos de alimentos y más de 500.000 kilos podrían ser retenidos en el campo, a la espera de un resultado  que, o bien puede pasar por la destrucción del mismo, o bien puede ser enviado a alguna entidad privada o ambiental.

La destrucción se produce técnicamente por la imposición del 'precio mínimo'. Los productores deben fijar precios superiores a los costes efectivos de producción a través de un contrato escrito, lo que provocaría destruir innecesariamente cientos de miles de kilos al no alcanzar ese precio superior.

ASPROCAN ya había denunciado la situación tras la decisión del PSOE a través de Twitter, donde admitían lamentar “profundamente la decisión y nos preocupa conocer con urgencia cuál es la solución que se plantea por parte del Ministerio al sector para que no sufra el daño que esta Ley implica”. De hecho, el presidente de la asociación, Domingo Martín, confiaba en que el partido socialista tuviese un “plan B” con el que evitar la inminente ruina del sector. 

Excepcionalidad del plátano canario

Fernando Clavijo, miembro de Coalición Canaria y senador por la Comunidad Autónoma de Canarias, intervino en el Pleno de hace dos semanas, alegando las razones que justifican el grado de excepcionalidad del plátano canario, fruta que solo se produce en el archipiélago: “no hay ningún otro lugar de España donde se produzca plátano, con lo cual el riesgo que puede tener el Ministerio de que algún otro sector le pida esa misma excepción carece de sentido”.

En ese sentido, destacaba también la situación geográfica del archipiélago, cuya denominación como región ultraperiférica supondría, de por sí, una excepción. Se trata de un planteamiento recogido en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y que afectaría directamente a las islas. El senador ya vaticinaba pérdidas de “100 millones de euros para el sector y la ruina de miles de pequeños agricultores” si no lograban modificar la Ley de la Cadena Alimentaria.

Fernando Clavijo, durante su intervención en el Pleno del Senado.

Una de las medidas más criticadas de la nueva Ley es la del precio mínimo. El plátano ha de establecer un precio mínimo de compra y romper de esta manera con los cambios del valor de la fruta en base al período de venta. Algo que, en caso de no marcar una excepción para el plátano de las islas, les acabaría obligando a retirar una cantidad ingente de kilos y afectando, de esta manera, a miles de productores.

La prioridad, destacaba Clavijo, es “salvar un sector crucial para las Islas Canarias del que dependen miles de puestos de trabajo y del que depende nuestro paisaje”. No obstante, las pérdidas ya se han hecho vigentes y los cientos de miles de kilos de plátanos desconocen su destino.

Junto con la enorme (y cada vez mayor) competencia de la banana, importada de terceros países, el panorama al que se enfrenta la marca canaria podría suponer un duro golpe en su economía. El otro gran motor insular, el turismo, también se encuentra contra las cuerdas tras haberse incluido a Canarias, de nuevo, en la lista de zonas de riesgo de Reino Unido, o tras haberse decretado oficialmente el confinamiento en Alemania.

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