17 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

El presidente culé habría originado unas pérdidas de alrededor de 1.000 millones de euros en apenas tres años con fichajes y obras desmedidas

La megalomanía de Joan Laporta coloca la caja del Fútbol Club Barcelona al borde del KO

El Cierre Digital en
/ Laporta
Los dispendios de Joan Laporta han colocado al Fútbol Club Barcelona en una preocupante situación. El presidente culé, en esta segunda etapa al frente del conjunto, ha fichado a 24 jugadores por 260,9 millones de euros, ha comprometido inversiones en obras por otros 1.500 y, tal y como señalan fuentes del club, la caja blaugrana está vacía. Este hecho podría obligar a vender parte del equipo, tal y como pide Jaume Roures.

Hace menos de tres años, el 7 de marzo de 2021, Joan Laporta arrasó en las elecciones a la presidencia del Fútbol Club Barcelona y lideró una segunda etapa en la que, prometía, Leo Messi iba a mantenerse en el club y Xavi Hernández no iba a ser el entrenador. 

Messi lleva más de dos años fuera de la escuadra blaugrana y Xavi lo entrena, porque la falta de armonía entre lo que Laporta promete y finalmente hace es tan célebre como los problemas económicos del equipo. 

Eso sí, la situación de la caja culé podría ser peor de lo que Laporta reconoce, señalan fuentes del club a Elcierredigital.com, en parte por los 24 fichajes que ha acometido por 260,9 millones de euros y, sobre todo, por los 1.500 millones que ha comprometido para obras como la remodelación del Camp Nou o la construcción del nuevo Palau Blaugrana

Agujero de 1.000 millones

La situación económica del Barça era mala hace 3 años y ahora, de la mano de Laporta, podría convertirse en insostenible tras unas pérdidas que rondan los 1.000 millones en este trienio negro, en términos económicos. 

El opositor Víctor Font ha enviado una carta a los socios en la que se ha mostrado muy crítico con Laporta: "Todo el mundo sabía que era un mandato clave para enderezar una situación económica, institucional y deportiva extremadamente complicada. Había que ejecutar inmediatamente un plan de choque que nos habría permitido renovar a Messi.(…) Retener a Messi no podía ser nunca un problema; de hecho, era parte de la solución. Desgraciadamente, hemos hecho el camino diametralmente contrario y hemos agravado todavía más la situación dramática que la actual Junta Directiva heredó". 

"Económicamente, en los últimos tres años, hemos generado 1.000 M€ de pérdidas operativas, hemos vendido patrimonio a socios externos, algunos poco fiables, de dudosa reputación, que no pagan lo que deben y que no han aportado ningún valor al club", añade. 

Font afirma que "institucionalmente, se ha constatado que concebir el mundo del fútbol actual como hace veinte años es un error mayúsculo. Gestionar el Barça con amigos y familiares y desde las trincheras, sin capacidad para retener ejecutivos de prestigio, es impropio de la magnitud que tiene el club. E ir del brazo del R. Madrid y Florentino Pérez en muchos temas institucionales, un hecho sorprendente que todavía nadie ha explicado"

"Sin un plan y sin profesionalidad, todo se tambalea. También en el área social, donde continuamos viendo cómo el club se gobierna de espaldas a los propietarios. La obligación de incentivar la participación de los socios en la vida del club empieza por quien gobierna", añade. 

El plan de Roures para conseguir 1.500 millones

Jaume Roures ha salido hasta por dos veces al rescate de Laporta: le avaló personalmente y a través de Orpheus Media compró el 24,5% de Barça Media por 100 millones de euros, lo cual se consideró una 'palanca' para poder acometer fichajes. 

Joan Laporta. 

Por eso no es descartable que Laporta escuche a Roures, que desde hace varios meses propugna que los socios debieran vender parte del club a un fondo de inversión con intención de hacer caja para volver hacer competitivo al primer club de fútbol. 

"El Barça, como La Caixa, puede hacer una Fundació que proteja la amplia mayoría de la propiedad y 'sacar' el 25% o el 30% de las acciones. Ahora que el Manchester United está en venta y se habla de 5 o 6.000 millones, el FC Barcelona puede valer 4.000 o 5.000 y, si vendes el 25%, arreglarías las cosas con 1.500 que entrarían de ese 25%", asegura Roures. 

"Lo que hay ahora es un modelo de falsa propiedad del socio y el único derecho que tiene es el de votar cada 'x' años. Luego se va uno que te deja un agujero de 800 millones: eso no puede ser. El drama es no poder debatir y adoptar la mejor solución para el futuro; si te quitas la losa, mira el futuro que tienes por delante", añade. 

1.500 millones de euros para obras

Joan Laporta ha apostado por acometer grandes obras pese a la pobre economía del Fútbol Club Barcelona, que tuvo que rediseñar la emisión de los bonos con los que sufragará los 1.500 millones de euros que han comprometido en obras: 900 de ellos servirán para remodelar el Camp Nou y otros 450 para construir el nuevo Palau Blaugrana y otros proyectos menores. Finalmente, 'solo' 1.300 de los 1.500 millones serán sufragados con estos bonos vendidos a unos fondos que recuperarán su inversión en cinco tramos, entre 2028 y 2047. 

Laporta, tal y como han ordenado los socios culés, acometerá esos pagos con ingresos adicionales, es decir, entradas del Museo Barça o sponsors. El club blaugrana dice que no quiere hipotecar el Camp Nou ni condicionar el magro de las cuentas culés para acometer una serie de inversiones que también incluyen la urbanización y construcción del campus, que ronda los 100 millones de euros. El resto de pagos, 200 millones, serán sufragados con un préstamo bancario que solicitará el Fútbol Club Blaugrana

Es cierto que estos últimos años han marcado la agenda las remodelaciones de los estadios de fútbol más emblemáticos de España. La carrera comenzó con las obras del Santiago Bernabéu y ahora sigue con la renovación del Camp Nou del Barça. Mientras que el Real Madrid escogió a la empresa FCC —con sede en España, requisito exigido por el equipo—, el Barça ha elegido a la turca Limak Holdings para su nuevo Espai Barça. 

Sombras

La elección del club blaugrana para acometer la obra del Camp Nou no estuvo exenta de polémica. Y es que, según apuntan medios turcos, Limak Holdings es una de las constructoras de la denominada 'banda de las cinco'. Este nombre es el que en Turquía se ha dado a las cinco compañías constructoras encargadas de la mayoría de las obras públicas bajo el gobierno de Recep Tayyip Erdoğan, del partido AKP. 

Estas empresas son Cengiz Holding, Kalyon Grup, Makyol Grup, Kolin Holding y Limak Holding, la encargada de la remodelación del Camp Nou. Las cinco compañías, según clamaba el miembro de la oposición Kemal Kılıçdaroğlu —del partido republicano CHP—, "fueron recompensadas con trabajos por valor de 203.000 millones de dólares en los últimos 18 años. Se llevaron su dinero a Inglaterra, a paraísos fiscales. Os prometo que vamos a devolver todo el dinero a la nación". Así recogía sus palabras, pronunciadas en agosto del pasado año, el diario Turkish Minute

El periodista turco especializado en economía Bahadir Özgür —del periódico BirGün­— explicaba, según recogía El periódico de España, que cuando Erdoğan llegó al poder en el año 2003, cambió la legislación turca para la adjudicación de concursos públicos, lo que permitió que las empresas de la 'banda de las cinco' se llevaran la mayoría de obras. "Antes, la legislación turca estaba basada en la de la Unión Europea: un concurso era abierto al público, ganaba la oferta que adecuaba un mejor precio a las condiciones establecidas. Cualquiera podía presentarse", explicaba. Sin embargo, continuaba, "Erdoğan no lo aceptó. Cambió la ley para añadir una excepción a la norma: en caso de desastre natural, riesgo para la población, pandemia, guerra, atentado, etc., el Estado ya no está obligado a crear un concurso público sino que, alegando la necesidad de empezar unas obras rápidas, puede adjudicar esta obra a dedo”. 

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