22 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

Uno de los últimos actos a los que acudió fue en el Teatro Circo de Albacete en el centenario del nacimiento de su padre presidente de honor de Amithe

Fallece Tony Leblanc Jr., hijo del gran actor madrileño y siempre fiel a su legado

Tony Leblanc Jr.
Tony Leblanc Jr.
Tony Leblanc Jr. ha fallecido hoy en Alicante después de un par de semanas ingresado. El hijo del reconocido actor madrileño Tony Leblanc fue uno de los que más luchó por el legado de su padre. Uno de los últimos actos a los que asistió tuvo lugar en el Teatro Circo de Albacete, donde se celebraba el centenario del nacimiento de su padre, Tony Leblanc.

Apenas un mes después del aniversario del nacimiento de su padre, Tony Leblanc, ha fallecido hoy en Alicante uno de sus ocho hijos, Tony Leblanc Jr., según ha podido conocer elcierredigital.com. Nacido bajo el nombre de Antonio Fernández, ha muerto a los 71 años unas semanas después de haber sido ingresado en un hospital de la ciudad de la Comunidad Valenciana.

Además de ser hijo del reconocido actor madrileño, Tony Leblanc Jr. tuvo algunos papeles en el mundo del cine. Uno de ellos fue en la película El pobre García (1961), escrita, dirigida y protagonizada por su padre. En esta, Tony Leblanc Jr. interpretaba a un actor infantil. En 1957 también participó en Los ángeles del volante. Otras de las películas en las que figura son Torrente 4: Crisis letal y Torrente 5: Operación Eurovegas, del año 2014.

Según ha podido conocer este diario, uno de los últimos eventos en los que se vio a Tony Leblanc Jr. tuvo que ver con el centenario del nacimiento de su padre, que se celebraba en el Teatro Circo de Albacete organizado por la asociación Amithe (Amigos de los Teatros históricos de España). Tanto Tony Leblanc Jr. como su hermano Julio inauguraron el camerino principal del Teatro Circo de Albacete, que recibía el nombre de Tony Leblanc. 

Tony Leblanc Jr. con Javier López-Galiacho, presidente de Amithe.

Precisamente Tony Leblanc Jr. era conocido por ser el hijo del actor que más luchó por su legado. Fue uno de los que más batalló por conseguir que el ‘Pasaje Tony Leblanc’ fuera instaurado en Madrid. El pasaje se encuentra en la calle San Mateo, a unos metros de la madrileña estación de metro 'Tribunal' y fue inaugurado en 2022, año en el que Tony Leblanc habría cumplido 100 años.

Aunque el lugar en el que se encuentra el pasaje no es muy grande, es concurrido. Tony Leblanc Jr. se mostró muy agradecido en una conversación con elcierredigital.com: “Es una calle muy pequeñita, pero más que el tamaño, nos importa el reconocimiento a mi padre. Dimos la aprobación sin dudarlo y estamos muy agradecidos al Ayuntamiento de Madrid”.

Tony Leblanc Jr. hablaba sobre su padre para El Cierre Digital

El 7 de mayo de 2022, justo cuando Tony Leblanc hubiera cumplido 100 años, su hijo, Tony Leblanc Jr. ofrecía una entrevistaelcierredigital.com sobre la vida del intérprete, que reproducimos a continuación para recordar al hijo del reconocido actor el día que ha fallecido.

Pasaje Tony Leblanc.

“Él tenía unas circunstancias excepcionales, no solo por ser hijo único ni por nacer en el Museo del Prado, que es algo anecdótico, sino que además fue su hogar durante más de 25 años”, contaba Leblanc Jr., quien aclaraba que su padre tenía la vivienda dentro de este icónico museo madrileño. “Esa vivencia fue delineando su personalidad, sus sueños y sus ansias”, explicaba.

El hijo de Tony Leblanc contaba que “esas vivencias en el museo le hicieron desarrollar una sensibilidad distinta” y que “estar rodeado de obras de artistas que habían dejado su huella en la historia contribuyó para conformar esa personalidad artística”, aunque aclaraba, entre risas, que eran solamente interpretaciones suyas.

La persona detrás del actor

Tony Leblanc Jr. comentaba que hablar de su padre le resultaba complicado por el grado de admiración artística y humana tan grande que sentía hacia él. “Como padre ha tenido lo que tienen todos los padres, ¿no? Una entrega inagotable hacia sus hijos, un gran esfuerzo por darles lo mejor, y exigencia para que nos comprometiéramos a dar siempre lo mejor de nosotros mismos”, explicaba.

“Desde muy pequeño empezó a desarrollar sus cualidades interpretativas, y fue con seis años cuando comenzó a practicarlas”, contaba Leblanc Jr., y es que, aunque el intérprete vivía con su familia en el Museo del Prado, veraneaban en una casita de Usera: “Mi abuela cogía una cortina negra y mi padre tenía lo que hoy se llama guiñol, y hacía un espectáculo con muchos personajes para todo el vecindario. Todos se llevaban las sillas y las ponían en la calle”. Así fue el despertar artístico e interpretativo de Tony Leblanc y, en palabras de su hijo, “pronto se dio cuenta de que tenía la capacidad de hacer felices a los demás”.

Aunque todo el mundo conoce a Tony Leblanc como actor cómico, “desarrolló múltiples talentos”. Contaba Leblanc Jr. que “jugó como guardameta en varios equipos de fútbol y también fue boxeador”. Además, “empezó a trabajar como bailarín de claqué, que entonces se llamaba bailarín americano”, y fue entonces cuando se despidió, en parte, de Ignacio Fernández Sánchez –su nombre original– y abrazó a Tony Leblanc: “El segundo apellido de mi abuelo era Blanc. En la época, todos se ponían nombres así, por ejemplo, Luis Cuenca se hacía llamar Tony Aster, y mi padre creó así su nombre artístico”.

Tony Leblanc con Tony Leblanc Jr.

“Él quería deslumbrar en algo y estuvo llamando a todas las puertas”, contaba Leblanc Jr. Su padre tuvo la suerte de que el destino le dio la oportunidad de triunfar en el cine, porque “él estaba trabajando de extra en Los últimos de Filipinas, del año 1945, y un actor se puso enfermo y le preguntaron a mi padre si sería capaz de interpretar ese papel, y él aceptó”. Contaba, además, que le preguntaron también si sabía montar a caballo y respondió que sí. “Mi padre no había montado a caballo en la vida”, comentaba entre risas, pero estas “circunstancias de supervivencia” le hicieron desarrollar una osadía que le hizo conectar con el público.

“Yo le decía que desafiaba al refranero español, que dice que ‘quien mucho abarca, poco aprieta’, pero él abarcó muchísimo, porque es autor de cine, de piezas teatrales, de canciones como Cántame un pasodoble español, y desde luego que apretó”, explicaba Leblanc Jr. sobre la amplia trayectoria de su padre. “Él presumía de haber sido el último campeón de España de claqué porque ganó un campeonato que no se volvió a celebrar, así que él decía que seguía siendo el campeón de España”, contaba entre carcajadas.

Como anécdota personal, mencionaba que cuando Tony Leblanc, su padre, escribió sus memorias, en un acto de intimidad, le pidió que le dedicara el libro: “Me puso ‘A mi hijo Tony Leblanc Segundo, de su padre Tony Leblanc Primero’”, recordaba entre risas, pero con la nostalgia propia de un hijo que extraña a su padre.

Tony Leblanc, el actor

“Conectaba con la gente porque era espontáneo, natural, y en aquella época tan dura era muy necesario reírse”, explicaba Leblanc Jr., y es que en la posguerra muchos necesitaban distraerse y olvidar. Sin embargo, contaba también que, “como actor, él sentía que no se le reconocían realmente sus capacidades interpretativas por estar encasillado dentro del humor, y tenía ese aguijón clavado dentro”.

Tony Leblanc Jr. contaba que su padre tenía una preciosa capacidad de crear vínculos de amistad con sus compañeros de profesión: “Tenía una relación muy fraternal con Fernando Rey y con Paco Rabal, aunque apenas coincidieron en su carrera, y lo mismo le pasaba con Fernando Fernán Gómez”. Leblanc Jr. le daba especial importancia porque estas amistades estaban basadas en vivencias externas a los camerinos y los platós, y eso los hacía especiales y “muy significativos”.

Tony Leblanc Jr. con Santiago Segura.

“Pasó una etapa complicada a nivel psicológico tras sufrir el accidente”, explicaba, y es que aquel percance dejó a Leblanc en una silla de ruedas durante una larga etapa. “Fue Santiago Segura quien le sacó de ahí adaptando un papel de un hombre en silla de ruedas para mi padre”, un papel que le daría el premio Goya al Mejor actor de reparto en 1998. “Gracias a que Santiago Segura le convenció para volver a actuar, mi padre retomó la autoestima que le revitalizó”.

Leblanc Jr. no perdía la oportunidad para recordar una tarea pendiente en este país, y es que “en España somos muy proclives a olvidar a nuestras figuras cuando no están en el candelero. Parece que si no te mueres no te dan el reconocimiento”, comentaba, y ponía el ejemplo reciente de Juan Diego. Sin embargo, reconocía y agradecía que su padre, Tony Leblanc, corrió otra suerte: “Mi padre tuvo la fortuna de estar recibiendo reconocimientos y premios hasta el final de sus días, con 90 años”.

Hoy Tony Leblanc Jr. se une a su padre después de fallecer a los 71 años en Alicante tras varias semanas ingresado.

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