07 de octubre de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Las lagunas permanentes de Doñana se han quedado sin agua y en Canarias utilizan mallas para conseguir microgotas que salven la vegetación

La sequía asola ya el paisaje español: Los colectores de niebla, última alternativa para evitar la desertización

El Cierre Digital en
/ Colectores de niebla.
En España, uno de los problemas ambientales que más preocupa en estos momentos es la sequía. La desaparición de la última laguna dulce permanente del Parque Nacional de Doñana ha puesto de manifiesto esta situación, provocada por la falta de lluvia y la sobreexplotación de acuíferos, además de la oleada de incendios que ha asolado este verano al país. Para evitar que el paisaje se degrade, en Canarias utilizan los colectores de niebla para conseguir agua que salven su vegetación de la sequía.

Las consecuencias del cambio climático van apareciendo poco a poco en diferentes puntos del mundo y a través de nuevos fenómenos naturales. En España, uno de los problemas ambientales que más preocupa es la sequía. Tras varias advertencias de los expertos –que alertaban de la escasez de agua en una época del verano más temprana que la de otros años– esta semana conocíamos la confirmación de que la Reserva Biológica de Doñana se ha secado por completo.

La última laguna dulce permanente de Santa Olalla que resistía en el Parque Nacional –compartido por las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz– finalmente ha desaparecido. Los expertos medioambientales explican que esta situación, provocada por la falta de lluvia y la sobreexplotación de acuíferos, afecta a cientos de aves migratorias, mamíferos y vegetación autóctonos que también podrían desaparecer.

donana

La Laguna de Santa Olalla en Doñana en agosto de 2022. Foto: Estación Biológica de Doñana-CSIC.

Mientras tanto, en las Islas Canarias pretenden evitar que sus paisajes se vuelvan tan desoladores como el de Doñana a través de la utilización de nuevas alternativas para evitar la desertización. Una de ellas es la instalación de colectores de nieblas, un sistema de mallas que capta las microgotas de la nieblina para actividades como el riego, el consumo humano o simplemente para mantener los suelos forestales húmedos.

Esta técnica, también puesta en marcha en algunas zonas de Portugal por el proyecto europeo Life Nieblas, ayuda a mejorar el paisaje degradado y favorece la reforestación. Sin embargo, para asegurar el buen funcionamiento de los colectores de nieblas se necesita la acción del viento –casi inexistente en zonas del litoral mediterráneo y sur de la Península Ibérica–.

Cuando el viento sopla a través de la malla de plástico, las gotas de la niebla se concentran y se almacenan en unos recipientes ubicados en la parte inferior. Esta agua puede almacenarse y transportarse a lugares en riesgo de sequía o servir de sustento para la vegetación y suelo de la zona.

life_nieblas

'Atrapanieblas'. Foto: Life Nieblas.

Según afirman los científicos expertos en esta alternativa de recolección de agua, "en una noche, un metro cuadrado de estas mallas pueden llegar a absorber de tres a cinco litros de agua, aunque también hay que tener en cuenta la humedad de la zona". 

Los incendios, causa y consecuencia de la sequía 

Otra de las importantes causas del avance de la sequía en España es la gran oleada de incendios forestales, que ya han arrasado más de 280.000 hectáreas. El fuego se extiende por los bosques de toda la península, pero los recursos destinados para extinguirlos “son insuficientes”, según comenta un bombero jefe de Madrid a elcierredigital.com. “La única solución serían los cortafuegos naturales o vegetales”, explica.

cortafuegos-forestal

Cortafuegos forestal.

La ola de calor que asoló este verano a Europa está teniendo graves consecuencias para nuestros bosques. En España se han visto pueblos evacuados, carreteras cortadas y profesionales haciendo todo lo posible por acabar con el fuego que cada día consume más terreno. Pero los esfuerzos no parecen suficientes. “Tenemos el mejor dispositivo del mundo de prevención en España, pero esto ya es África”, confiesa un bombero jefe de Madrid a elcierredigital.com.

“Tenemos los mejores medios del mundo, pero España ya es un desierto. Y son insuficientes. La única solución serían los cortafuegos naturales o vegetales.  De todas formas, hay muchos intereses detrás de un incendio, principalmente económicos”, continúa el bombero.

Los cortafuegos naturales, solución contra los incendios y la sequía

Según explicaba este bombero a elcierredigital.com, una de las medidas que se pondría tomar es la de implementar cortafuegos naturales. Esta técnica consiste en plantar barreras de algunas especies de flora antiincendios que impidan el rápido avance de las llamas.

Según el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias, algunas de las especies vegetales que podrían utilizarse para este fin, por su poca capacidad para arder, son el madroño, la jara y la jara estepa, el brezo, el enebro, el acebuche y la coscoja.

No obstante, de entre todas ellas destacan los cipreses, que tienen gran resistencia a las llamas debido a que mantienen una gran cantidad de humedad en verano —que oscila entre el 84 y el 96%—. Sin embargo, estos árboles también podrían convertirse en una barrera para los propios medios de extinción a la hora de acceder a los incendios.

COMPARTIR: