29 de julio de 2021
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EDICIÓN VERANO

En los últimos tiempos el Pontífice ha apartado, entre otros, a Robert Sarah de la Congregación para el Culto Divino, un cardenal aplaudido por VOX

El Papa Francisco revoluciona la Curia Vaticana y expulsa a los Cardenales cercanos a la derecha

Papa Francisco.
Papa Francisco.
El Papa Bergoglio ha pisado el acelerador en los grandes cambios que quiere llevar a cabo intramuros del Vaticano. En los últimos tiempos el Pontífice ha apartado entre otros a Robert Sarah de la Congregación para el Culto Divino, un cardenal aplaudido por VOX. Por otro lado, la justicia italiana ha comenzado los registros necesarios para esclarecer el “caso Becciu” en el cual ven indicios de malversación de fondos. Estas investigaciones se dan 9 meses después de la renuncia de Angelo Becciu.

Algo se mueve en el Vaticano. El Papa Francisco lleva semanas inmerso en lo que algunos han calificado de 'purga'. El objetivo de la cabeza de la Iglesia Católica es apartar de la Curia a todos aquellos cardenales radicalizados en la derecha y que estarían conformando una especie de oposición interna a quien ocupa el trono de San Pedro. 

El primero en caer hace unas semanas fue Gerhard Müller, exPrefecto para la Doctrina de la Fe (la antigua Santa Inquisición), una de la instituciones clave en el Estado Vaticano, ya que se encarga de discernir qué forma y qué no forma parte de los dogmas de fe del catolicismo y cómo se articulan en el día a día. Müller ha llegado a calificar como "herejía" los cambios que el Sumo Pontífice argentino ha estado incorporando desde su ascenso al Papado.  Especialmente molesto se vio al Cardenal cuando el Papa bendijo a parejas homosexuales en Alemania. 

Después de ocho años de pontificado el Papa Bergoglio ha decidido apretar el acelerador para llevar a cabo cambios estructurales de gran calado en la Santa Sede. Se cree que en las próximas semanas aprobará la Praedicate Evangelium, un cambio fundamental en la Constitución de la Curia romana y que tendría, a largo plazo, una gran influencia ya que, en gran parte, la Curia es fundamental en la elección de un nuevo Sumo Pontífice. 

Vox lejos de Roma

Otra caída clave en el poder vaticano tuvo lugar con la caída del guineano Robert Sarah, que estaba al frente de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Su sustituto, Artur Roche, tiene como objetivo poner al día la liturgia, dando un nuevo salto con respecto a los cambios que hace más de medio siglo conllevó el Concilio Vaticano II. 

Robert Sarah. 

Robert Sarah es conocido por sus posturas ultraconsevadoras . En especial el cardenal se destacó por sus opiniones en contra de la inmigración. “Hay infinidad de señales: no hay natalidad, estáis siendo invadidos silenciosamente por otras culturas, por otros pueblos, que progresivamente os dominarán en número y completamente cambiarán vuestra cultura, vuestras creencias y vuestra moral”, llegó a expresar Sarah. 

Una opinión que el líder de Vox, Santiago Abascal, llegó a apoyar en sus redes sociales. El partido ultraderechista español tiene en la defensa del catolicismo una de sus bases más importantes, pero se enfrentan a la gran contradicción de guardar disciplina al representante de Dios en la tierra a pesar de no estar de acuerdo con su discurso político. 

Los indultos

Un ejemplo de esto último ha tenido lugar con el posicionamiento público de los Obispos Catalanes a favor del indulto del Gobierno de Sánchez a los presos independentistas por los actos del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017.  

Juan José Omella. 

Esta decisión, que ha pillado con el pie cambiado tanto a un líder cercano a la Democracia Cristiana como Pablo Casado (PP) como al de la extrema derecha Santiago Abascal, llega después del cambio en la presidencia de la Conferencia Episcopal con Juan José Omella, un hombre cercano a los nacionalistas catalanes y favorito tanto del Vaticano como del Gobierno de Pedro Sánchez para ocupar el puesto, que consiguió en una carrera que no estuvo exenta de polémicas y juego sucio como contó en su momento Elcierredigital.com. 

 El dinero del Vaticano, otro dolor de cabeza

El jueves 24 de septiembre de 2020, el Papa Francisco recibió, en su palacio apostólico, al prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Angelo Becciu. En esta ocasión su tema de discusión no iba a girar en torno a las canonizaciones o beatificaciones. Su reunión terminó con la renuncia de Angelo Becciu a su puesto de cardenal y a todos los privilegios por petición papal.

La causa de esta destitución del Sustituto de la Secretaría de Estado, entre 2011 y 2018, se debe a una investigación ordenada por Francisco en 2018. En ella se demostraba cómo un conglomerado de empresas dependientes de Angelo Becciu y sus hermanos generaron un abismo en las cuentas del Vaticano de unos 454 millones de euros. Con parte de este dinero compraron el palacio de Sloane Square en el centro de Londres.

Edificio de Sloane Square adquirido por el Vaticano con el dinero de los pobres.

Becciu y su entorno conformaron una red de desvío de dinero que pasó inadvertida a los ojos de la Santa Sede. Lo que hacían era derivar el dinero de la Conferencia Episcopal italiana y del Óbolo de San Pedro a varias cooperativas y empresas. Los propietarios de estas entidades beneficiarias eran los hermanos del cardenal. Un ejemplo de ello es la cooperativa Spes. Su representante legal era Tonino Becciu y recibió hasta 700.000 euros provenientes de las instituciones eclesiásticas.

El Papa Francisco tuvo conocimiento de estos movimientos interbancarios del entonces Sustituto de la Secretaría de Estado cuando este pidió 150 millones de euros por motivos institucionales. Franco Mammi, persona a la que se había dirigido Becciu para solicitar esta cantidad de dinero, puso al corriente de todos los movimientos de Becciu al sumo pontífice. En este momento, Francisco ascendió a Becciu a la fábrica de los santos para poder apartarlo de la gestión financiera de la Santa Sede y así también llevar a cabo las investigaciones necesarias.

Las indagaciones de la Justicia del Vaticano llevaron a la destitución de Becciu de su puesto de cardenal. Se tomó esta decisión porque supuestamente utilizó el dinero del vaticano para comprar y vender edificios de lujo en Londres y otras capitales europeas, creó una diplomacia paralela a la de la Santa Sede y financió de forma irregular empresas dirigidas por sus familiares.

Angelo Becciu, principal investigado por la justicia italiana

Esta semana pasada ha entrado en la investigación la justicia italiana. A petición del Promotor de Justicia del Vaticano, la Fiscalía de Roma ha solicitado que se registren las oficinas jurídicas, administrativas y operativas de Spes, la cooperativa cuyo representante legal es el hermano del excardenal Becciu.

Estas inspecciones tendrán como objetivo probar las hipótesis de malversación de fondos. Se acusa a Becciu de transferir fondos públicos del vaticano a la cooperativa social de responsabilidad limitada Spes. Además, la clave es encuadrar la búsqueda en el periodo en el que desempeñó el cargo de funcionario público del Vaticano.

La fiscalía romana ha ordenado más registros. Las dos instituciones investigadas serán la diócesis de Ozieri en Cerdeña y la Cáritas diocesana. Se cree que supuestamente derivó parte del dinero que luego utilizó para la compraventa de los edificios lujosos en enclaves estratégicos.

La fiscalía romana busca adquirir toda la documentación contable y fiscal sobre las relaciones económicas entre la cooperativa social Spes y la Diócesis de Ozieri. La obtención de todos estos papeles será la única forma de demostrar la existencia de la malversación de fondos públicos.

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