
Iván Redondo, en problemas en General Dynamics: Su fichaje crea malestar en Moncloa
Antonio Bueno, CEO de la armamentística en España y asesorado por el gurú Redondo, es 'advertido' por sus jefes de EEUU
El reciente fichaje de Iván Redondo como asesor de General Dynamics European Land Systems (GDELS) parece no haber cuajado en las altas esferas de poder.
El exdirector del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de Pedro Sánchez y exsecretario de Comunicación del PSOE ha reactivado las críticas hacia su gestión y sobre la filial española de este gigante armamentístico estadounidense.
Hay que recordar que Iván Redondo ha sido durante años uno de los hombres de mayor confianza del líder socialista Pedro Sánchez. Y una pieza clave en la estrategia que llevó a Sánchez a 'tomar' La Moncloa tras la moción de censura de 2018.
Terminada esa etapa, hubo un período de 'desierto', pero el pasado mes de marzo se incorporó a GDELS como asesor estratégico externo del presidente de su división europea, Antonio Bueno.
Sin embargo, fuentes cercanas a la empresa señalan que “su llegada no ha aportado estabilidad en las relaciones con el Ejecutivo. Este era uno de los principales objetivos declarados del fichaje. Y ,sin embargo, ha avivado el malestar interno”.
Al parecer, Redondo ha generado nuevos focos de tensión, tanto dentro de la compañía como en su interlocución con Moncloa.

La gestión de Antonio Bueno ya venía acumulando roces con el Gobierno, especialmente con el Ministerio de Defensa, Margarita Robles. Este sancionó en 2024 a Santa Bárbara Sistemas, filial de GDELS, "por incumplimientos reiterados en la entrega de vehículos VCR 8x8".
Según fuentes cercanas a la empresa, la actitud de Bueno en las negociaciones con el Gobierno Sánchez fue considerada de “cerrada e irracional” por Defensa. Lo que derivó en una llamada directa a la central estadounidense de la compañía, cuya filial en España el preside.
Precisamente, hace unos días una delegación de primer nivel fue enviada desde Virginia para mantener una reunión urgente en La Moncloa. Desde la empresa armamestística lamentan la ausencia de Bueno en dicho encuentro. Ausencia que ha sido interpretada como “un nuevo gesto de desconexión con las autoridades gubernamentales españolas”.
Fuentes cercanas a la empresa General Dynamics European Land Systems (GDELS) reconocen que “la interlocución ya será directa entre la sede central americana de Virginia y La Moncloa”.
Una medida excepcional que confirmaría la “pérdida de peso de Bueno en las negociaciones de alto nivel”, asesorado por Iván Redondo.

Los problemas se agravaron con el bloqueo por parte de Santa Bárbara de cambios estratégicos en la estructura de TESS Defence.
Esta empresa fue clave para la ejecución del contrato del 8x8. El freno a una mayor participación de Indra en la toma de decisiones llevó a que no se entregaran los 92 vehículos previstos.
El retraso situó a la empresa en el punto de mira del Ministerio de Defensa. Máxime cuando ahora se reclama mayor agilidad y compromiso en la ejecución de programas esenciales para la modernización del Ejército español.
El fichaje de Iván Redondo
La entrada de Iván Redondo en el equipo de Antonio Bueno fue concebida como un intento de recomponer los lazos entre GDELS y el Gobierno.
Se le fichó como asesor externo a través de su empresa de consultoria, que mantiene junto a su mujer Sandra Rudy. Se trata de un contrato profesional de gran cuantía monetaria. Y en él se le exige, dicen las funetes consultadas, "que el 50 por ciento de su tiempo lo dedique a la empresa armaméntistica".
Pero “el resultado está siendo, por ahora, el contrario al deseado”, sostienen fuentes cercanas. Y aunque se le reconoce su conocimiento técnico de los entresijos de La Moncloa, fuentes del entorno aseguran que “Redondo no mantiene hoy interlocución directa con los altos cargos del Ejecutivo”.
También sostienen que su influencia “ha menguado tras salir del círculo más estrecho de Pedro Sánchez”.
Las mismas fuentes señalan que “Redondo no es el mejor interlocutor actualmente para llegar al primer nivel de Gobierno” y que “se mueve principalmente con contactos de técnicos, de su anterior época en La Moncloa”.
De hecho, señalan a elcierredigital.com, que “entra periódicamente en Moncloa, pero no se acerca por Palacio”, lo que en la práctica limita su alcance en las negociaciones de peso.
La nueva estrategia de comunicación
Otra de las críticas dirigidas al nuevo tándem Redondo-Bueno se centra en el uso ‘excesivo’ de agencias de comunicación y consultoras externas.
Fuentes cercanas aseguran que se ha contratado a múltiples firmas —algunas incluso rivales entre sí— en una estrategia que no ha producido resultados tangibles. Pero sí un ambiente de desconfianza y opacidad.

“Parece haber contratado a más agencias de comunicación y consultoras de asuntos públicos... para usarlas o para conflictuarlas. Muy típico de las grandes multinacionales”, indican fuentes próximas a la matriz estadounidense.
Esta táctica se ha visto como una maniobra para diluir responsabilidades. También como un intento de no abordar directamente las deficiencias en la gestión de proyectos clave.
Indra aprovecha el vacío
En contraste con la situación de GDELS, Indra ha desplegado una ofensiva clara. Su objetivo es consolidarse como el actor central del sector de defensa en España. Su nuevo presidente, Ángel Escribano, ha manifestado públicamente su intención de adquirir Santa Bárbara Sistemas. Escribano argumenta que la industria nacional necesita recuperar el control de capacidades estratégicas como la producción de blindados.

La actitud de Bueno ante este movimiento también ha sido mal recibida. Según fuentes del entorno de la empresa, “respondió, pública y privadamente, mal a las ambiciones de Ángel Escribano, sin valorar el alcance de la propuesta”. Esta actitud hacia una oferta presentada incluso en el Congreso algunos la interpretan como "otra muestra de la prepotencia con la que siempre actúa”.
El caso del 8x8 y el frente ucraniano
A pesar del caos interno, General Dynamics sigue jugando un papel en importantes programas internacionales. Ha ofrecido la producción de 50 vehículos ASCOD para ser enviados a Ucrania, en colaboración con otros aliados europeos. También ha sellado un acuerdo con la alemana KNDS para la modernización de los Leopard 2E del Ejército español.
Pero estos proyectos no logran disipar la sensación de que la filial española de General Dynamics está en un momento complicado. Las sanciones por parte del Ministerio, la pérdida de interlocución política, la competencia creciente de Indra y los problemas internos en la ejecución de contratos claves hacen que tanto la figura de Antonio Bueno como la de Iván Redondo estén en entredicho.
¿Relevo a la vista?
El malestar acumulado está provocando movimientos en la sede central en Virginia. La reunión con Moncloa, a la que acudió una delegación estadounidense sin la presencia de Bueno, fue interpretada como un primer paso para reconducir la situación, con o sin el actual equipo.
En ese contexto la continuidad de Redondo también estaría en entredicho, según el entorno de la empresa. Su fichaje, que en su día despertó titulares por su alto perfil político, empieza a parecer más un movimiento estético que una solución estratégica.

La apuesta de General Dynamics por Iván Redondo como 'salvavidas político' en España ha terminado, por ahora, sumando más incertidumbre que estabilidad. Su vínculo con Antonio Bueno, lejos de resolver las tensiones con el Gobierno, ha agravado un escenario ya de por sí tenso.
La industria de Defensa vive una etapa crucial con los planes del rearme europeo sobre la mesa. Mientras, la filial española del gigante estadounidense continúa sin encontrar una estrategia definida.
Fuentes de la empresa sentencian que “el escenario ha cambiado radicalmente y será difícil para Bueno adaptarse”. La pelota está ahora en el tejado de Virginia. Deben decidir si mantienen su confianza en el actual liderazgo o apuestan por un relevo que restablezca puentes con Moncloa.
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