18 de noviembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El biznieto del dictador, Francisco Franco Suelves Conocido como "Franco III", se casa hoy en Valdefuentes con una "empresaria" americana

Así es Lian Lay Fournier, la nueva integrante de los Franco: de organizar bodas a moverse en los negocios inmobiliarios

Lian Lay Fournier
Lian Lay Fournier
En una fecha tan señalada como hoy, Día de la Hispanidad, Francisco Franco Suelves, conocido como “Franco III”, contrae matrimonio con la joven norteamericana Lian Lay Fournier en la finca familiar de Valdefuentes

Tal y como contábamos esta semana en El Cierre Digital, el enlace del tercer Franco llega en una semana de buenas noticias para el clan ya que finalmente Francis Franco, padre del novio, fue absuelto por la Audiencia Provincial de Teruel por el atropello de un Guardia Civil. Sin duda alguna, el mejor regalo de bodas que puede recibir la familia del dictador.

La ceremonia se celebrará a las seis de la tarde en la ermita de la finca Valdefuentes, situada en las afueras de Madrid, y uno de las propiedades más emblemáticas de la dinastía del dictador. Los Franco optan por la intimidad y el hermetismo de la boda es total. Pero ¿Quién es Lian Ley Fournier, la nueva integrante de la familia Franco?

Francisco Franco Suelves, "Franco III"

Fournier es una joven de 33 años estadounidense de origen asiático residente en nuestro país, ahora empresaria y que ha trabajado como editora para una web internacional de organización de bodas hasta mayo de 2016. De ahí dio el salto a un mundo tan distinto como el de los negocios inmobiliarios donde, al igual que su futura familia política, parece moverse como pez en el agua. Su herramienta para estos negocios es Spring Valley Investment SL.

Una empresa polémica

Spring Valley Investments SL se constituyó el 26 de abril de 2017 con el objeto social de: “la inversión inmobiliaria, compraventa, administración, gestión, cesión, disfrute, tenencia, arrendamiento, explotación y administración de todo tipo de bienes inmuebles en general tanto por cuenta propia como ajena”.

La sociedad es unipersonal, 100% de Lian Lay Fournier, no hay ningún otro accionista. Su primer domicilio social fue la calle Ayala, en el lujoso barrio de Salamanca de Madrid. La mercantil se constituyó por el capital mínimo exigido para una Sociedad Limitada, 3.000 euros, y aunque debería haber depositado en el Registro Mercantil las cuentas del 2017, los ocho primeros meses de operaciones, a día de hoy no consta que lo haya hecho aún.

El único y último acto realizado, más allá de la constitución, fue un cambio de domicilio social el pasado 5 de septiembre, hace apenas un mes, cuando lo trasladó a la céntrica calle de Monte Esquinza, muy cerca del Paseo de la Castellana y del corazón financiero de la capital.

Protestas de los vecinos del edificio comprado por Spring Valley

En mayo de este año, Spring Valley se convirtió en copropietaria al 50%, junto al Grupo Rosales, del edificio de la calle Olmo 35, en Lavapiés, inmueble por el que pagaron 580.000 euros. Sólo un mes y medio después, y tras varios enfrentamientos de ambas sociedades con la Asamblea de Bloques en Lucha, defensores de los vecinos, Fournier se convirtió en la absoluta propietaria de este inmueble. Fernando Bardera, miembro de la citada Asamblea, declaró al periódico El Mundo que la nueva integrante de los Franco "sería un testaferro del Grupo Rosales". "Se trata de una evidente operación de especulación. Suponemos que quieren usarlo como viviendas turísticas, porque es la mejor manera de amortizar su coste. Los pisos miden unos 50 metros cuadrados", añade. 

El mismo día en que se inscribió la compra de la totalidad del edificio por Spring Valley Investments S.L. en el registro de la propiedad número 37 de Madrid, uno de los vecinos del edificio recibió en su domicilio un burofax en el que le indicaban que procedían a devolverle la renta de alquiler abonada y que quedaba rescindido su contrato, por lo que debía hacer entrega de las llaves y abandonar la vivienda el 1 de agosto.  A partir de ahí, comenzaron a recibirlo todos los vecinos. El caso más escandaloso fue el de Francisco Rodríguez, un hombre de 83 años que se ha visto obligado a abandonar la que ha sido su casa durante 40 años. 

Lejos de estas historias y, mientras su empresa emprende la reforma de la fachada del edificio, Lia ha establecido su domicilio junto a su futuro marido en un lujoso piso en la madrileña calle de Almagro,  donde el metro cuadrado ronda los 7.500 euros.

Su suegro, el mejor ejemplo

De quien puede aprender cómo triunfar en el mundo de los negocios es del que será su suegro, Francis Franco, señor de Meirás. Dicen quienes le conocen que “es el verdadero ideólogo y administrador de los negocios familiares de los Franco”. Pertenece al consejo de administración de más de once sociedades, muy diversas. Entre estas están: sus dos principales, Promociones del Suroeste SA (antes Valdefuentes SA) con 7,38 millones de euros en activos y Montecopel SA con 16 millones de euros en activos. Además, se añaden Aparcamientos Atocha 70 SA, Premohi SL, Prístina SL, Estacionamientos Urme SL, Ficeme SA, Comercia Soluciones Integrales de Comercio Electrónico SL, Caspe 99 SL, Centro Médico del Láser Pío XII SL, Oceans Eleven SL. Sus principales negocios son los inmobiliarios, incluido la compraventa de propiedades con inquilinos.

Francis Franco, un maestro de los negocios inmobiliarios

También aparece como mandatario de Arroyo de la Moraleja SA y Promociones del Suroeste SA, ambas promotoras inmobiliarias que controlan la finca familiar de Valdefuentes, en el término de Arroyomolinos (Madrid), y en cuya extensión se encuentra ubicado el centro comercial “Madrid Xanadú”. En este suculento negocio de recalificación, con cientos de millones de euros en juego, intervinieron como intermediarios los que fueran diputados de la derecha española, Miguel Herrero de Miñón y Oscar Alzaga. Se recalificaron 3,3 millones de metros cuadrados para construir en ellos más de cinco mil viviendas, un centro comercial y otro deportivo. El mayor pelotazo de los Franco.

También, al igual que ha ocurrido con el edificio de Lavapiés y la empresa de Lian, a Francis se le echa en cara haber provocado situaciones similares. Especialmente sangrante ha sido el caso de la compra de un edificio en un barrio muy humilde de Málaga que transformó en varios apartamentos de alquiler para turistas y para lo cual presuntamente desahució a todos los vecinos, muchos de ellos gente de baja extracción social y sin formación cultural suficiente para poder desentrañas draconianos contratos. 

COMPARTIR: