16 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

El directivo busca renovar su mandato en febrero por otros 4 años al frente de esta entidad accionista de Telefónica, Naturgy, Cellnex, Saba e Inbursa

Isidro Fainé se blinda en su 'Emporio': Confirma que quiere presidir la Fundación Caixa hasta los 85 años

El Cierre Digital en
/ Isidro Fainé
Isidre Fainé no se jubila, tal y como adelantó hace varias semanas Elcierredigital.com. El banquero catalán ha desvelado a sus allegados que en febrero próximo pretende renovar por otros 4 años su mandato como presidente de la Fundación Caixa. De esta manera seguirá al frente de una entidad que es clave en el sistema financiero español, ya que es accionista de relevancia en influyentes empresas como Telefónica, Naturgy, Cellnex, Saba, Aguas de Barcelona, Inbursa y, por supuesto, La Caixa.

Hace casi seis años Isidro Fainé parecía que se jubilaba al renunciar a la presidencia de La Caixa en favor de Jordi Gual, que quería rejuvenecer la cúpula de la entidad de crédito que acababa de cambiar su sede social y fiscal de Barcelona a Valencia a cuenta del procés, que en sus momentos de mayor tensión tanto incomodó al histórico banquero

Fainé asumía entonces la Fundación La Caixa, desde donde no se ha conformado con realizar obras sociales, sino que sigue influyendo al mismo nivel que antaño gracias a contar con importantes inversiones y un consejo en el que se sientan Pablo Isla (expresidente de Inditex), Marc Murtra (presidente de Indra), José María Álvarez-Pallete (presidente de Telefónica) o Javier de Godó (editor de La Vanguardia). 

Imitando a Biden

El amigo de Juan Carlos de Borbón parece imitar a Joe Biden, con el que comparte edad (81 años). El presidente norteamericano quiere presentarse a las elecciones en 2024 para mantenerse otros cuatro años en la presidencia de los Estados Unidos, y Fainé ha anunciado que el próximo mes de febrero se propondrá como candidato a la presidencia de la Fundación La Caixa por otros 4 años. 

Esta institución acaba de anunciar el reparto de 25,3 millones de euros en la convocatoria CaixaResearch de Investigación en Salud, que apoya proyectos de investigación básica, clínica o traslacional de excelencia científica y de impacto social en los ámbitos de estudio de las enfermedades cardiovasculares y las infecciosas, en oncología y en neurociencias, así como proyectos que desarrollan tecnologías facilitadoras en estos ámbitos.

26.700 millones

La Fundación La Caixa es la más importante de España, con activos por valor de 26.700 millones de euros, y goza de la notable influencia que le otorgan tanto sus inversiones como la agenda de Fainé, feliz al ver que la acción de Telefónica al fin está reanimándose lentamente, gracias al 'rally' alcista de fin de año que goza el Ibex35, y que Naturgy al fin respira. 

Fainé, con Jordi Gual a la izquierda. 

La gasista es conocedora de que la pinza Repsol-PNV han doblado el brazo al Gobierno, que transformará el impuesto extraordinario a las energéticas en un brindis al sol que podrá ser atenuado con inversiones y otros recursos. 

El rey del Ibex

No aparece Fainé en la lista de las 100 principales fortunas de España, pero posiblemente la encabezaría por encima de Florentino Pérez si el parámetro a analizar fuese el de la influencia desde el mundo de la empresa

Fainé sabe lo que es torear con reyes y políticos como eterno empleador de la infanta Cristina y templador de las aguas que bajaban por la política catalana bajo el 'pujolismo' y por la española con el 'felipismo', el 'aznarismo', el 'zapaterismo' y el 'marianismo'. 

La Fundación La Caixa posee el 32,24% de Caixabank, el 26,7% de la energética Naturgy, el 2,49% de Telefónica (más el 3,5% que tiene Caixabank), el 4,36% de la operadora de antenas de telecomunicaciones Cellnex, el 99,5% de aparcamientos Saba, el 15% de Aguas de Barcelona, el 9,1% del grupo financiero mexicano Inbursa y una amplia colección de inversiones inmobiliarias. 

Hecho a sí mismo

Fainé, "creyente, ligado al Opus Dei y muy familiar", según señalan voces cercanas al banquero, es un hombre hecho a sí mismo. El presidente de la Fundación La Caixa no olvida sus humildes orígenes en el seno de una familia de agricultores. 

En muchas ocasiones ha recordado que él enseñó a leer a sus padres antes de escalar posiciones al ritmo del Opus en la Universidad de Navarra o Harvard hasta convertirse hace 57 años en director de Inversiones en el Banco Atlántico, que acabó digerido por el 'felipismo' a raíz de su ligazón al emporio de José María Ruiz-Mateos. 

Tras una experiencia laboral en Paraguay, Fainé regresó a España, incorporándose en 1982 a La Caixa como subdirector general. Desde aquel cargo fue promocionando hasta convertirse en director general, en 1999, y en presidente, en 2007. 

Álvarez-Pallete, a sus pies

La Caixa, tal y como explicamos hace unos días, lleva muchos meses sosteniendo la acción de Telefónica al invertir cuando tenía un precio más alto, y ahora ha visto que la saudí STC se convierte en primer accionista cuando las acciones han caído a cuenta de la caída provocada por una alianza producida en Alemania contra los intereses de la filial de la española. 

Pese a ello, Criteria Caixa invirtió 1.250.000 euros en 325.000 títulos de la teleco en las cinco sesiones posteriores a la irrupción de STC en Telefónica. Esta decisión supone una prórroga de la confianza que Isidre Fainé tiene en Álvarez-Pallete, con el que tiene una relación de amistad. 

Fuentes de Telefónica explicaron a Elcierredigital.com que Fainé ha alabado en público en varias ocasiones a Álvarez-Pallete, del que destaca su apuesta por los "valores", y recuerdan que el histórico banquero catalán ha querido mantener la buena relación que tenía con el antecesor en la presidencia de Telefónica, César Alierta

Fainé, que renovó recientemente como consejero de Telefónica durante cuatro años, ha demostrado su sintonía personal con Álvarez-Pallete, que en más de una ocasión se ha acercado a Menorca en los agostos en los que el banquero descansa con su familia. 

Menos atento ha estado el banquero catalán en Naturgy para enfado de su presidente Francisco Reynés, que pretendía que su principal apoyo se enfrentase al Gobierno por la negativa de la vicepresidenta tercera Teresa Ribera al 'Proyecto Géminis', que contemplaba escindir la compañía en dos empresas (una para negocios regulados y otros liberalizados). 

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