17 de abril de 2024
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La plataforma sigue sin conseguir nada en España con productos protagonizados por Paco León, la cantante Aitana, el Papa Francisco o la diva filipina

La docuserie sobre Raffaella Carrá, la nueva apuesta de Disney+ en Navidad tras estrellarse con Isabel Preysler

/ Raffaella Carrá
Disney+ estrena en España el próximo 27 de diciembre una docuserie italiana sobre Raffaella Carrá, icono del feminismo y el colectivo LGTBIQ+. La artista italiana, que falleció en el verano de 2021, vendió 60 millones de discos, traspasó fronteras con su música, triunfó en el mundo de la televisión y dejó un legado rebosante de libertad.

Disney+ no está dando con la tecla en España tras casi tres años de recorrido. La plataforma no acertó con series como 'Besos al aire', protagonizada por Paco León o Leonor Watling; 'La última', de los recién separados Miguel Bernardeau y Aitana; 'Amén: Francisco responde', de Jordi Évole; o la serie del fotógrafo Kote Cabezudo que finalmente estrenó Netflix. 

Este último mes lo han intentado con la ambiciosa 'Isabel Preysler: Mi Navidad', destrozada por la crítica por su formato anodino y la falta de telegenia de su mediática protagonista, y en Navidades lo intentarán con un producto italiano, 'Raffaella'. 

Raffaella Carrá

La docuserie original italiana dedicada a Raffaella Carrà, llega a Disney+ el 27 de diciembre. Este proyecto está dirigido por Daniele Luchetti, escrito por Cristiana Farina y Barbara Boncompagni y producida por Fremantle. Este trabajo recorre la extraordinaria vida de uno de los mayores iconos de la cultura popular mundial. 

Disney+ asegura que intentará resolver en 3 capítulos las siguientes preguntas: ¿Quién es Raffaella Carrà? ¿Qué hay detrás de la imagen de la estrella italiana más famosa y querida en el extranjero? ¿Qué hay detrás de los 60 millones de discos vendidos, los éxitos televisivos, las películas y las giras internacionales? 

Raffaella Carrà es un mito que trasciende todas las barreras, una artista a la que el público internacional adoró incondicionalmente durante más de 50 años. Sin embargo, Raffaella es un misterio del que nadie tiene la llave. Celosa de su vida privada, era una mujer de ideas contestatarias, fiel votante comunista, que luchaba por imponerse en un mundo de hombres, que amaba y sufría como cualquier ser humano y en el que convivían dos almas, la de la diva Carrà y la más vulnerable de Raffaella Pelloni

La docuserie recorre su vida pública y privada de la artista partiendo de su infancia, en la región italiana de Emilia-Romagna, marcada por el abandono de su padre, el coqueteo 'secreto' con Frank Sinatra, sus grandes amores, su pesar por no haber sido madre, sus crisis y sus renacimientos. 

Raffaella Carrá

Tal y como contó Elcierredigital.com, Raffaella María Roberta Pelloni nació el 18 de junio en Bolonia en plena Segunda Guerra Mundial. Su abuela Angelina fue la persona clave de su infancia. Sería ella quien más compartiría con la pequeña Raffaella su afición por todo lo relacionado con el mundo del espectáculo. Con seis años comenzó a estudiar ballet y con nueve se trasladó a Roma para estudiar con Rua Vuscalla, una de las grandes de la danza del país transalpino. Ese mismo año, hizo un pequeño papel en el cine, en Tormenta del pasado (1952).

Fue a los 15 años, en 1958, cuando decidió que prefería la interpretación al baile. Comenzó a estudiar arte dramático y a participar en películas con papeles secundarios. Su primer rol importante lo logró junto a la inglesa Belinda Lee en La larga noche del 43 (1960) bajo el nombre de Raffaella Pelloni. Un año más tarde comenzó a usar el nombre de Raffaella Carrà. En esos años se hizo experta en interpretar papeles de películas peplum como Julio César, el conquistador de las GaliasMaciste, el invencible o Poncio Pilatos. Y es por esa época cuando cambia su look por el de rubia, que ya siempre la acompañaría.

Raffaella Carrá. 

En 1965 sus éxitos en el cine italiano le permitieron dar el salto a Hollywood para rodar El coronel Von Ryan (1965) junto a Frank Sinatra. El mítico crooner tuvo un flirteo muy comentado en las revistas del corazón de la época, tanto en Europa como en América. Sin embargo, el asunto no pasó a mayores y su carrera en la Meca del Cine acabó pronto, volviendo a su Italia natal para debutar en el teatro con Marcello Mastroiani.

A finales de los sesenta, Raffaella asiste a una representación del musical Hair en París que le influye tanto que en ese momento decide que quiere convertirse en 'showoman'. En 1970 recibe la oferta de presentar un programa en la RAI y la italiana pide a los directivos tres minutos libres para hacer lo que quiera. Accedieron y se convirtió en toda una revolución en Italia.

El éxito cosechado llevó a la televisión pública a decidir ponerla al frente de 'Canzonissima', el programa estrella de su programación, convirtiéndose en la primera mujer presentadora de un programa en prime time en su país. Todo un logro que no estuvo exento de polémicas debido al escándalo que en ese momento supuso una aparición suya enseñando el ombligo.

En 1971 sacó su primer disco con la canción Tuca Tuca, que desató la iras del Vaticano y los elogios del público. En 1974 dejó el programa que le hizo popular y protagonizó un histórico especial con la cantante Mina. Un año después actuó en Televisión Española en Señoras y señores, a las órdenes de Valerio Lazarov, donde interpretó su clásico Rumore, Rumore.

En 1976 desembarcó definitivamente en España gracias al propio Lazarov. Protagonizó una serie de cuatro especiales que, en el momento de la producción, generaron el rechazo de varias artistas españolas que consideraban que se les estaba haciendo de menos. La primera, Lola Flores quien, sin embargo, tras ver el estreno llamó a la italiana para felicitarla.

La segunda mitad de los 70 y la primera de los 80 son los años en los que nace su verdadera vinculación con España. Es la época en la que edita canciones que pasarían a ser los clásicos de su repertorio: Hay que venir al surFiesta o Caliente, canciones que la vincularon a la revolución sexual del momento y la convirtieron en un icono gay gracias a temas que tocaban el asunto como Lucas. Sus declaraciones en Interviú, en 1977, en las que se declaraba votante del Partido Comunista Italiano, también generaron polémica.

La RAI y Televisión Española

En 1984 deja por un tiempo los escenarios, tras triunfar en Latinoamérica, para volver a la televisión italiana. Se hizo cargo de Pronto Raffaella, un programa matinal donde demostró su gran versatilidad y vivió momentos muy comentados como su entrevista con Teresa de Calcuta. Un año después, renovó su contrato con la cadena pública italiana por 400 millones de pesetas, lo que hizo que el asunto acabara en el Parlamento italiano.

Cuando en 1988 finalizó su contrato con la televisión italiana, volvió a la música con el lanzamiento de un disco. Y tras un libro de recetas, en 1992 regresó a España para presentarse en Televisión Española con ¡Hola, Raffaella! El fichaje por la cadena estatal fue uno de los más caros en la televisión de la época y el programa se mantuvo durante tres años siendo un éxito de audiencia. El programa, emitido los sábados por la noche, contenía concursos, entrevistas y números musicales y contaba con la colaboración de distintos personajes populares como Loles León, Rappel o Félix 'el Gato'.

En 1995 cambió la televisión pública por Telecinco, donde presentó En casa con Raffaella, un magazine matinal que se mantuvo en antena hasta junio de 1996. A partir de ese momento, regresa a Italia donde sigue trabajando tanto en programas, como en la versión italiana de Sorpresa, sorpresa, o en la gala del Festival de San Remo de 2001 junto a Antonio Banderas.

A España volvió puntualmente para presentar programas especiales o algunas galas, además de los espacios musicales en los que se elegía a nuestro representante para Eurovisión (en los años en que ella no participó en el eurofestival). En 2011 colaboró con el Dj Bob Sinclair y siete años más tarde editó un disco de canciones navideñas. Aunque anunció su retirada de la televisión, formó parte del jurado de la versión italiana de La Voz.

Raffaella Carrà, pese a su popularidad, consiguió mantener su intimidad lejos del interés público. En los años sesenta y setenta mantuvo una relación sentimental con Gianni Boncompagni, compositor de algunos de sus éxitos, que falleció en 2017. A finales de los setenta inició un romance con Sergio Japino, un coreógrafo once años menor que ella con el que estuvo unida sentimentalmente hasta el final de sus días. Fue él el encargado de comunicar el fallecimiento de la artista tras una larga enfermedad que, como otros aspectos, llevó con total discreción.

COMPARTIR: