23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Eran habituales en sus vacaciones en la ciudad francesa, donde se gestó el ascenso al poder del líder ruso y su exmujer Ludmila posee una mansión

Los Putin en Biarritz, la localidad de la costa vasca en la que los oligarcas rusos veranean

Vladimir Putin
Vladimir Putin / El presidente de Rusia en uno de sus yates.
La comunidad rusa elige Biarritz como uno de los destinos favoritos para veranear. La exmujer de Putin y su hija poseen mansiones en la localidad, en la que el presidente podría haber navegado en uno de sus yates. Biarritz, además, es considerado uno de los lugares clave en el ascenso de Putin al poder ruso.

La distancia entre Rusia y Biarritz es de más de 6.000 kilómetros, pero eso no es impedimento para que las personas de las altas clases de Rusia pasen los veranos en la localidad francesa. Un destino de lujo a veinte kilómetros de las costas españolas en el que numerosos famosos han veraneado, incluidas las hijas y mujer de Vladimir Putin.

Aunque se rumorea que Putin veraneaba en la costa cantábrica junto a su familia, no existe mucha información al respecto. Sobre lo que sí que la hay, sin embargo, es sobre la adquisición en 2013 de su exmujer, Ludmila Ocherétnaya (antigua Ludmila Putina), de un palacete en Biarrtiz. Una mansión de 450 metros cuadrados, un jardín de 5.000 y un precio aproximado de 7 millones de euros. La inversión de la exmujer de Putin no fue del agrado de los ciudadanos rusos, que consideraban que el dinero de la élite del país debería ser gastado dentro de sus fronteras en vez de en el extranjero.

Además de la villa en la que Ludmila vive con su nuevo marido, Arthur Ocheretny, la hija de los Putin, Katerina Tikhonova, también tendría una propiedad en Biarritz. Su marido, Kirill Shamalov, hijo del copropietario del banco Rossya, tendría bienes raíces en la localidad francesa por valor de 370 millones de euros.

No es de extrañar que la localidad costera haya sido lugar de veraneo para los Putin. Como se ha podido saber, a Putin le gusta pasear en yate. Su yate presidencial, llamado Chayka (que significa gaviota en ruso) es propiedad de la "empresa estatal de suministros del departamento administrativo del presidente de la Federación de Rusia", según se comenta en un registro de barcos de 2017. Sin embargo, este no es el único yate del presidente ruso, que es conocido por tener una colección de ellos.

Biarritz, el inicio de su ascenso

En 1999, Boris Berezovsky se encontraba en Biarritz cuando, en plena crisis de sucesión del poder presidencial, convenció a Vladimir Putin para ser su sucesor, según se cuenta en la tradición local. Putin había sido agente del KGB (Comité para la Seguridad del Estado de la Unión de República Socialistas Soviéticas) y taxista, hasta que en 1997 Valentín Yumashev le dio un puesto en el Kremlin.

Fue el mismo Yumashev el que recomendó a Putin como sucesor al entonces presidente Boris Yeltsin, según confirmó el propio Yumashev en una entrevista a la BBC. Posteriormente a esta recomendación, Yeltsin nombró a Putin primer ministro y, poco después, se retiró.

Vladimir Putin estuvo, de este modo, presidiendo Rusia desde el año 2000 hasta 2008 para, posteriormente, ser elegido primer ministro, cargo que ocupó hasta 2012. En 2012 volvió a ser reelegido presidente y mantendrá el cargo hasta 2024.

La localidad del turismo más lujoso

Los orígenes del veraneo de la clase más selecta en Biarritz se remontan al emperador Napoleón Bonaparte, cuando su esposa Eugenia de Montijo eligió Biarritz como lugar en el que pasar las vacaciones. Los aristócratas y la familia rusa ya veraneaban en Francia, concretamente en la ciudad de Pau, en la que se construyó una iglesia ortodoxa en 1867. Pero debido a la popularidad de Biarritz, empezaron a acudir allí para pasar sus vacaciones.

El zar Alejandro III fue el encargado de agilizar la construcción de una iglesia ortodoxa en la localidad, que se inauguró en 1892. El mantenimiento por aquel entonces era costoso, puesto que muchos emigrantes rusos que llegaron a la localidad lo hicieron sin apenas recursos. Más de 100 años después, la ‘iglesia rusa’ se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.

Otros miembros de la aristocracia, como el exduque de Palma Iñaki Urdangarín también eligen como destino de desconexión y tranquilidad la localidad de Biarritz. En el caso del todavía marido de Cristina de Borbón, la ciudad de la costa francesa ha resultado ser el lugar perfecto para escaparse con su nueva pareja y compañera de trabajo Ainhoa Armentia, con la que fue descubierto en actitud cariñosa el pasado mes de enero.

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