23 de febrero de 2024
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FIN DE SEMANA

Hasta el 1 de diciembre de 1977 el régimen franquista ejercía una influencia notable en los guiones e imágenes de las cintas que se emitían en España

El día en el que el cine dijo adiós a la censura: Cuarenta y seis años de la llegada de la libertad de expresión cinematográfica

La actriz Sara Montiel.
La actriz Sara Montiel.
La 38 edición de los Premios Goya se celebrará este próximo 10 de febrero en Valladolid, pero como en cada edición no solo se celebra el reconocimiento para los mejores profesionales del cine, también se celebra la valiosa libertad de expresión que ha permitido que la industria cinematográfica española brille hoy con luz propia.

Desde 1987 se celebra la entrega de los Premios Goya, para premiar y reconocer a los mejores profesionales en cada una de las distintas especialidades del cine español. Este próximo 10 de febrero en Valladolid, tendrá lugar la 38ª edición de estos premios, pero en cada edición no solo se celebra el reconocimiento para los mejores profesionales del cine, también se celebra la valiosa libertad de expresión que ha permitido que la industria cinematográfica española brille hoy con luz propia. 

El 1 de diciembre de 1977 se publicaba en el BOE el Real Decreto por el que se suprime la censura cinematográfica, se consagra el principio de libertad de expresión y se liberaliza la entrada de todo tipo de cine extranjero a España.

El 'séptimo arte' marcado por la influencia del Régimen

Previamente a esta fecha, durante la dictadura franquista (1939-1975), el cine estuvo marcado por la influencia política del régimen, pues necesitaban su aprobación para ser proyectadas, obligando a muchos cineastas a autocensurarse para evitar problemas; la escasez de recursos económicos y técnicos, limitando la capacidad de los cineastas para realizar producciones de buena calidad; y la censura, la mayoría de las películas reflejaban la ideología nacionalista del régimen destacando los valores conservadores como en cintas a la altura de 'La Gran Familia', dirigida por Fernando Palacios y elementos tradicionales, además era muy común el cine religioso, dada la fuerte influencia de la Iglesia Católica en España.

Cine de barrio - La gran familia

Fotograma de La Gran Familia.

A pesar de que el cine estaba amordazado, algunos grandes cineastas serpentearon por la senda de la censura logrando expresar sus ideas y críticas de manera creativa para que sus películas vieran la luz durante el régimen dictatorial. Un ejemplo actual puede ser Irán, que en 2012 realizó películas de crítica social, a pesar de sufrir una fuerte dictadura; o Cuba, con películas contrarias al régimen como Suite Habana o Fresa y Chocolate.

El cine después de 1977

Tras la muerte de Franco y la instauración de la monarquía, en España empieza un nuevo periodo que repercutió de manera especial en el panorama sociocultural del país, la Transición. La apertura cultural, la búsqueda de identidad de una sociedad en proceso de cambio, la diversificación temática y la libertad creativa no se verán reflejadas en el cine político, que seguirá supeditado a la censura postfranquista, pero harán que el cine español se embarque en la senda de la "modernidad" con la aparición de otros géneros cinematográficos como el cine erótico.

50 años de 'Canciones para después de una guerra', la 'playlist'  cinematográfica que puso banda sonora al franquismo

Fotograma de 'Canciones para después de una guerra'.

El cine español de la Transición, recupera una historia manipulada y tergiversada por los vencedores de la Guerra Civil, además de cosas que quedaron perdidas y olvidadas durante la etapa anterior. En sus primeros años, por miedo a la represión social, que aún ejercía fuerza sobre parte de la sociedad, o la propia censura aún latente desde el franquismo, impidió que acontecimientos históricos de este periodo no se vieran plasmados en el cine como es debido.

El género más importante que se recupera en esta época es el documental, un género que fue prohibido por el régimen, que hasta 1976 no se pudo estrenar. Con el fin de la censura, la necesidad de contar de otra forma lo que había ocurrido en los cuarenta años anteriores, se volvió casi una obsesión para los cineastas. Algunos de los más importantes son La vieja memoria, de Jaime CaminoInforma General, de Pere Portabella; y Queridísimos verdugos, Caudillo y Canciones para después de una guerra, de Basilio Martín Patino.

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