25 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

“Cuando le fui a pedir ayuda en el 2015 no movió un dedo, porque se quedó con resentimiento de haber sido una de las pocas que le dijo que no”

Luz del Alba, soprano uruguaya que acusó a Plácido Domingo: "Fui a su apartamento, pero no estuve jamás de acuerdo en ir a la cama con él"

Exclusiva Plácido Domingo y Luz del Alba.
Plácido Domingo y Luz del Alba.
Hace unos días Plácido Domingo volvía a ser noticia por su positivo por coronavirus. Pero por otros motivos se ha hablado de él al aceptar todas las responsabilidades sobre “acoso sexual” y pedía perdón a las mujeres a las que ofendió, lamentando el dolor que hubiera podido causarles. Una de ellas es la soprano uruguaya Luz del Alba, quien nos ha recibido en su país. Fundadora del Festival Punta Classic, sus declaraciones fueron determinantes en la investigación que se llevó a cabo.

Según la agencia Asociated Press, la uruguaya era una veinteañera que cantaba en Roma cuando en 1999 Placido se llevó a Luz del Alba a la Ópera Nacional de Washington que dirigía. Según AP, Domingo comenzó a "llamarla con enorme frecuencia, a menudo a horas intempestivas y era incómodamente afectuoso, besándola a cada rato muy cerca de los labios y tocándola".

Cuando la soprano accedió a ir a su apartamento, él comenzó a besarla, y ella lo rechazó, dejándole muy claro que no era ese tipo de persona. Como declaró a Mediaset, llegó a decirle: "A mí me tocó y fui a su apartamento, pero no estuve jamás de acuerdo en ir a la cama y tener relaciones con el maestro. Como le dije: 'Maestro, usted es un héroe para mí, yo no puedo'. Luz del Alba nos ha recibido en su país y ha hablado en exclusiva para nosotros. 

- Esto he ha caído a Plácido a los 69 años, al final de su carrera. Ha tenido que ser muy duro.

- Sí, es muy feo, es horrible. 

- Hay quien piensa que le ha afectado incluso en su rendimiento profesional. Las últimas actuaciones de Plácido han dejado mucho que desear. El público de la Ópera es muy exigente y la gente se mostraba a la salida muy crítica con su actuación.

- Lo siento mucho porque es uno de los artistas que te pone la piel de gallina escuchando su voz.

- Victoria de Los Ángeles decía que había una época en la que uno tenía que saber qué tenía que cantar y qué no podía cantar.

- El problema es que los que nos dedicamos a este trabajo y nos gusta, necesitamos cantar.

- Pero Victoria cantaba canciones catalanas, adaptó sus posibilidades a su repertorio. Y lo de Plácido es distinto. Le llega al final de su vida y es todo como desagradable. ¿Crees que el cambio de los tiempos le ha pasado factura? Porque cuando AP hace las acusaciones se refiere a 11 personas entre 1990 y el 2000. Se suman hasta 27.

- Yo conozco a la periodista  Jocelyn Gecker desde marzo 2018, y ahí di mi testimonio, porque lo que viví lo viví hace casi veinte años

- ¿Pero Plácido pareció siempre ser un ligón?

 - Está muy bien ser un ligón, pero cuando estás en un ámbito de trabajo, y eso lo usas para alterar trabajos y tomar represalias, eso no está bien. Pero pasa en todos los lados, vamos a ser sinceros. Eso  pasa en la oficina, en la escuela, y en muchos ámbitos. Éramos mujeres adultas pero cuando se dice no es no. Una tiene un orgullo, yo estoy muy orgullosa de haber nacido aquí, de haberme ido sin pedir a nadie, ni beca de estudios. Nadie me puede echar nada en cara. Estoy muy orgullosa de dónde vengo, de lo que tengo, hasta ahora puedo cantar y si dejé un poco mi tarea de estar en los escenarios fue porque decidí ser mamá.

Luz del Alba/ Bernardo Paz. 

- Coincidiste con él en el 2015.

- Cuando pedí a Plácido en el 2015 una ayuda, le hice una audición para que no fuera una cosa… Yo ya había estado trabajando con su hijo, le había abierto a su hijo las puertas en Uruguay, lo hice cantar en China. En mi concepción, en mi cabeza no cabía que tuviera que darle nada. Al contrario. Si quería, de los contratos que me dio, y yo no le puede pagar en especias, estábamos a la par. Yo ya había ayudado a su hijo acá. Estaba en una situación muy justa, y orgullosa de mi trabajo y de que nadie me regalara nada.

- ¿Cómo reaccionó después de tantos años? 

 - Me dijo estás cantando mejor que antes, etcétera. Y le dije, efectivamente, cuando nació mi hijo mi voz quedó más grande y más fuerte. Pero jamás levantó un teléfono ni nada, porque quedó con ese resentimiento de que tal vez fui una de las pocas que le dije que no.  

Luz de Alba/ Bernardo Paz. 

- ¿Te afectó de alguna forma?

- Y claro… ¿Cómo no va a  afectar? Te duele hasta 18 años después porque tú estás con el héroe, el héroe de tu vida. Mi padre y Plácido eran mis héroes. Era mi César en el mundo, tenerlo ahí y que se preocupe tanto por ti y que te llame a cualquier hora o saque un tiempo para ver tus vídeos. Pero si luego viene la otra parte, una se siente en una situación muy embarazosa, molesta. Y te sientes mal hasta diciendo no.

- Explícalo

- Tardé en procesarlo, pero cuando tienes veintipocos años o treinta años piensa que la culpa recae sobre ti. Uno se siente culpable al decir que no, y no era de una sola vez. Y es duro que su propia esposa te mire de forma rara, porque ella sabía las cosas.  Lo que no sabía es que yo nunca jamás había hecho nada.

Luz de Alba/ Bernardo Paz. 

- ¿Y después de esto, cómo ha sido tu relación con él? ¿No habéis tenido ningún tipo de relación?

- Me lo he cruzado en el Metropolitan, después de esto. Y nada más. Fue después de la audición que hicimos en el MET. Me dijo que estaba fantástica.  Fue en el 2015, que fui a hacer la audición. La hice en el MET, me dijo estás fantástica.

- Varias sopranos han pedido su expulsión.

- Yo no pido nada, bastante tiene… Lo de ser ciudadana americana me dio un empoderamiento que me vino bien para decir la verdad. Fui la única mujer latina que tuvo las agallas de hablar. Esto vino desde el empoderamiento del “Me Too” en Hollywood y al sentirme protegida por un tipo de mentalidad que hay en Estados Unidos que lamentablemente no existe en Latinoamérica, donde oyes comentarios de mujeres que piensan que una es la culpable.

Luz del Alba/ Bernardo Paz. 

- ¿Pero tú no crees que de alguna forma la sociedad americana tiene unos vestigios victorianos s muy fuertes?

- Si, puritanos y victorianos, pero la mujer en Estados Unidos es escuchada, respetada, es un mano a mano y eso se ve en todo.

- Ese respaldo ¿no lo notas en Alemania o en Italia?

- En absoluto. Tú ves la respuesta cuando salió todo esto, todos se rasgaron las vestiduras, y más las mujeres. Decían que no era cierto y que éramos trepadoras.

Luz del Alba/ Bernardo Paz. 

- Ainhoa Arteta y Paloma San Basilio fueron las dos personas que salieron a defenderle con más fuerza.

- ¿Y ahora qué dicen?

- Ainhoa afirma que siempre se ha portado como un caballero con ella, que es una excelente persona, que nunca ha tenido problemas. Y Paloma, más o menos lo mismo.

- Es muy difícil plantarse delante de un rey y decirle lo que piensas de él.   Seguramente no les ha pasado a ellas. Solo puedo hablar de mi experiencia y de lo que vi, mientras estaba allí. Y de lo que pude hacer o hice en su momento para ayudar a mis colegas.

- ¿Actualmente cómo te sientes después de su comunicado?

- Lo único que te puedo decir es que yo me decidí a hablar cuando me enteré cuando se había intentado ocultar la investigación de los abogados. Eso me enojó mucho.

-¿Hoy eres una mujer distinta a la que eras hace diez años?

- Estoy liberada, estoy fuerte. Demostré a todo el mundo, que todos mis contratos del 2012 en adelante los conseguí gracias a mí misma. La Ópera de Viena, Praga, los Teatros de Ópera en Italia, Tenerife, enfrente del Príncipe de Asturias, cuando todavía era Príncipe. Tantos teatros en Estados Unidos, China, desde el 2006 con La Fenice... Todo eso no se lo debo ni a Plácido ni a nadie. Lo hice por mi cuenta. Yo sabía que algo paso antes. Yo tenía contratos en Los Angeles de La Traviatta, y tenía funciones y me las quitaron, y me sentaron por cinco o seis semanas en penitencia. Lo pasé muy mal. Me sentí muy frustrada, pero dije , bueno, no me importa. Es así, yo tenía contrato, me lo cambiaron no me importa.

Luz del Alba/ Bernardo Paz. 

- ¿Sientes que has ganado? 

- Con lo ocurrido se demuestra que todo lo que dijeron sobre que éramos arribistas o trepadoras estaban equivocados. Quizás no hice la carrera que otras mujeres hicieron y prefirieron callar, y decir que no, que no era cierto.

- ¿Pero de verdad piensas que habrías tenido una mejor carrera de haber accedido a sus pretensiones?

- Sí, quizás más fácil. Le habría acompañado a un concierto de aquí y de allá. Él venía a Uruguay y yo sabía que no lo iba a hacer, pero a mí no me llamó en su momento. Y venía a mi país, y yo estaba cantando ya en el mundo, y él sabía que era uruguaya. Son pequeños detalles que cuando conoces a una persona, y más en lo puntilloso, lo profesional y detallista que es, te das cuenta…

- Tu actitud demuestra mucho valor

- Sí, he sido valiente. Todo el mundo estaba callado. Me acuerdo que yo no entendía lo que estaba pasando, pero vino el director ejecutivo de la Ópera de Washington y me dijo: “Tú eres la reina de aquí” Y yo no entendía porque me decían que era la reina, y era porque estaba recibiendo las atenciones de él. Todo el mundo sabía, pero callaba. Yo lo que más deseaba en el mundo era cantar y cantar, pero no pagar esos precios.

- ¿Jamás tuviste parejas que te  ayudaran en tu carrera?

- Nunca.  El papá de mi hijo es de aquí de Punta del Este. Mi primer marido era también jovencito, le tenía muchos celos Plácido, era danés, y no tenía nada que ver con la Ópera. Siempre estuve muy orgullosa de llegar a donde pudiera llegar por mí misma. Tuve la mala suerte de encontrármelo y ya… fue una mala suerte.

- ¿Y no crees que esto era en el mundo de la Ópera una cosa normal? Porque yo a todos los que he conocido eran muy ligones, muy seductores…

- Sí, pero si tú dices son ligones y son colegas, como los tenores, pues no tiene importancia… Acuérdate de que estás haciendo óperas y estás tres semanas, compartiendo, y viajas y vienes, y estás en los mismos hoteles. ¡Cuantas parejas han salido de ahí! No es eso. Pero si tú dices “No”, y encima a quien se lo dices es una persona, un superior artístico, alguien que te da tu trabajo, ahí hay un matiz muy diferente. Esa es la diferencia fundamental con respecto a tus compañeros.

- ¿Qué opinas de la actitud de las mujeres en general con respecto a lo ocurrido?

- De algunas puedo decir que lo han hecho muy mal. Los hombres son más comprensivos. Esto es una liberación. Uno ha podido estar todos estos años diciendo: ¿Qué hubiera pasado si hubiera dicho que sí? ¿Cómo habrías ido mi carrera? Más fácil, más llevadera… Oportunidades que se me habían ofrecido y luego no estuvieron más. Habría sido diferente, pero bueno.  

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