25 de febrero de 2021
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FIN DE SEMANA

El marido de la infanta Cristina se siente "inseguro, aterrado y con un profundo rencor hacia su familia política"

La nueva vida de Iñaki Urdangarin: Preocupado por su futuro profesional, culpa de sus males a la Casa Real

Iñaki Urdangarin.
Iñaki Urdangarin.
Las declaraciones de personas cercanas al entorno de Iñaki Urdangraín a la revista Semana, que dirige el reconocido periodista Jorge Borrajo, ha puesto sobre el tapete de la actualidad la realidad que rodea al marido de la infanta Cristina de Borbón. A punto de comenzar una nueva etapa en semilibertad, el cuñado del Rey Felipe VI se siente " inseguro, aterrado y con un profundo rencor hacia su familia política".

Como ya publicó elcierredigital.com, Urdangarin se siente preocupado por la nueva situación que tendrá que vivir en los próximos meses en su nueva etapa penitenciaria en el Centro de Reinserción Social de Alcalá de Henares, donde deberá convivir con cerca de cuatrocientos reclusos. Según publica la revista Semana, "teme sufrir algún ataque verbal, porque no se sabe gestionar bien en el enfrentamiento y se bloquea".

Lo que sí ha comentado a su entorno es que se "considera una víctima de la Casa Real" y que se convirtió en la "cabeza de turco para cargar con las culpas de todos". Y ante los suyos se muestra como una víctima del sistema, ya que asegura que ha sufrido mucho por estar aislado en la prisión abulense de Brieva y "con menos permisos que cualquier otro recluso en sus mismas circunstancias penitenciarias", también según ha podido saber elcierredigital.com ha disfrutado de ciertos privilegios que no tenían otros presos en sus comunicaciones y en su manutención, a pesar de haber sufrido varias crisis emocionales.

Según publica la revista Semana, achaca a una decisión de la Casa Real el hecho de que tuviera que ingresar en la prisión abulense de mujeres de Brieva con ese aislamiento, según él, "tan radical".  Según ha podido saber elcierredigital.com, en ninguna de sus reuniones con los especialistas penitenciarios ha mostrado arrepentimiento por lo que hizo, por lo que está hoy en día en prisión cumpliendo condena de más de cinco años, por el caso Noos.

Según sus allegados, "se compara constantemente con su suegro Don Juan Carlos al que afea que lo hubiera dejado tirado cuando llegó el tsunami mediático", aseguran estas mismas fuentes.  Ahora, para reinsertarse y volver a la normalidad, tendrá que realizar un curso de reinserción sobre delitos fiscales.

De momento, lo que le preocupa es su nueva vida y cómo va afrontar las visitas a su madre, Claire Liebaert, que es la que más ha sufrido en silencio la prisión incomunicada de su hijo y cuya salud está cada día más delicada. Según publica Semana, el exduque de Palma es consciente que su mujer, la infanta Cristina, y sus cuatro hijos son mucho más fuertes. Precisamente el contacto periódico con sus hijos -algún día contaremos como lo ha mantenido desde Brieva- ha sido fundamental para seguir con esa fuerza vital que hoy mantiene y que se observa en sus visitas al centro de trabajo Don Horione.

Si finalmente se ratifica por la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca, el tribunal juzgador del caso Noos, ese tercer grado penitenciario que el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Valladolid le ha concedido, va a solicitar la posibilidad de llevar una pulsera telemática para así ya no tener ni siquiera que ir a dormir al Centro de Reinserción Social de Alcalá de Henares, de lunes a jueves, como actualmente debe hacer. También deberá determinar donde fija su residencia, ya que es consciente de que tiene prohibida su entrada en el Palacio de la Zarzuela, no así su mujer, que acude más a menudo de lo que la opinión publica cree, para visitar a su madre, la Reina Emérita Doña Sofía.     

También, y como ha publicado Semana, les ha contado a los suyos que los gastos escolares y de alojamiento de sus hijos corren a cargo de los Reyes Eméritos, aunque quizá habría que añadir, o de algún amigo próximo a ellos. Iñaki Urdangarin dice no tiene miedo al futuro, aunque es consciente de que le costará volver al trabajo y de que su mujer, la infanta Cristina, tiene un gran sueldo.

El último permiso que Iñaki Urdangarin ha disfrutado fue el pasado 15 de enero, y lo hizo celebrando su 53 cumpleaños en casa de su cuñada, Elena de Borbón. No se trataba de celebrar su semilibertad, ya que el tercer grado le fue comunicado tres días después, sino de celebrar su cumpleaños en casa de su cuñada rodeado de la familia.

Tercer grado a expensas de la Audiencia de Palma

 El Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 1 de Castilla y León ha estimado esta semana el recurso de Iñaki Urdangarin, preso en la cárcel de Brieva (Ávila), y le ha concedido el tercer grado penitenciario, de modo que trabajará fuera de prisión y podrá ir a dormir a su casa. Se someterá, además, a un programa de tratamiento de delincuencia económica.

En el auto, que le fue notificado el martes, se revoca el acuerdo que dictó el pasado 30 de diciembre el director general de Ejecución Penal y Reinserción de Instituciones Penitenciarias por el que se mantuvo a Urdangarin en segundo grado.

Sin embargo, el penado recurrió y contó con el respaldo de la Fiscalía, que apoyó su paso a tercer grado siempre y cuando mantuviera su actividad laboral y se sometiera a un programa de tratamiento de delincuencia económica, condiciones que ahora impone el juez contra la "falta de motivación" de la decisión previa de Instituciones Penitenciarias.

Esta es la segunda vez que Vigilancia Penitenciaria otorga el tercer grado a Urdangarin, concesión que tendrá que ser ratificada por la Audiencia Provincial de Palma, que fue el órgano juzgador, sobre todo cuando no tiene cumplida ni la mitad de la condena. En la anterior ocasión le denegaron el paso de grado por no cumplir el requisito de tener cumplida la mitad de la pena, que en su caso, se cumplirá a principios de junio de 2021.

El cuñado del rey Felipe VI, cumple una condena de cinco años y diez meses por delitos fiscales. Su calificación de preso de segundo grado le permitió salir unos días en las navidades de 2019 para visitar a su familia en Vitoria. Posteriormente, se le otorgó el segundo grado cuya única diferencia con el tercer grado es el lugar donde pernocta el penado, que todavía lo hace en el CIS de Alcalá de Henares y con el tercer grado podría hacerlo en su casa.

Beneficios del tercer grado

El tercer grado permite a los presos ir a trabajar durante los cinco días laborables y acudir a dormir esas noches, solo durante ocho horas, a los Centros de Inserción Social (CIS) de la ciudad donde trabajan, pasando los fines de semana en sus domicilios que tienen oficializados ante Instituciones Penitenciarias. En caso de tener pulsera telemática adjudicada no tienen ni que acudir a los CIS correspondientes y puede ir a su casa.

Cuando el exduque vea ratificado su tercer grado por la Audiencia Provincial de Palma, primero deberá presentar una oferta de trabajo y dependiendo del sitio donde este empleo esté situado -posiblemente Madrid o Vitoria- el marido de Cristina de Borbón podría ir a dormir a casa de su hijo mayor Juan Valentín, en Madrid.

La decisión del juzgado de Vigilancia Penitenciaria no es definitiva y puede ser recurrida, como explicamos antes ante la Audiencia Provincial de Palma, ya que el artículo 36.2 de la Ley Orgánica 10/1995 de 23 de noviembre del Código Penal es claro: "Cuando la duración de la pena de prisión impuesta sea superior a 5 años, el juez o Tribunal podrá ordenar que la clasificación del condenado en tercer grado de tratamiento penitenciario no se efectúe hasta el cumplimiento de la mitad de la pena impuesta". Es decir, el cuñado de Felipe VI debería cumplir al menos 35 meses, ya que Urdangarin fue condenado a 70 meses de prisión. Y por ahora solo ha cumplido 31 meses y algunos días desde que ingresó en junio de 2018 en la prisión de Brieva para cumplir la citada condena.

Hay que recordar que en anteriores ocasiones la Audiencia Provincial de Palma estimó los recursos interpuestos por la Fiscalía en contra de los permisos de fin de semana pedidos por Iñaki Urdangarin. La última vez fue en septiembre de 2020.

Urdangarin y su esposa, Cristina de Borbón.

El marido de la infanta Cristina sí sale ya del CIS donde pernocta para realizar labores de voluntariado en el Hogar Don Orione, de Madrid. Además, Urdangarin ya disfruta de permisos penitenciarios al estar calificado en segundo grado. Estos permisos son de 36 días al año para los penados clasificados en segundo grado o de hasta 48 días para los que estén en tercer grado o régimen de semilibertad.

Una salida con nervios

Pero este primer paso hacia su libertad lleva aparejado una cierta preocupación, incertidumbre y nerviosismo en su círculo más cercano, sobre todo, por la seguridad personal del exduque de Palma y su acercamiento a otros presos. El propio marido de la infanta Cristina de Borbón así se lo la ha hecho llegar a sus más afines durante su último permiso penitenciario navideño en Vitoria.

"Estoy preocupado y nervioso por lo que me voy a encontrar en el nuevo centro. No sé cómo voy a reaccionar ni cómo me van a admitir los otros reclusos. Soy quien soy.  Y no sé si alguien tendrá animadversión hacia mi persona o si grabarán mis movimientos o lo que diga dentro del centro. Estoy nervioso y preocupado, esa es la verdad", así se lo hacia llegar el exduque de Palma a un amigo suyo estas pasadas navidades, según ha podido saber elcierredigital.com de fuentes directas.

El CIS de Alcalá de Henares.

Sin embargo, esta nueva propuesta penitenciaria obliga a Iñaki Urdangarín a volver al CIS de Alcalá de Henares todos los días para pernoctar, desde el pasado 13 de enero, aunque podrá disfrutar de un fin de semana libre al mes para ir a su casa, un domicilio que ha fijado en Madrid, donde está empadronado su hijo Juan Valentín.  Este mes lo hizo para celebrar su cumpleaños en casa de su cuñada Elena de Borbón, como ya hemos contado.

"Pero qué puede ocurrir durante los fines de semana que se quede en el centro, cómo sera la convivencia allí con los otros reclusos", esa es la gran incertidumbre que rodea al entorno cercano de IñaKi Urdangarin.

Cuarentena en el CIS de Alcalá de Henares

El Centro Melchor Rodríguez García dispone de 210 habitaciones dobles, talleres, aulas, biblioteca y zonas deportivas, entre ellas, una cancha de balonmano. Urdangarin acudirá a diario al Hogar Don Orione, situado en Pozuelo de Alarcón, mientras que hasta ahora en Brieva sólo asistía allí los lunes, miércoles y viernes.

El Centro en un tríptico de Prisiones.

La llegada del exduque de Palma al CIS de Alcalá de Henares estaba prevista para el pasado lunes día 11 de enero, pero se tuvo que suspender a causa del temporal Filomena y por eso ingresó el día 13.

El Centro de Inserción Melchor Rodríguez García está situado a cinco kilómetros de la localidad de Alcalá de Henares y a 34 kilómetros de Madrid.  Fue inaugurado por el ya fallecido ministro del Interior del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, el 7 de julio de 2009, y está dirigido a internos en régimen abierto o que están en un proceso avanzado de reinserción.

A diferencia de un centro penitenciario al uso, los centros de inserción social acogen a internos en régimen abierto, realizan el seguimiento de reclusos con penas que no impliquen una privación de la libertad o que consistan en servicios a la comunidad. En el caso de Urdangarin, éste tendrá que acudir a determinadas actividades para aquellos que cumplen pena por delitos económicos. El Centro Melchor Rodríguez debe su nombre al anarquista, llamado ‘El Ángel Rojo’, que fue director de prisiones al inicio de la Guerra Civil española en 1936. 

El interior del CIS de Alcalá de Henares.

El marido de la infanta Cristina no realizó declaraciones a su llegada al CIS. Aquí ya ha comenzado su programa de reinserción social sobre delitos económicos enfocado a presos condenados por corrupción. Incluso tendrá que entrevistarse con víctimas de este delito. Es un requisito indispensable por el que tendrá que pasar Urdangarin si quiere confirmar el tercer grado penitenciario y convencer a la Audiencia de Palma de su arrepentimiento.

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