18 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

Según algunos medios de comunicación la consorte de Felipe VI ha exigido el despido de un guardia tras no impedir éste que una mujer la fotografiara

Así son los arrebatos de la Reina Letizia que traen de cabeza a funcionarios y escoltas

Letizia Ortiz.
Letizia Ortiz.
El carácter de la Reina Letizia sigue generando comentarios entre los medios de comunicación y el pueblo. Su último enfrentamiento con un escolta, así como la decisión de despedir a otro, vuelve a poner el foco sobre la peculiar forma que tiene de comportarse la consorte de Felipe VI. Su obsesión por controlar hasta el más mínimo detalle que la rodea es una de las principales críticas que ser vierten sobre la figura de doña Letizia.

El carácter de la Reina Letizia sigue generando tensiones en la Casa del Rey. Según a quién se pregunte sobre cómo es el comportamiento en palacio de la consorte de Felipe VI, los adjetivos varían. Unos la califican como “excesivamente perfeccionista” y otros hablan directamente de “mal carácter”.

El último encontronazo de Letizia con un escolta ha vuelta a sacar al debate público las formas de la Reina de España y cómo se enfrenta a según qué situaciones. Durante una vista oficial la consorte se acercó a saludar al público al salir del coche oficial. Tropezó con un escalón y sin dejar de acercarse a la gente se dirigió al escolta con un tono tajante: “No me has avisado”. El momento fue grabado en vídeo y se hizo viral.

Una vez más el carácter de la esposa de Felipe VI volvía a ser cuestionado tras lo que muchos consideran una “metedura de pata”. “Letizia se esfuerza en caer simpática pero no es su naturaleza. Sin embargo, desde hace tiempo se lo ha tomado como una obligación, pero siempre acaba pasando algo”, asegura a elcierredigital.com un periodista acostumbra a seguir la agenda de la Reina.

Una de esas cosas que “acaban pasando” son situaciones como la narrada con el escolta. Otro más sonada si cabe es su enfrentamiento con la Reina Sofía la pasada Pascua en la catedral de Palma. Un vídeo donde las tensiones familiares se hicieron más evidentes que nunca. “Cada vez que algo echa por tierra meses de trabajarse su imagen, se derrumba. Su actitud es fruto de su obsesión por controlarlo lo todo” añade la referenciada periodista.

Bronca de Letizia a un escolta. 

Esta peculiar forma de comportase por parte de doña Letizia es bien conocida por los trabajadores de Zarzuela. El control y orden que la Reina pretende mantener hasta sobre el nimio detalle ha provocado no pocos encontronazos con ella. El último del que se han hecho ecos algunos medios como Informalia es la orden fulminante por parte de la consorte de que un escolta sea despedida. ¿El motivo? Una vez más su obsesión por la intimidad.

Los monarcas acudieron junto a sus hijas la Princesa de Asturias Leonor y la Infanta Sofía a un concierto de Ara Malikian en Madrid y una mujer los fotografió por la espalda, subiendo la imagen a las redes sociales más tarde. Letizia ha achacado esto a un fallo de seguridad cometido por un escolta que ya habría sido apartado del servicio a petición expresa de la Reina.

Controlando a los funcionarios

La llegada al trono de Felipe VI supuso cambios en la forma de trabajar en La Zarzuela. Los Reyes Eméritos Juan Carlos y Sofía, según los conocedores de los ambientes monárquicos, dejaban hacer a los funcionarios de palacio sin mayores injerencias. No sería así en el caso de Letizia. Entre las anécdotas que se cuentan sobre ella una refleja muy bien su carácter. En Zarzuela se izaba y bajaba bandera a toque de corneta a diario. Letizia impuso su voluntad y ahora sólo se realiza una vez al mes.

“Imagina a la actitud de los funcionarios. Letizia les descoloca. Los que trabajan en un ministerio saben que tarde o temprano si un Ministro o un subsecretario es insoportable se irá. Lo mismo pasa en una embajada o en un ayuntamiento. En una monarquía no. El puesto es para siempre y tienen que convivir con ello” asegura a elcierredigital.com un veterano fotógrafo acostumbrado a seguir las andanzas de la Casa Real.

Los que conocen bien a Letizia aseguran que ha asumido que una parte de su papel es intentar controlar los arrebatos de su carácter, pero inevitablemente, su naturaleza le juega malas pasadas.

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