22 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

Usuarios del servicio de Cercanías Madrid de Renfe advierten que por las obras en Chamartín “los vagones van tan llenos que la gente está en riesgo”

Saturación en Atocha por las obras de Chamartín: Retrasos, aglomeraciones, desmayos y una línea “olvidada”

El Cierre Digital en Tren de Cercanías Madrid.
Tren de Cercanías Madrid.
Continúan las críticas hacia Renfe, esta vez a su servicio de Cercanías Madrid. Tras los retrasos en ocho de las diez líneas que lo componen, algunos usuarios frecuentes alertan a El Cierre Digital que la situación podría empeorar a consecuencia de las obras de mejora de infraestructuras de la estación de Chamartín que comenzaron el pasado 4 de febrero. Menos de una semana después, alertan que ya ha habido “desmayos en los trenes por la acumulación de gente”.

Las críticas al servicio ferroviario Renfe son constantes. Una de las más recientes tenía que ver con la construcción de unos vagones que no cabían en los túneles de Cantabria y Asturias, pero no ha sido la única. No han tenido que pasar más de un par de días para que Renfe vuelva a sufrir las duras críticas de sus usuarios, esta vez en el servicio de Cercanías Madrid.

Una avería en la estación madrileña de Atocha el pasado 8 de febrero provocaba retraso en ocho de las diez líneas que componen el núcleo de la capital. Los retrasos causaron aglomeraciones en la citada estación y también el enfado de todos aquellos que hacían uso del servicio, que, tal y como se ha podido ver a través de los vídeos difundidos en redes sociales, llegaron a intentar “sacar a un conductor de la cabina para pegarle”, según comentan a elcierredigital.com usuarios frecuentes de Cercanías que se encontraban en la estación en el momento de la avería.

Estos mismos usuarios alertan que el problema sucedido en Atocha el pasado miércoles “no es un hecho aislado”, al igual que tampoco creen que sea el último que tenga lugar durante los próximos diez meses. Y es que como parte de la nueva fase de transformación de la estación de Chamartín Clara Campoamor, el servicio de Cercanías ha tenido que limitar la circulación de dos líneas principales y sus consiguientes ramificaciones: la C3 (que efectúa recorrido desde Aranjuez a El Escorial) y la C4 (de Parla a Alcobendas, San Sebastián de los Reyes y Colmenar Viejo).

Tal y como especifican en la propia web de Cercanías Madrid, tanto la línea C3 como la C3a comenzaron desde el pasado 4 de febrero a tener como última parada de su recorrido la estación de Atocha. Mientras tanto, las líneas C4, C4a y C4b finalizan su recorrido en Nuevos Ministerios.

Obras, aglomeraciones y desmayos en Cercanías

Esta nueva situación, que impide principalmente a los viajeros de la línea C3 parar en estaciones de alta demanda para acudir a sus lugares de trabajo o hacer trasbordos (como lo son Sol o Nuevos Ministerios), tengan que parar en Atocha, con la consiguiente aglomeración en la propia estación y en los vagones de otras líneas.

Elcierredigital.com ha podido hablar con una usuaria asidua de esta línea, que utiliza para ir a trabajar cada día. Esta usuaria afirma que, con apenas cinco días desde el comienzo de las obras, “los trenes llegan a Villaverde Bajo (parada anterior a Atocha) hasta arriba. No puede entrar ni subir más gente. Y en Atocha nunca he visto tanta gente como estos últimos días”.

La nueva situación, tal y como continúa, estaría provocando además problemas de salud, ya que, afirma haber sido testigo de “varios desmayos en el tren. Hay gente que se desmaya y se marea por el calor y la acumulación de tanta gente en los vagones”.

La usuaria además comenta un problema al que, como ella, se enfrentan otros viajeros: “Normalmente la mayoría de las personas que bajamos en Atocha es porque luego tenemos que coger otro tren o metro, y no están coordinados. Tienes que ir corriendo y no llegas, lo pierdes, tienes que esperar otros 20 minutos a que te venga otro tren… Es una locura y un caos total. Además, ni siquiera vienen a su hora. Si por lo menos vinieran a su hora te puedes intentar cuadrar, pero vienen con retraso, no puedes subirte porque está hasta arriba y entonces tienes que esperar al siguiente. Creo que dijeron que iban a poner más trenes, pero yo creo que sigue igual que siempre”, afirma.

Este aumento de trenes que comenta la usuaria está especificado en la propia web de Cercanías Madrid, en la que afirman que de los 1.246 trenes diarios se pasará a 1.436, es decir, un 15% más.

La línea C3: la “olvidada” de Cercanías Madrid

Las recientes obras en la estación de Chamartín parece que han empeorado un servicio del que, desde hace tiempo, ya se quejan otros usuarios de la línea que parte desde Aranjuez. Algunos de ellos comentan a elcierredigital.com que “la línea C3 es la gran olvidada de Cercanías Madrid”. La parada de los trenes de esta línea dos estaciones antes que los de la otra afectada parecen confirmar estas sospechas.

“Entiendo que se tengan que sacrificar algunos trenes para poder hacer las obras, pero parece que la única afectada es la C3. Lo justo habría sido equiparar los trenes de C3 y C4 que paran en Sol y Nuevos Ministerios”, comentan los usuarios frecuentes de Cercanías consultados por elcierredigital.com.

Además, los viajeros se quejan de la “frecuencia escasa de los trenes de Aranjuez comparados con los de Parla. Cada cuatro trenes de Parla llega uno de Aranjuez, para lo que hay que esperar una media de 20 minutos”.

Captura de pantalla de los horarios de Cercanías Madrid en el trayecto Aranjuez-Atocha.

Esta frecuencia que comentan los viajeros es confirmada por Renfe en su noticia informativa sobre la mejora de infraestructuras, en la que afirman que la frecuencia de lunes a viernes es de “15 minutos en hora punta y 20 minutos en hora valle” y los sábados y festivos de “20 minutos”. Sin embargo, tal y como ha podido saber elcierredigital.com observando los horarios de la mencionada línea, hay tramos en los que las esperas pueden ser hasta de 30 minutos, sin contar los posibles retrasos. Esto contrasta con la frecuencia de la línea C4, que en la misma web mencionada afirman que es de "6 minutos en hora punta y 10 minutos en hora valle", siendo la frecuencia de 10 minutos la estimada para los sábados y festivos.

Para los viajeros, estos problemas se han visto incrementados con las nuevas obras, pero “ya pasaba en Navidad. Cerraban la estación de Sol para evitar aglomeraciones los sábados y festivos, pero conseguían aglomerar a la gente en la línea 1 de Metro y en la estación de Atocha”, explican. Para las fuentes consultadas por este medio, “que paguemos por este servicio es una vergüenza”.

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