14 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

La pandemia ha obligado a Miguel del Arco y a Israel Elejalde a abandonar el que fuera su gran proyecto en la capital de España

Otra baja cultural: El Teatro Kamikaze de Madrid cierra sus puertas por la falta de ayudas

El teatro Kamikaze de Madrid.
El teatro Kamikaze de Madrid.
Desamparados ante la crisis sanitaria y las nuevas medidas restrictivas del país, muchos establecimientos han acabado decretando sus cierres. El Teatro Kamikaze, en Madrid, es otra baja cultural más dentro de un entramado que ya se ha saldado con muchas salas de cine y otros teatros. Miguel del Arco e Israel Elejalde, dos de los responsables del teatro lamentan la situación y agradecen el apoyo que tuvo durante sus cinco años de vida.

El conocido Teatro Kamikaze de Madrid, un proyecto nacido de la mano del prestigioso director teatral Miguel del Arco, el actor Israel Elejalde y los productores Jordi Buxó y Aitor Tejada, cerrará sus puertas de forma definitiva el próximo 30 de enero de 2021. Una baja más que se une a las de muchas salas de cine u otros teatros que se han despedido del gran público en pos de nuevas construcciones que nada tienen que ver con el sector cultural.

A través de Twitter, los responsables del teatro han dado la noticia y agradecido a sus espectadores los 5 años de trayectoria realizados. “No vamos a ocultar que es un momento de una enorme, gigantesca tristeza”, lamentan. La pandemia, junto con todas las nuevas restricciones que se han ido haciendo efectivas, ha propiciado el cierre del local tras el que llaman “el invierno de nuestro descontento”.

Tweet del Teatro Kamikaze, agradeciendo los años de espectáculos.

El Teatro Kamikaze llegó en 2016 con el objetivo de ir “más allá de la función”, convirtiéndose en un escenario que buscaba “aunar lo mejor del teatro privado con lo mejor del teatro público”, especifican en el comunicado. Un espacio donde la creatividad fluyera y empapase la capital madrileña, quienes han permitido que el local pudiese existir durante todo un lustro.

De hecho, sus responsables aprovechan para agradecer, tanto a personas como instituciones, que les permitieran poder haber cumplido con el planteamiento cultural de su proyecto. “Queremos agradecer al equipo de El Pavón Teatro Kamikaze. Tenemos muy claro que nos dedicamos a una actividad colectiva en la que nada es realmente posible si el grupo no funciona”, palabras que son dedicadas a todos los trabajadores que alguna vez pisaron aquel suelo y formaron parte del equipo.

Quienes hicieron posible el Teatro

Más allá de quienes trabajaron directamente con el establecimiento, desde el Kamikaze también han querido agradecer la complicidad de la propia comunidad del teatro, de todos aquellos involucrados “de una forma más explícita y participativa. ¡No sabéis la de veces que vuestros correos y vuestras muestras de entusiasmo han supuesto el acicate necesario para seguir adelante!”, manifiestan.

De igual manera, hacen referencia a sus miles de espectadores, público que ha visitado alguno de sus “más de cien espectáculos” realizados durante los 5 años de teatro. Los responsables han sido claros al respecto: “Queríamos que os sintierais en casa, que fuerais parte activa del proyecto. La química funcionó desde el primer día que abrimos las puertas. Así nos lo habéis hecho saber”.

“Gracias a las administraciones públicas, Ayuntamiento, Comunidad de Madrid y Ministerio de Cultura, por su apoyo”, continúan. Destacan, además, la obtención del Premio Nacional de Teatro 2017 y manifiestan un sincero agradecimiento a la propia prensa que ha facilitado el hecho de que el Kamikaze estuviera entre “las veinte instituciones culturales más relevantes” de la Comunidad de Madrid.

“Nos vamos. Continuamos con Las canciones hasta el 10 de enero y cerraremos con Yo soy el que soy, del 13 al 30 de enero. Seguiremos haciendo teatro. La perspectiva de hacerlo sin casa propia nos produce un gran dolor”, concluyen. Con el miedo en el cuerpo y la duda en la mente, los teatristas abandonarán el edificio de la calle Embajadores una última vez, aunque no sin antes clamar: “Nos volveremos a ver”.

El auge de los supermercados

Durante los últimos años se ha observado una curiosa tendencia en España, con especial énfasis en la capital madrileña. Los establecimientos dedicados al cine han ido desapareciendo al tiempo que aumentaban los visionados del sector digital y otro tipo de formatos de vídeo, y allí donde una vez hubo grandes salas de proyección, hoy se levantan nuevos supermercados.

Uno de los casos más recientes ha sido el de Cines Lido, en Tetuán (Madrid). A pesar de haber cerrado sus puertas en 2012, más allá de una restauración, lo que hoy se encuentra tras las obras de la construcción es un supermercado de la marca Aldi. El distrito se despide así del cine para, a principios de 2021, abrir otro súper.

Comparación temporal entre el popular Teatro Martín, en Madrid.

Por supuesto, no es el único establecimiento que desaparecerá. Los cines Roxy, en Chamberí, ya son a día de hoy otro supermercado. El Teatro Martín, mítico local de la calle de Santa Brígida (Chueca), acabó siendo clausurado a principios de siglo y la estampa del que fue un gran triunfo artístico hoy se muestra abandonado bajo un bloque de apartamentos.

La mítica Sala Canciller en el número 15 de la calle Alcalde López Casero, junto al metro El Carmen, templo del heavy madrileño durante años, también cerró para convertirse en un Aldi. Se trata de solo algunos ejemplos, de muchos, de cierre de locales relacionados con el arte y la cultura. La desaparición de estos espacios preocupa a los vecinos de Madrid, que ya demostraron su opinión cuando cerraron los cines Conde Duque, en la calle Goya.

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