09 de febrero de 2023
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FIN DE SEMANA

La Corona de los Países Bajos, ahora llevada por el príncipe Guillermo Alejandro, es todo un símbolo nacional para el pueblo neerlandés

Monarquías europeas (VI): Una reina de Holanda argentina y el pasado nazi del consorte

Familia real holandesa.
Familia real holandesa.
La monarquía holandesa se ha convertido en un emblema al que el pueblo neerlandés continúa mostrando su apoyo, a pesar de que la satisfacción con algunos de los miembros de la institución haya descendido notablemente. Tras 33 años de reinado, la reina Beatriz de Holanda abdicó en favor de su hijo, el príncipe Guillermo Alejandro, en una ceremonia realizada en el Palacio Real de Ámsterdam plagada de recuerdos y en la que la reina Máxima demostró su valía como monarca.

Un símbolo nacional. Así está considerada la monarquía de los Países Bajos entre el pueblo holandés, que continúa mostrándole su apoyo a pesar de que la satisfacción con la institución haya descendido de manera notoria. 

Se trata de una monarquía constitucional cuyos miembros pertenecen a la Casa de Orange-Nassau, establecida en los Países Bajos y vinculada a la Casa de Nassau, originaria de Laurenburgo. La monarquía holandesa se asienta en el país en 1913, con Guillermo I, y es el único país que, tras el fallecimiento del monarca Guillermo III, ha estado gobernado durante 127 años por reinas. La última monarca fue Beatriz de Holanda, actualmente reina emérita tras su abdicación en 2013.

La reina Beatriz y Nicolás de Amsberg, una huelga de hambre por amor y un pasado nazi 

Holanda, al igual que Dinamarca o Reino Unido, ha estado marcada monarquías matriarcales. La reina emérita solo tenía con diez años cuando se convirtió en heredera al trono tras la abdicación de la monarca Guillermina en favor de la princesa Juliana, su madre. La infancia de Beatriz estuvo marcada por el exilio, a causa de la II Guerra Mundial, primero en Reino Unido y más tarde en Canadá. A su regreso a Países Bajos, se preparó académicamente y como futura reina.

Princesa Juliana, madre de la reina Beatriz.

Tras finalizar sus estudios, asistió a la boda de Tatiana de Sayn-Wittgenstein-Berleburg y el Príncipe-conde Mortiz de Hessen y Saboya, donde conoció al que sería el amor de su vida. La pareja tuvo que hacer frente a la negativa de los reyes de Holanda debido a que Klaus Von Amsberg, aquel diplomático alemán, tenía un pasado en las juventudes hitlerianas. 

Boda de Beatriz de Holanda y Nicolás de Amsberg.

Ante las dificultades, Beatriz de Holanda mantuvo durante tres días una huelga de hambre para conseguir el beneplácito de sus padres y del Parlamento, que tenía la potestad de convertir al alemán en ciudadano holandés bajo el nombre de Nicolás de Amsberg. Y lo consiguió. El esperado enlace llegó el 10 de marzo de 1966 en la Iglesia de Westerkerk. La ceremonia estuvo marcada por los disturbios policiales y la oposición del pueblo neerlandés al futuro príncipe consorte. 

Entronización de Beatriz de Holanda. 

La oposición a Nicolás Von Amsberg no solo fue patente durante la celebración del matrimonio sino que durante el acto de investidura de la reina Beatriz el 30 de abril de 1980, se produjeron nuevos disturbios. Holanda se abría paso ante un nuevo reinado en el que la monarca consiguió ganarse el cariño del pueblo neerlandés con su formalidad y simpatía

El rey Guillermo y la reina Máxima, un amor de la Feria de Abril

El matrimonio luchó contra viento y marea para ganarse el respeto del pueblo neerlandés, y su descendencia no tardó en llegar. A finales de los años setenta dieron la bienvenida a los príncipes Friso, Constantino y Guillermo, el heredero al trono holandés. 

Los reyes de Holanda junto a sus hijos. 

Un príncipe que desde joven tuvo claro cual era su deber: servir a Holanda. Se licenció en historia por la Universidad de Leiden y recibió formación militar. No tardó en convertirse un joven cuya afinidad con el pueblo era palpable, y su simpatía cautivó a una joven argentina licenciada en económicas en una de las casetas de la Feria de Abril en 1999. No dejaron de bailar en toda la noche. 

Los reyes de Holanda.

Máxima Zorreguieta se convirtió en la candidata perfecta para convertirse en futura reina de los Países Bajos, aunque la relación que mantenía con el heredero al trono no estuvo exenta de dificultades. El pasado del padre de la joven, ministro durante la dictadura de Jorge Videla dio lugar a la oposición del Parlamento y de los reyes de Holanda. Beatriz de Holanda se negaba a aceptar a la joven y fue Nicolás Von Amsberg quien intentó suavizar la situación.

Boda de los reyes de Holanda.

Finalmente, aquel romance que comenzó entre finitos y farolillos acabó en uno de los enlaces más esperados, que tuvo lugar el 2 de febrero de 2002. La argentina enfundada en un elegante vestido del diseñador italiano Valentino, se había ganado el cariño del pueblo, hablaba holandés a la perfección y era la candidata perfecta a ocupar el trono neerlandés.

Entre la asistencia a la boda, se encontraba la Familia Real española, la belga o la sueca. Aunque los padres de la joven no asistieron, mantuvieron el contacto con Máxima tras la celebración del enlace. El matrimonio dio la bienvenida a sus tres hijas. Las princesas Catalina Amalia, heredera al trono holandés, Alexia y Ariane. 

Los reyes de Holanda junto a sus hijos.

Tras 33 años de reinado, la reina Beatriz de Holanda abdicó en favor de su hijo Guillermo Alejandro. Una espléndida ceremonia de entronización en el Palacio Real de Ámsterdam con representación de varias casas reales

Los grandes golpes del reinado de Beatriz de Holanda

La reina Beatriz de Holanda se enfrentó en 2002 a la muerte de su marido a los 76 años víctima de una pulmonía. Su fallecimiento causó una gran conmoción al pueblo neerlandés ya que a lo largo del reinado se convirtió en uno de los miembros más queridos de la realeza holandesa. En diciembre de ese mismo año también fallecieron sus padres, los reyes Juliana y Bernardo.

Funeral del príncipe Friso.

Diez años después, la reina tuvo que afrontar la muerte de uno de sus hijos de la que le costó recuperarse. El 17 de febrero de 2012, el príncipe Friso fallecía a causa de una accidente en la estación austríaca de Lech a los 44 años. Estaba casado con la princesa Mabel de Holanda y eran padres de dos hijas, Zaria y Luana de Orange. 

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