21 de junio de 2021
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FIN DE SEMANA

Belén Cailá fue la ayudante personal del maestro español de la alta costura que hizo el traje de boda de la reina Letizia

Manuel Pertegaz: Mito de la moda española recordado por la que fue su asistente durante 50 años

El maestro Pertegaz en su madurez.
El maestro Pertegaz en su madurez.
Es uno de los referentes de la alta costura, elegido por algunas de las mujeres más influyentes como Ava Gadner o la Reina Doña Sofía y cuyo estilo sigue influenciando en la moda española. Hemos charlado con Belén Cailá, la fiel asistente del modisto Manuel Pertegaz, para acercarnos más a su figura.

“Empecé como una aprendiza”. Belén Cailá ha estado 50 años junto a uno de los diseñadores más importantes de la moda española, Manuel Pertegaz. Se conocieron en Barcelona, la ciudad donde el modisto comenzó a dar sus primeros pasos en el mundo de la moda.

“Yo te lo hago”

 Comenzó como chico de los recados en un taller de joyería de la ciudad condal. “ Esto le aburría muchísimo”, recuerda Belén. Tal era la inquietud del modisto que dos años más tarde entró en la Sastrería Ángulo. “ Entró como aprendiz en sastrería de caballero, pero en esa sastrería existía una sección para mujer, en la que él veía los diseños, los retalitos y le llamaba mucho la atención”, asegura Belén.

La técnica que le caracterizaba la aprendió en sastrería de hombre y la empleó en confeccionar trajes a su madre o a su hermana. “No podía decir que había sido él, porque le hubieran echado a la calle. En su trabajo era muy serio”, asegura.

 Un jovne Manuel Pertegaz.

Allí, en la Sastrería Ángulo descubrió que lo suyo era la moda femenina. “Un día entró una modista que sabía mucho, apareció con una tela negra para hacer un abrigo y no sabía como hacerlo, entonces Pertegaz le dijo : “Yo te lo hago”, incluso le dijo que fuese a comprar un cuello de renardina y una cartera de mano. Le estaba haciendo hasta el conjunto”, asegura.

Las primeras casas

Ese abrigo fueron sus inicios en el mundo de la moda. “Todo fue muy rápido, la primera casa que tuvo la abrió en la Calle Pelayo de Barcelona”, afirma Belén. El estallido de la Guerra Civil supuso un parón en su trabajo. “A él lo llamaron a filas, pero su hermana seguía llevando el taller”, confirma Belén.

Los diseños de Pertegaz comenzaron a tener tal éxito en Barcelona, que se abrió una segunda casa en el Paseo de Gracia. “La posguerra supuso que la gente quería dejar atrás las desgracias y las mujeres, ponerse guapas. Fue un boom, ganas de vivir”, afirma Belén.

Las mujeres eran atraídas por los diseños de Pertegaz y el modisto trabajaba a un ritmo meteórico. “De ahí se fueron a la Diagonal 499,a un pequeño palacete.Había cola en la escalera, la gente no podía ni entrar ni salir”, asegura. 

Gira por Estados Unidos

En la década de los 50 del siglo pasado, en España se estrenaba la película Bienvenido, Mister Marshall, Antonio Machín movía las maracas al ritmo de Angelitos Negros y Manuel Pertegaz abría otra casa en Madrid. Tras la posguerra, España comenzaba a abrirse al mercado exterior, llegaban compradores americanos en busca de nuevas colecciones. “Los compradores americanos venían a España por Balenciaga, pero marchó a París. Una vez  vino Bettina Ballard´s, la editora jefe  de Vogue en Estados Unidos y quedó prendada de los trajes. Entonces, le invitaron a Estados Unidos para presentar la colección y hacer una gira. Luego, los compradores ya comenzaron a venir para ver sus colecciones”, asegura.

Pertegaz en su taller.

“Le apuntaban como al nuevo Cristobal Balenciaga y hasta como sucesor de Christian Dior. Le barajaron a él, porque ya empezaba a ser conocido. Pero sí aceptaba, tenía que dejar las casas de Madrid y Barcelona, les agradeció, pero quiso continuar con lo suyo”, afirma Belén.

El hombre que sabía vestir a las mujeres

En la historia de la moda española, uno de los hombres que supo vestir a las mujeres fue Manuel Pertegaz. Ava Gardner, Greta Garbo, Lola Flores, la Condesa de Romanones y hasta la Reina Doña Sofía confiaban en él, en el modisto que creo a la mujer cisne. “¡Imagínate que responsabilidad!. La aristocracia estaba en Madrid, con lo cual en Barcelona nos liberábamos un poco. Doña Carmen Polo o la Reina Sofía se vestían en Madrid” , recuerda Belén.

Hasta pudo confeccionar el vestido de novia de Carmen Martínez Bordiú junto a Cristóbal Balenciaga. “Lo rechazó, el decía que si lo hacía uno, lo hacía uno. Tenía mucho carácter”, confirma Belén. Aún así, Manuel Pertegaz sí estuvo muy presente en esta boda. “A doña Carmen si le hizo el traje de abuela de la novia, el traje gris humo muy oscuro. Para esta boda se hicieron el doble de trajes que en una colección normal, para que no se repitieran”, afirma Belén.

El maestro Pertegaz.

A lo largo de su trayectoria han sido muchísimas mujeres, las que se han puesto en sus manos. “Recuerdo una anécdota, cuando se iba a casar Pilar Ibáñez, la mujer de Leopoldo Calvo Sotelo intervino en la última prueba del vestido.Conocía a su familia, estaban la abuela, la tía, la madre…Cuando entra y ve a la pobre novia envuelta en tules, entonces llamó a la abuela y le dijo : No me gusta. Faltaban tres o cuatro días y pasamos de un traje de tul a un traje de pique, una delicia de traje”.

Y llegó el Prêt a Porter

Llegaron los años 60 , la Guerra de Vietnam, la época del peace and love a la que el modisto se adaptó a la perfección. “ Fue el primero que se adaptó. Cuando vino la época hippie, él estaba en San Francisco. Lo llevaron a ver el musical Hair y el ya tuvo claro que al alta costura se había acabado. Aquellos con los ponchos, las melenas y los pantalones de campana” confirma Belén.

Llegaron nuevos tiempos y la moda tenía que adaptarse. “El prêt a porter se convirtió en el laboratorio de la moda y para él, fue la base. Él tenía claro que la mujer iba a pasar por delante del hombre. La mujer dejó la falda y se puso pantalones, empezó a estudiar, a trabajar. Ya no estaba en casa haciendo bordados”, recuerda Belén.

La boda de la princesa Letizia

El 1 de noviembre de 2003, la Casa Real anunciaba el compromiso oficial del entonces Príncipe de Asturias con la periodista de Televisión Española, Letizia Ortiz Rocasolano. 

El vestido de boda de la reina Letizia.

“Cuando vió por la tele el compromiso, dijo : Este lo hago yo. Entonces, la casa Real se puso en contacto. Fue tan sencillo el proceso. Él fue a Zarzuela junto a su sobrina Sionin para enseñarle diseños. Yo pensaba en mi casa “Ay madre mía”, afirma Belén. 

Fue una gran responsabilidad, todos los ojos estaban puestos en él. En un primer boceto, el modisto quería que el vestido pasara a la historia pero que no envejeciera. “Fue muy cuidadoso, es de los trajes que menos faena nos han dado. La Reina vino unas seis veces en total. Eso sí, el dijo que como entraba a la ceremonia tenía que salir. No podía quitarse nada”, afirma Belén.

La nueva era de Pertegaz con Jorge Vázquez

Manuel Pertegaz falleció en 2014 a los 96 años dejando un gran vacío en el mundo de la moda, sin embargo no fue el fin del legado del modisto. El diseñador gallego Jorge Vázquez asume el liderazgo como director creativo de la Casa. "Jorge Vázquez ha tenido acceso a archivos nuestros o a patronajes, le gusta la ropa bien hecha eso le ha ayudado a no perder la esencia de lo que era Pertegaz. Trabaja muy bien el sport”, confirma Belén.

Manuel Pertegaz, el último maestro de la alta costura, se atrevió con la moda cuando España salía de una guerra. Fué un visionario y predijo que la mujer iba a pasar por delante del hombre.Trabajó a un ritmo meteórico, por eso no se dejó nada por hacer. O sí. “Si no hubiera sido modisto, hubiera sido decorador. Le encantaba decorar”, dice Belén.

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