21 de febrero de 2020
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FIN DE SEMANA

Al líder de Ausbanc se le puso en un módulo de alta peligrosidad sin tener antecedentes, mientras FG y el BBVA aumentaban así sus gastos en seguridad

La verdad sobre el búlgaro Petrov investigado por Villarejo y compañero de Luis Pineda en la prisión de Estremera

Luis Pineda, expresidente Ausbanc.
Luis Pineda, expresidente Ausbanc.
Toda la trama de espionaje encargado por el BBVA, dirigida entonces por Francisco González (FG),a Ausbanc y Luis Pineda, es una caja opaca que no deja de arrojar sorpresas. La última, relativa a la investigación por encargo del BBVA al excomisario Villarejo de Petrov, el compañero de celda de Pineda, de quien González temía que pudiera asesinarlo. En realidad Petrov es un extraficante de drogas que regenta ahora un negocio con su mujer a las afueras de Madrid.

Una de las piezas del caso Tándem, la relativa al espionaje encargado al excomisario José Manuel Villarejo por la entidad crediticia BBVA, dirigida por entonces por Francisco González (FG), sobre la vida y milagros de Luis Pineda, expresidente de Ausbanc y de todo su entorno, proporciona cada día que pasa más sorpresas.

La llamada pieza separada número 9 no hace más que arrojar datos sorprendentes de las investigaciones personales y de auténtica basura realizadas por el ex comisario Vilarejo y lo que pretendían con ellas tanto Francisco González y muchos directivos por aquellos años a sus órdenes en el BBVA.

Según desveló ElConfidencial, a finales de 2016, el entonces presidente del segundo banco más importante de España, Francisco González, llegó a pensar que Luis Pineda quería asesinarlo y recurrió al excomisario Villarejo para tratar de neutralizar esa amenaza. Eso sirvió para que el BBVA aumentara significativamente sus gastos en la seguridad de su presidente y que así también se pudieran justificar todavía más los cuantiosos pagos al excomisario Villarejo por los bajos servicios prestados. 

Los documentos relacionados con el caso han sido aportados por la Unidad de Asuntos Internos al sumario que instruye el Juzgado Central número 6 de la Audiencia Nacional. Según estos, González pensaba que Luis Pineda iba a contratar para este propósito a su compañero de celda, un ciudadano búlgaro conocido por el sobrenombre Petrov, con antecedentes por tráfico de drogas, que también estaba en la cárcel madrileña de Estremera donde fue colocado Pineda tras su detención, aunque sus iniciales reales son M.I.P.

Patio de la prisión de Estremera.

Según  afirma Luis Pineda a elcierredigital.com, “siempre hubo una mano oscura con mi ingreso en prisión porque hay varias cuestiones muy extrañas que van unidas a mi llegada a la cárcel de Estremera”.

Las supuestas irregularidades a las que se refiere el expresidente de Ausbanc son, por ejemplo, su anormal ingreso en el módulo 11, destinado a presos de alta peligrosidad, algo en contra de su clasificación, de preso sin antecedentes y en prisión preventiva. Durante un año estuvo acompañado de este preso búlgaro de nombre Petrov, cuando había celdas vacías y podría haber estado solo sin un preso de control. Después, cuando Petrov fue puesto en libertad y salió la sentencia de Estrasburgo, fue trasladado al módulo 3 de presos comunes. Pero entonces “no podía ir a misa, ni al gimnasio, ni salir a correr, ni siquiera me dejaban ver la prensa del día”, recuerda Pineda.

Celda que compartía Pineda con el preso búlgaro.

Este espionaje desvelado ahora es calificado por Luis Pineda de “delictivo”, ya que “nadie debe saber con quien comparto celda. Además facilitar esa información privada de Instituciones Penitenciarias a un excomisario contratado por el BBVA es delictivo”, añade y responsabiliza de ello al director de la prisión, Enrique Valdivieso, a Instituciones Penitenciarias y por tanto, al Ministerio del Interior y de Justicia.

Luis Pineda con Nicolás Colate Vallejo-Nágera, recientemente.

Según el expresidente de Ausbanc “con esta especulación Francisco González incrementó el presupuesto personal en materia de seguridad para poder pagar más y con menos control sus gastos y, sobre todo, a Villarejo”. Pineda califica como sintomático que debido a sus presiones sobre las irregularidades de las cláusulas suelo, que llegaron hasta al Tribunal Europeo de Estrasburgo, le situasen en el módulo 11, calificado de presos peligrosos.

El principal testimonio para llevar a la cárcel a Pineda fue precisamente el de Francisco González, entonces presidente del BBVA, declarándose perjudicado por las supuestas prácticas de extorsión por parte de Ausbanc, aunque en el mismo sentido también testificaron Miguel Blesa, de CajaMadrid, y José María Castellanos, de Nova Caixa Galicia.

La misma celda desde otra perspectiva.

En abril de 2016, el juez Santiago Pedraz decretaba el ingreso de Pineda en prisión y todas las asociaciones dependientes de Ausbanc eran desmanteladas. El encargo a Villarejo habría llegado a través del exjefe de seguridad del BBVA, su amigo y compañero Julio Corrochano, que en los papeles figura en clave como KOL.

Petrov, el búlgaro

El búlgaro investigado, que responde a las iniciales M.I.P., tenía por entonces 43 años, ahora ya cuenta con 46, y sobre él Villarejo realizó un exhaustivo informe. De su vida, de su delitos, de sus compinches y de sus propiedades así como de sus familiares más cercanos. Incluso, se recabaron los informes sobre él elaborados en 2014 por la Udyco en Galicia, donde fue detenido persona. Villarejo junto a Francisco González urdieron la idea conspirativa que Pineda iba a contratarlo para matar al presidente del BBVA. Ahora Petrov se dedica al negocio de la hostelería cerca de Madrid.

Documento del sumario con la ficha de Petrov justo debajo.

Todos esos documentos, dos de cuyas páginas muestra hoy elcierredigital.com, figuran en el sumario instruido por Pedraz y han sido incorporados a la conocida pieza 9 de Tándem. El espionaje de Villarejo, por orden del BBVA, a este preso concluyó en enero de 2017, sin una conclusión real de amenaza para Francisco González.

El precio de los informes estaría incluido en los 10.2 millones de euros que cobró Villarejo del BBVA, aunque se supone que fueron 211.750 euros, según informó ya elcierredigital.com.

Otro de los documentos aportados a la investigación.

Luis Pineda, expresidente de Ausbanc, quedó en libertad provisional en abril de 2019 y durante estos días se celebra el juicio contra él en la Audiencia Nacional. Su compañero búlgaro de celda, P.M.I., también salió en libertad y en la actualidad trabaja y lleva un restaurante, junto a su mujer, en una populosa localidad del sur de Madrid.

Mientras que el excomisario José Manuel Villarejo sigue en la cárcel de Estremera a la espera de juicio y Francisco González, expresidente del BBVA, debe enfrentarse ahora a la acusación de cohecho y revelación de secreto, donde precisamente está personado Pineda como perjudicado.

En unas declaraciones a elcierredigital.com, Pineda asegura que "soy un hombre pacifico, respetuoso con la Ley y mucho más concienciado desde que sufrí un atentado en mi juventud. Ni Ausbanc, ni yo, nunca hemos utilizado la violencia ni la intimidación, siempre la razón y la Ley".

Señala que "durante mi periodo en prision no atesoré ánimo de venganza, solo de justicia y confianza en los Tribunales. No en vano se abrió la Pieza 9, del BBVA y Villarejo, gracias a mis denuncias enviadas desde allí. Además, soy católico y caballero de la Orden De Santiago, somos una Orden Hospitalaria, no guerrera. Cuidamos de nuestros semejantes en su Camino y les ayudamos en cuanto podemos". 

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