07 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

Los Mossos D’Esquadra detuvieron el pasado jueves a un hombre de 44 años que distribuía este tipo de contenido

El negocio de la pedofilia en los chats privados: El incremento de estos delitos en los últimos años preocupa

Difusión de contenidos sexuales infantiles a través de internet.
Difusión de contenidos sexuales infantiles a través de internet.
El negocio de la pedofilia en los chats privados ha aumentado en los últimos años. Este pasado jueves los Mossos D’Esquadra detuvieron a un hombre de 44 años que distribuía pornografía infantil a través de estos chats. Ha sido acusado de un delito de tenencia y difusión de pornografía de menores, aunque está en libertad con cargos. Ya en 2018 hubo diversas detenciones a implicados en este tipo de redes de pedofilia y en 2020 un suceso similar en Corea del Sur fue conocido a nivel mundial.

Un hombre de 44 años fue detenido por los Mossos D’Esquadra el pasado jueves en la localidad de Olot, Girona, por tener, presuntamente, un chat en el que distribuía fotos y vídeos sexuales de menores. Además de su difusión, el detenido almacenaba y vendía este contenido.

La detención se efectuó debido a la alerta de un ciudadano, que informó a las autoridades que el individuo consumía y traficaba con pornografía de menores. Los agentes encontraron al hombre en su coche, donde fue arrestado. Entre las pertenencias que le requisaron en ese momento se encontraban un teléfono móvil, una tarjeta de prepago para el teléfono móvil y dos tarjetas de memoria.

Posteriormente, los agentes registraron el domicilio donde presuntamente se llevaban a cabo los delitos. Fueron requisados un ordenador, memorias USB y una tablet.

Pese a los antecedentes penales que pesan sobre él y el delito de tenencia y difusión de pornografía de menores sobre el que ha sido acusado, actualmente se encuentra en libertad con cargos.

Material incautado al presunto culpable.

La pedofilia, un delito en aumento

El delito, perteneciente a la pedofilia, no es una excepción en los últimos tiempos. De hecho, tal y como expresaba Agapito Hermes de Dios —comisario jefe de la Unidad Central de Ciberdelincuencia— en 2021, internet esta siendo el medio en el que perpetúan este tipo de conductas: “El uso que los delincuentes están haciendo de este medio se ha multiplicado de forma exponencial en los últimos años y sobre todo desde la pandemia del COVID-19”.

Con esta afirmación se refería a diversos tipos de delitos como, por ejemplo, el de fraude, pero especificó que el más preocupante era “la pornografía infantil, la pedofilia; es el más peliagudo y al que prestamos mayor atención, ya que tiene como víctimas a los menores”. Y afirmó que había “crecido muchísimo el acoso sexual a los menores a través de la red por adultos que utilizan perfiles falsos para obtener material pornográfico de ellos tras ganarse su confianza”.

Otras redes de pornografía infantil

A finales de 2019 la detención de 17 personas en España alertaba de una red internacional de pornografía infantil en la que muchos de los investigados eran menores de edad. Un total de 14 menores que compartían material de carácter pedófilo e, incluso, hacían stickers sobre ello. Usaban como medio de difusión la aplicación de mensajería WhatsApp.

Un año antes, en 2018, fueron varias las informaciones sobre distribución de contenidos sexuales de menores que alertaron a los medios. El último caso tuvo lugar a partir de una investigación iniciada en octubre que finalizó en noviembre con la detención de 16 personas y la identificación de más de 400 usuarios. Una operación iniciada en España que se extendía a más de 26 países.

Sin embargo, no fue el único de este año. Unos meses antes la Policía Nacional detuvo a 24 sospechosos por esta práctica como parte de una operación que se inició en 2016.

Las primeras detenciones tuvieron lugar en enero de 2018, con siete implicados, presuntamente, en una red de pedófilos a través de la cual se difundían los contenidos. Unos meses más tarde, en mayo, se detuvieron a otras 17 personas relativas a esta red de pedofilia. Se encontraban repartidos por toda España. Barcelona, Madrid, Cáceres, Pontevedra, Sevilla e incluso Palma de Mallorca fueron algunas de las provincias en las que fueron detenidos.

El contacto con la policía de diversos países, así como la ayuda de los proveedores de Internet fueron fundamentales para desmantelar esta red, que operaba en plataformas como Skype, en la que los implicados se conectaban para compartir su contenido. Algunos de los presuntamente implicados tenían más de 20.000 archivos, perfectamente clasificados en carpetas, de abusos sexuales a menores e, incluso, zoofilia. Algunas de las víctimas que aparecían en los vídeos tenían entre cinco y diez años.

Agente de la Guardia Civil observando material incautado.

Para integrarse en esta red, los presuntos implicados tenían que obtener una invitación para acceder a chats privados y cifrados que se destruían cuando abandonaban la conversación. Una situación que complico la investigación policial —que se enfrentó a tener que cruzar datos y estudiarlos en profundidad— pero que finalmente terminó con la detención de los implicados.

Corea del Sur y su caso más mediático: la NTH Room

Con este mismo sistema de acceso por invitación, Corea del Sur sufrió en 2020 el caso de una red de pornografía a través de salas privadas en apps de mensajería instantánea. Estas salas, denominadas Nth Room —que dieron nombre al caso— distribuían contenido entre los integrantes de al menos 74 mujeres, entre las que se encontraban menores de edad, que eran coaccionadas para grabar contenidos de carácter sexual y denigrante.

El caso tuvo repercusión internacional no tanto por el contenido, sino por los implicados en la trama. Aunque muchos de ellos se mantuvieron en el anonimato, presuntamente habrían estado implicados empresarios, artistas y personas de las altas esferas del país que pagaban con criptomonedas para poder obtener el contenido.

Los principales responsables de esta red fueron detenidos y condenados a penas de prisión, que oscilaban entre los 34 y los 15 años de cárcel. Recientemente, Netflix ha decidido contar el mediático suceso a través de un documental titulado Ciberinfierno: La investigación que destapó el horror.

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