
Los negocios y fortuna de Alejando Amenábar: Busca beneficios de la mano de Cervantes
El director de origen chileno presenta 'El Cautivo', un proyecto con el que espera apuntalar su patrimonio inmobiliario
El 12 de septiembre llega a los cines 'El Cautivo', la nueva película de Alejandro Amenábar (Santiago de Chile, 1972). En ella, el director cuenta el cautiverio de Miguel de Cervantes en Argel. Una historia de resistencia, imaginación y libertad. Pero, más allá del relato histórico, la cinta marca también el regreso de un cineasta que no solo ha triunfado con sus películas. Amenábar ha sabido transformar su carrera en un sólido patrimonio personal y empresarial.
Hoy, es uno de los creadores españoles más reconocidos. También, uno de los más solventes. El bien más emblemático de su patrimonio es su ático en Madrid. Se trata de un dúplex de 420 metros cuadrados situado entre Plaza de España y el Palacio Real. El inmueble está valorado en unos siete millones de euros. Tiene tres dormitorios, cuatro baños, un enorme salón y una terraza con piscina y vistas espectaculares.
Este piso no fue una compra al azar. Durante años, la sede de su productora Himenóptero estuvo en la octava planta del mismo edificio. Cuando supo que la propietaria del ático, sito en la novena planta, había fallecido, no lo dudó. Lo adquirió y se mudó allí con su actual pareja.
Un dato curioso: en ese mismo edificio vivieron dos leyendas del cine español, Sara Montiel y Vicente Parra.
El patrimonio inmobiliario de Amenábar
El ático no es la única propiedad que posee. Amenábar cuenta con ocho inmuebles en total, repartidos entre Madrid, Sevilla y Santa Pola. Esta última es una localidad a la que el director está muy vinculado desde su infancia. Algunas de estas propiedades son segundas residencias. Otras, inversiones.

En conjunto, forman un patrimonio inmobiliario de gran valor. No solo por su número, también por su ubicación y características.
Himenóptero: su productora y su base
En el centro de su actividad profesional está Himenóptero S.L., la productora que creó en 1992. Lleva el nombre de su primer cortometraje, rodado ese mismo año. Con ella ha producido todas sus películas, lo que le ha permitido mantener el control creativo y financiero.
Aunque tuvo años complicados, los números mejoraron con fuerza tras el estreno de 'Mientras dure la guerra' (2019). En ese ejercicio, la productora recibió más de un millón de euros como parte del reparto de beneficios de la AIE coproductora de la cinta. Como resultado, pasó de unas pérdidas de 176.000 euros en 2019 a un beneficio neto de 577.082 euros en 2020.
Un giro notable que consolidó a Himenóptero como una productora rentable.
Detrás de todo esto hay un nombre clave: José Luis Cuerda. El director de 'Amanece, que no es poco' fue el primero que confió en el joven Amenábar. Produjo Tesis y cambió su vida. El propio Alejandro lo definió como "mi primer padre en el cine y mi segundo padre en la vida".
Cuerda no solo apostó por su talento. Le enseñó el valor de la independencia creativa y empresarial. Una herencia que hoy sigue viva en Himenóptero.
Socio en movilidad eléctrica
Además del cine y el sector inmobiliario, Amenábar ha explorado otros campos. Es socio de Freel, una empresa catalana que diseña bicicletas eléctricas plegables. Con sede en Barcelona, la marca apuesta por la movilidad urbana sostenible.
Amenábar no solo invirtió en la empresa. También es usuario habitual de sus productos. Conoció el proyecto gracias a un amigo. Probó una bici, le gustó, y se sumó como inversor. Hoy las usa para moverse por la ciudad.
Altibajos en lo personal
La estabilidad patrimonial del director ha convivido con momentos intensos en lo personal. En 2015 se casó con David Blanco, consultor financiero con quien llevaba cinco años. Pero en diciembre de 2017, durante unas vacaciones navideñas en Cartagena de Indias, la relación se rompió.
Según se publicó entonces, Amenábar descubrió en el móvil de su pareja un mensaje que indicaba una posible infidelidad. Fue el final del matrimonio.

En 2018 conoció a César, un joven médico especializado en anatomía patológica. Desde entonces, viven juntos en el ático de Madrid. A pesar de los 23 años de diferencia, la relación ha sido estable. Él trabaja en un hospital de Toledo y mantiene un perfil discreto.
Un director con visión empresarial
A sus 53 años, Alejandro Amenábar es mucho más que un director de éxito. Ha sabido crear una estructura sólida a su alrededor. Productora propia, inmuebles de alto valor, inversiones coherentes con su estilo de vida… Todo apunta a una figura que ha pensado en el largo plazo.
Ahora el regreso con 'El Cautivo' también tiene algo de simbólico. La historia de Cervantes prisionero en Argel remite, de algún modo, al propio Amenábar. Un creador que ha vivido éxitos ('Tesis', 'Los Otros', 'Mar adentro' o 'Mientras dure la guerra'), fracasos ('Ágora', 'Regresión' o la serie 'La Fortuna') y algunos disgustos a nivel personal.
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