24 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

La mezzosoprano interpretó con gran éxito papeles en obras clásicas de Mozart y Rossini, fundamentalmente

Muere a los 89 años Teresa Berganza, la gran diva madrileña de la ópera

Teresa Berganza.
Teresa Berganza.
Teresa Berganza, cantante madrileña de ópera, ha fallecido en San Lorenzo del Escorial a los 89 años. La mezzosoprano contaba con una dilatada carrera artística durante la que interpretó, entre otros, personajes de óperas de Mozart y Rossini. Su papel de 'Carmen', para el que se preparó durante 20 años, le hizo ganarse un gran reconocimiento. Berganza recibió numerosos reconocimientos a su carrera, entre ellos, el Príncipe de Asturias de las Artes.

La cantante de ópera Teresa Berganza ha fallecido en San Lorenzo del Escorial a los 89 años. La 'diva madrileña' era conocida por ser una de las grandes mezzosopranos del país e interpretó a personajes en obras de Mozart y Rossini entre otros. Según ha confirmado su hijo a los medios, no se celebrará ni velatorio ni entierro público, tal y como deseaba la artista.

Su debut en el mundo de la ópera tuvo lugar el 16 de febrero de 1957 en el Ateneo de Madrid. En el debut, que en la biografía de su página web califican de oficial, la artista interpretó el ciclo de Schumann 'Amor y vida de mujer'. Desde entonces, la artista gozó de una extensa carrera en los escenarios, viajando alrededor del mundo para deleitar al público con su voz.

Teresa Berganza, una vida dedicada al canto

Berganza nació en Madrid el 16 de marzo de 1933 como la menor de tres hermanos. Desde pequeña, la artista parecía tener clara su vocación y estudió piano, armonía, música de cámara, órgano, violonchelo y composición. Pero, pese a todos estos conocimientos, acabó haciendo de su trabajo el canto. La propia artista comparaba este arte como “un árbol frondoso plantado en las orillas del río de la vida”.

Debido a su pasión, Berganza acabó graduándose en esta disciplina (obteniendo el premio fin de carrera y el de Lucrecia Arana). La artista también participó en diversas películas y grabaciones de zarzuela durante los 50.

Sin embargo, su debut no se produjo hasta el año 1957. Aunque en febrero lo hizo en el Ateneo de Madrid y más tarde lo hizo en el Auditorium de la RAI, se considera su primer debut escénico el que tuvo lugar en ese mismo año en el Festival Aix-en-Provence, al sur de Francia. Allí interpretó a Dorabella de Cosi fan tutte, ópera de Mozart.

Esta aparición le hizo ganar reconocimiento en el mundo de la ópera, consiguiendo interpretar, un año después, a Cherubino en Glyndebourne, papel que asumiría en otras ocasiones.

Actuaciones en la Ópera de Viena, la de Chicago o la de Milán llenan la carrera artística de Berganza. Sin embargo, uno de los personajes más se recuerdan de sus interpretaciones es el de Carmen. Lo llevó a cabo por primera vez en agosto de 1977, en Edimburgo, después de 20 años de preparación. La maestría con la que cerró su actuación y el reconocimiento que obtuvo le permitió volver a representarla en San Francisco, París y Hamburgo entre otros, cosechando un éxito mundial.

En su palmarés cuenta con el Gran premio del Disco hasta en seis ocasiones, con el Príncipe de Asturias de las Artes en 1991, la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes un año más tarde y, en 1995, fue nombrada miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. Fue la primera mujer y la primera cantante que lo conseguía.

En sus últimos años de vida se dedicó a colaborar con causas sociales y a celebrar su extensa carrera. En 2005 cumplió 50 años en el mundo de la ópera y publicó un disco para conmemorarlo. Ocho años más tarde, en 2013, el Teatro Real homenajeó a la mezzosoprano con un concierto.

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