15 de julio de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

"Complot de poder en la Iglesia española: Barco contra Omella" firmado con el pseudónimo de Jacques Pintor ha llegado a los 87 electores de la CEE

Se recrudece la lucha por el poder en la Iglesia española: Inician una campaña contra el arzobispo Juan José Omella

Juan José Omella
Juan José Omella
La guerra por el poder de la Conferencia Episcopal se recrudece en los días en los que los obispos españoles tienen que elegir a su 'jefe'. Los 87 electores han recibido un libro ('Complot de poder en la Iglesia española: Barco contra Omella' firmado por el pseudónimo de Jacques Pintor) que intenta desprestigiar la imagen del Arzobispo de Barcelona Juan José Omella, favorito del gobierno de Pedro Sánchez y considerados por algunos ambientes eclesiásticos como el hombre del Papa en España.

Un libro puede marcar las votaciones para elegir el nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española. No se trata de las Sagradas Escrituras como cabría esperar. Sino de un libro firmado con seudónimo que tiene como objetivo menoscabar la imagen de uno de los nombres que más suenan para ocupar el poder eclesiástico nacional: Juan José Omella, arzobispo de Barcelona y favorito del Gobierno de Pedro Sánchez para sustituir a Ricardo Blázquez.

Juan José Omella con el Papa Francisco I. 

Complot de poder en la Iglesia española: Barco contra Omella. En defensa propia, firmado por un tal Jacques Pintor es el texto difamatorio contra Omella que ha sido enviado a los 87 electores (cuatro cardenales, 12 arzobispos, 48 obispos, 18 prelados auxiliares, el administrador apostólico de Ciudad Rodrigo y los administradores diocesanos de Astorga, Coria-Cáceres, Ibiza y Zamora) que desde ayer tienen la potestad de seleccionar al nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española. El libro es una defensa del exsacerdote Miguel Ángel Barco, expulsado de la labor pastoral por monseñor Omella tras ser acusado de una presunta paternidad que él sigue negando. Según el texto Omella orquestó toda una trama para usar este escándalo para forzar la renuncia del exarzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña. En  el libro hay un compendio de WhatsApps, correos electrónicos, cartas enviadas a Francisco I y demandas judiciales que probarían las maniobras de Omella.

Un juego sucio que, según ha podido saber Elcierredigital.com, no está promovido por grupos seglares de ultraderecha que pretenden influir en este momento decisivo para la historia de la iglesia católica. Esta jugada demuestra lo enconadas que están las posturas en la iglesia en España que se debate en la actualidad entre los seguidores con el Papa y sus abiertamente críticos. Esta guerra encarnizada no gusta nada en el Vaticano y el todavía presidente de la Conferencia Episcopal Ricardo Blázquez ha llamado a la templanza y la cohesión en sus últimas declaraciones. “Las elecciones no son un reparto de poder, no son oportunidad de acumular prestigio, sino ocasión para mostrar disponibilidad al servicio. ¡Seamos buenos administradores de la multiforme gracia de Dios, poniéndola al servicio de los demás! Somos conscientes de que, entre todos, con generoso reconocimiento mutuo, llevamos adelante solidariamente las tareas encomendadas”, declaró el cardenal.

Jesús Sanz Montes. 

Estas declaraciones de Blázquez para muchos auguran una futura Conferencia Episcopal donde todas las sensibilidades eclesiásticas estarán representadas bajo la dirección de algún nombre que busque el consenso. Sin embargo, nunca antes las facciones conservadoras y progresistas de la iglesia española habían estado tan enfrentadas. Aunque tampoco nunca antes, la iglesia española se habría mostrado tan abiertamente crítica con la autoridad de un Papa como es el caso de Francisco I, cuyas posiciones abiertamente tolerantes no gustan a la sección más radicalizada. Omella es, al decir de algunos, el favorito de Roma. un hombre considerado por muchos de talante progresista. Fue también obispo auxiliar de Zaragoza, obispo de Barbastro-Monzón y de Calahorra.

Sin embargo, para los sectores más conservadores de la iglesia, este supuesto favoritismo vaticano "es un rumor que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha hecho correr para favorecer la candidatura de este cardenal", nacido en Teruel hace 74 años.

Antonio Cañizares. 

Quizá sea su edad, 74 años, uno de sus mayores hándicaps. De hecho, el cardenal cumplirá 75 años en 2020. Al llegar a esta edad los obispos presentan su cargo al Papa para que éste les dé la posibilidad de seguir en su labor episcopal o, por el contrario, se retiren.

Muchos acusan a Omella de veleidades nacionalistas. Olvidan quizá algunos, tal vez, la postura poco clara que mantuvo la iglesia española durante los años más duros del terrorismo en el País Vasco. No obstante, el Arzobispo de Barcelona es hoy, sin duda, el hombre de Jorge Mario Bergoglio en España y eso lo tienen claro todos los obispos españoles. Sigue la línea marcada por el Papa Francisco en todos sus puntos.

Mario Iceta. 

Sus competidores son Jesús San Montes, Arzobispo de Oviedo, favorito del ala más conservadora de la Iglesia, el sempiterno Antonio Cañizares, Arzobispo de Valencia, curtido en muchas batallas políticas y con llegada fluida al Vaticano y Mario Iceta, Obispo de Bilbao, experto en bioética y considerado el candidato ‘tapado’.

El día 2 los obispos hicieron una votación de tanteo. El día 3 se conocerán los más apoyados. La elección requiere la mayoría de los presentes. Es decir, 44 si los 87 electores acuden. Si tras dos votaciones ninguno de los candidatos alcanza una mayoría, los obispos pasan a elegir sólo entre los dos más votados. Si se diera un empate, acaba siendo elegido el candidato de mayor edad. En los próximos días se sabrá si los designios del Espírito Santo contentan a todas las facciones de un iglesia católica española más desunida de lo que nunca confesarán.

COMPARTIR: