14 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

Tiene 71 años, vive en el madrileño barrio de Moratalaz y negocia una serie para Netflix con su vida basada en su libro "Yo robé un furgón blindado"

Dionisio Rodríguez, "El Dioni": "Robé un furgón para no currar y ahora estoy con el pico y la pala"

El Dioni, segundo por la izquierda, pala en mano despejando la nieve de su calle.
El Dioni, segundo por la izquierda, pala en mano despejando la nieve de su calle.
La escena sorprendió ayer a vecinos y curiosos, El Dioni, pala en mano, quitaba nieve y hielo de la carretera de su calle para despejarla al tráfico de vehículos. El Dioni, de manera graciosa, comentaba a elcierredigital.com: "Me llevé un furgón para no currar y van y me dan el pico y la pala".

Dionisio Rodríguez, El Dioni, protagonizó este martes una imagen cuando menos curiosa para Elcierredigital.com. Junto a sus vecinos, se arremangó y se puso a limpiar el hielo, pala en mano, de su calle en el madrileño barrio de Moratalaz. "Llegaba de hacer la compra para mi mujer y vi a unos vecinos con la pala. Así que les pedí una y pensé que si cada dueño de coche limpiase cinco metros de calle al final llegábamos a la Gran Vía", dice el Dioni con su característico acento castizo.

Para los más jóvenes, que no sabrán quién es El Dioni, hay que recordar que  Dionisio Rodríguez, el 28 de julio de 1989, cuando era el jefe de la custodia de un furgón blindado, a las 19:20 de la tarde, aprovechó que estaba solo para llevarse todo el furgón junto con su contenido, unos 300 millones de pesetas de la época, unos 1.807.000 euros, que con la inflación actual serían casi unos 4 millones de euros del año 2020.

Dionisio Rodríguez, El Dioni.

El Dioni huyó a Brasil, hasta que el 19 de septiembre de 1989  fue detenido por la policía de aquel país. En Brasil pasó diez meses encarcelado hasta que se produjo su extradición a España para cumplir el resto de la condena. Salió de la cárcel en mayo de 1995 con libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena de tres años y cuatro meses que le habían impuesto. Del botín solo se recuperaron 175 millones de pesetas.

Desde entonces, El Dioni se convirtió en un personaje muy popular, primero abrió un bar de copas en la localidad madrileña de El Molar, que se llamó La Cueva del Dioni. Después, abrió otro bar en el distrito de Barajas, El Caco Dioni. En febrero de 1997, inauguró su tercer local en el madrileño barrio del Retiro llamado El Rincón del Dioni. Para promocionar este último, repartió fotocopias de billetes de 10.000 pesetas con su rostro, lo cual le ocasionó problemas por estar prohibida la falsificación, aun notándose perfectamente que no eran de curso legal y solo estaban hechos con fines publicitarios.

Hizo un álbum de canciones e incluso Joaquín Sabina le dedicó una de las suyas titulada Con un par, que se hizo muy popular. Fue colaborador televisivo, actor y hasta concursante de Supervivientes, aunque no tuvo mucha suerte y fue expulsado a los 21 días de llegar a la isla. Luego escribió un libro titulado "Yo robé un furgón blindado", que ahora "Netflix intenta llevar a la televisión en forma de serie, porque les propusimos un documental, pero nos dijeron que veían una miniserie de cuatro capítulos y ahí estamos, a ver si negociamos algo", explica El Dioni a elcierredigital.com.

El Dioni, segundo por la izquierda.

"Ya les he dicho a estos que me he llevado un furgón para no currar, y van y me dan la pala. Yo he sido el tío más currante del mundo, durante doce años, que protegí como guardaespaldas a gente muy importante, como Miguel Durán o Alfonso Escámez entre otros, pero me rebajaron de trabajo y sueldo y no llegaba a fin de mes, así que me llevé el furgón", dice El Dioni entre risas, aunque en su barrio ya le conoce todo el mundo por su sentido del humor tan castizo. "Me tendrían que dar un premio, porque entre Filomena, el coronavirus y el talego (cárcel), debo ser el español que ha estado más tiempo encerrado", añade.

Ahora El Dioni está jubilado, tiene 71 años, y vive con su mujer, "cerca de mi suegra, porque ya sabes que a las mujeres les gusta estar cerca de la casa de sus madres, y he salido a dar un paseo porque tantos días encerrado no se puede estar. A la que volvía, me he pasado por la frutería y luego me he parado a echarme un pitillo y me han dado la pala. He visto a dos señoras y me ha dado corte, cómo no iba a echar una mano", concluye Dionisio Rodríguez.

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