08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Aprovechando las influencias del dictador ambos hermanos aumentaron considerablemente sus cuentas y propiedades

Las otras fortunas de los Franco: De su hermano Nicolás, que generaba miedo, a Pilar la gran terrateniente

NIcolás, Pilar y Francisco Franco.
NIcolás, Pilar y Francisco Franco.
Los hermanos del dictador Francisco Franco, Nicolás y Pilar, lograron amasar un importante patrimonio durante los 36 años que duró su mandato. Aprovechando las influencias del General aumentaron considerablemente sus cuentas y propiedades. Así, cuando Ramón de Rato, banquero y padre del exministro del PP, le pidió a Nicolás que liquidara unas letras, éste respondió: “Todos los españoles deben a mi familia gratitud. No pagaré la letra ni ahora ni nunca. Al hermano del Caudillo no se le molesta".

La otra gran fortuna de la familia Franco se sustenta en el importante patrimonio logrado durante la dictadura y en los años posteriores al franquismo por parte de los hermanos del General Francisco Franco. Así, esta fortuna paralela se sustenta en la voracidad catastral de Pilar Franco, que inscribía terrenos y propiedades a su nombre de suelos que ya tenían dueño con toda impunidad; a su hermano Nicolás, el mayor de la familia, que solo tenía su mira en los negocios gracias a su facilidad para el tráfico de divisas y a sus influencias que le reportaban grandes réditos en la creación de empresas como FASA-Renault, ésta junto al empresario del automóvil y figura del régimen, Eduardo Barreiros.

Nicolás Franco.

Así, a Nicolás Franco poco le importaba dejar dinero a débito. Por ejemplo, cuenta la leyenda, que cuando Ramón de Rato, banquero y padre del exministro Rodrigo Rato, le pidió que liquidara unas letras, respondió: “Todos los españoles deben a mi familia gratitud. No pagaré la letra ni ahora ni nunca. Al hermano del Caudillo no se le molesta por 4.800.000 miserables pesetas”.
 
Aunque Nicolás y Pilar sacaron gran partido a su apellido, estaban excluidos de la llamada empresa familiar que comenzó a crearse el mismo día que contrajeron matrimonio Cristóbal Martínez-Bordiú y Carmen Franco Polo, el 10 de abril de 1950,. Así lo ha relatado elcierredigital.com en un reportaje anterior sobre el gran muñidor de la fortuna en la sombra de la familia Franco, el Marqués de Villaverde.
 

Nicolás Franco, el hermano de la desconfianza

Nicolás Franco nació en El Ferrol (La Coruña) el 1 de julio de 1891 y era el hermano mayor de los cinco. Creció en el seno de una familia de gran tradición militar debido a que su padre,  Nicolás Franco Salgado-Araújo, les inculcó esa pasión porque era intendente general de la Armada. 

Nicolás Franco Bahamonde fue marino e ingeniero naval. Gracias a su perspicacia consiguió con facilidad enrolarse en la Marina, algo que le fue imposible a su hermano Francisco, lo que produjo cierto distanciamiento y una especie de celos del que fuera dictador hacia su hermano que duró toda la vida. 

Durante la II República, Nicolás Franco estuvo al cargo de la dirección de la Escuela Superior de Ingenieros Navales de 1932 a 1934 y de 1936 a 1957, ya que en 1935 ocupó el puesto de director general de Marina Mercante. Iniciada la Guerra Civil, fue nombrado en 1937 secretario general del Estado, compartiendo así, a pesar de la desconfianza que había, una vida muy estrecha junto a su hermano.

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En el medio Nicolás Franco durante un viaje de Estado

Un año después, en 1938 la guerra continuaba, pero fue enviado por Francisco a Lisboa para que ejerciera de embajador. Previamente había ocupado durante algunos meses la embajada en Roma. El principal objetivo de Nicolás Franco en la capital portuguesa era asegurar la larga frontera de 800 kilómetros en la que la España nacional estaba sometida a diversas debilidades y problemas limítrofes.

Tiempo después, al hermano mayor de los Franco se le encomendó la ardua tarea de neutralizar a la oposición democrática organizada en torno a don Juan de Borbón, conde de Barcelona, cuando el hijo de Alfonso XIII se instalara en el exilio portugués al término de la II Guerra Mundial.

Lisboa, base de operaciones

Instalado en Lisboa, Nicolás Franco informaría puntualmente a su hermano Francisco de los movimientos que había en torno al jefe de la Casa Real Española. Entre los años 45 y 50, Lisboa sería la base de una serie de operaciones diversas en las que participarían directamente políticos de la derecha y la izquierda como José María Gil Robles, Indalecio Prieto, Pedro Sainz Rodríguez o Francisco Cambó, cuyo fin era ofrecer una alternativa de una monarquía democrática tras la derrota de los fascismos.

Los embajadores de Inglaterra y Estados Unidos estuvieron presentes en estas reuniones diplomáticas en las que, más tarde como se pudo saber, participaba una parte relevante del generalato español, vinculado con Franco durante la Guerra Civil, como fueron los generales Aranda García Valiño, Luis Orgaz Yoldi y Juan Bautista Sánchez, principalmente.

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Imagen de Nicolás Franco

A lo largo de aquella etapa decisiva, la acción del embajador de Franco en Lisboa rendiría excepcionales servicios de información y control. Al comienzo de los años 50 la estrategia global aconsejaría a Estados Unidos el apoyo abierto a la dictadura de Franco y la tensión entre Lisboa y Madrid disminuyó visiblemente.

Actividad financiera de Nicolás Franco

A Nicolás Franco nunca le importó dar declaraciones en público, en relación con asuntos sobre política exterior. Para la historia quedan sus manifestaciones sobre Gibraltar a la prensa británica señalando que “ya no es importante, en vista de las armas de largo alcance y de la estrategia moderna”.

Sobre la OTAN también tuvo palabras: “No creo en estos intentos de unir naciones en un rompecabezas, pedirles que rindan su soberanía, pierdan sus tradiciones y hagan un fondo común con sus lealtades. No creo que este sistema tenga éxito ni ahora ni en el futuro”.

El hermano mayor de los Franco fue ascendido a general del Cuerpo de Ingenieros Navales y cuando terminó su estancia en Lisboa regresó a España para desarrollar una intensa actividad financiera. Fue fundador de las sociedades “Fabricación de Automóviles SA (FASA-Renault)” y “Fabricación de Automóviles Diesel SA (Fadisa)”, así como presidente honorario de “Alcan Aluminio Ibérico” y consejero de la “Compañía Trasmediterránea de Navegación”, así como director de “Unión Naval de Levante”.

Su primo, Francisco Franco Salgado-Araújo, en su libro de memorias afirma que Franco aconsejó a su hermano que no acudiera a la última junta general de aquella compañía en situación de quiebra: “Fui yo quien le aconsejó que no fuera -le dijo Franco a su primo-, pues todo accionista al ver que sus acciones bajan, hace responsable de ello al consejo de administración y desahoga su malhumor en la junta general, como si ésta pudiera poner en orden una sociedad en quiebra y elevar sus acciones en poco tiempo”.

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Nicolás Franco con la Duquesa de Cádiz

Designado procurador de las Cortes por su hermano, Nicolás Franco perteneció a las legislaturas VI, VII, VIII, IX y X hasta su fallecimiento. En octubre de 1972, cuando se encontraba en Lisboa, ciudad que nunca dejó de visitar, sufrió un ataque con complicaciones circulatorias de suma gravedad. Tuvo que ser trasladado a Madrid, donde se recuperó en dos meses, aunque su estado general de salud quedó muy quebrantado.

En febrero de 1977 sufrió una caída en su domicilio y se fracturó la cadera. Fue operado en marzo para colocarle una prótesis. La superó inicialmente, pero su salud empeoró con el paso de las semanas y el 15 de abril de 1977 fallecía en una clínica de Madrid por una insuficiencia renal a la edad de 85 años.

Leyenda "negra" de Nicolás Franco

Con su mujer, Isabel Pascual de Pobil, sólo tuvo un hijo, Nicolás Jr., el cual se especializó en el negocio de la caza, llegando a tener uno de los mayores e importantes portales de caza. En 1998 fue acusado en Rusia de deber más de diez millones de pesetas al coto de caza Zagórskoye.

Cuenta la leyenda de que Nicolás Franco vivió un amor demente y vicioso por Cecilia Albeniz la jovencita hija del compositor Isaac Albeniz. La sobrina Pilar Franco Jaraiz aseguró que su tío Nicolás la perseguía por los tablaos flamencos. Otro caso sonado fue en el que el hermano mayor de Francisco Franco salió fotografiado por revistas del corazón en la Costa Azul en la playa junto a una niña de 15 años. Su hermano le llamó a capítulo por este caso.

Nicolás Franco también se vio involucrado en el caso del robo de varias toneladas de aceite en el que se conoció como el "Caso Redondela" a mediados de la década de los 70, justo antes de morir. El exembajador quedó absuelto por el juez Mariano Rajoy Sobredo, padre del expresidente Mariano Rajoy Brey.

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Nicolás Franco durante la última etapa de su vida

En 2008, después de 31 años fallecido, fue uno de los treinta y cinco altos cargos del franquismo imputados por la Audiencia Nacional en el sumario instruido por el juez Baltasar Garzón por los presuntos delitos de detención ilegal y crímenes contra la humanidad que supuestamente se cometieron durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura de Franco. El juez declaró extinguida la responsabilidad criminal de Nicolás Franco cuando recibió constancia fehaciente de su fallecimiento.

Pilar Franco , la terrateniente

Era, después de Pacita, que murió siendo una niña, la única hermana del dictador Francisco Franco, fallecido casi cinco años antes. Durante la dictadura apenas hizo declaraciones a los medios y se mantuvo alejada de la vida oficial. No pertenecía a la camarilla de El Pardo. Sin embargo, eso empezó a cambiar en esa fecha, gracias a la presentación de su libro de memorias Nosotros, los Franco.

Editado por Planeta las confesiones de Pilar Franco tuvieron una gran repercusión. A lo largo de 240 páginas ilustradas con fotografías, la “hermanísima” hacía un repaso por su familia y los años de la dictadura de su hermano. Caracterizada por un peculiar sentido del humor y ser directa en sus declaraciones, Pila, como la llamaba su hermano se despacha a gusto en libro. Habla de su hermano Paquito y de cómo la unión familiar se rompe en parte cuando llegan al poder y hay un cambio en la actitud de Carmen Polo, su cuñada.

Pilar nació en 1895 en la localidad gallega de Ferrol, que durante décadas sería luego bautizada como del Caudillo. Allí nacieron todos los Franco. Ella lo hizo tres años después que su hermano Paquito. La vida de los Franco Bahamonde estuvo marcada durante finales del siglo XIX y principios del XX por el carácter iracundo de su padre, Nicolás Franco y Salgado-Araújo, miembro de la Marina que participó en la Guerra de Cuba y, posteriormente, en la de Filipinas, donde según algunos biógrafos tuvo un hijo fuera del matrimonio.

 Diez hijos y muchas fincas

La hermana del Caudillo, Pilar Franco, contrajo matrimonio en 1914, cuando tenía 19 años, con el militar Alfonso Jariaíz Jerez, con el que tuvo 10 hijos, y quedó viuda cuando el menor de los niños tenía 10 meses. De hecho, al acabar la Guerra Civil doña Pilar, como todo el mundo le conocía, vivía oficialmente con unos ingresos de 190 pesetas, su pensión de viudedad.

Durante la dictadura apenas vivió cerca de la corte de El Pardo, debido a su mala relación con su cuñada Carmen Polo y con la familia política de su sobrina Carmencita, los Martínez-Bordiú. “Siempre que íbamos de visita, había algún Martínez-Bordiú o algún Polo allí. Te hacían sentir que no hacía falta tu presencia” comentó en su momento Pilar.

A pesar de esto, el ascendente de Pilar Franco sobre su hermano era llamativo. Aunque no tuvo cargos en el organigrama franquista como su hermano Nicolás, el dictador se fiaba de su criterio. Entre ellos nunca dejaron de ser Paquito y Pilar. Tal vez, por esta valoración que hacía Franco de los juicios de su hermana, quiso Carmen Polo tenerla lejos. Esto se mantuvo hasta el final de los días del dictador.

Pilar Franco visitando las Juventudes Peronistas durante su viaje a Argentina en 1981,

“Nos fue prohibida la entrada en La Paz a Nicolás y a mí. Solamente dejaron entrar, de la familia, a la mujer, a la hija y a los nietos. Me dijeron que podía verlo dormido, pero yo me negué. Quería verle con todos los sentidos. Todavía no sé por qué nos hicieron eso. Fue una crueldad terrible, algo inhumano. El marqués de Villaverde no dijo nada, pero no fue él quien lo prohibió. Después, cuando murió el Generalísimo, ya no quise verle muerto. Cuando lo pienso, se me ocurre que hubiera sido mucho mejor para todos nosotros que Franco hubiera sido un fontanero, o un albañil, o un vendedor de periódicos... No sé. Quiero decir que, si hubiera sido una persona humilde, no nos habría pasado eso” contaba Pilar Franco en 1980.

A pesar de esto, a Pilar Franco no le fue mal económicamente durante el régimen de su hermano. Entre su patrimonio al final del régimen se encontraba según relata Mariano Sánchez Soler en Los Franco S.A. “una residencia valorada en doce millones de pesetas; un piso para cada uno de sus diez hijos, una 'finquita' en Coruña y 'algunos títulos' en acciones bursátiles”.

¿Cómo consiguió una viuda con pensión reducida un patrimonio así? La ‘hermanísima’ tenía a Manuel Bruguera Sánchez como colaborador para una curiosa forma de realizar negocios. Buscaban parcelas pertenecientes a fallecidos en la guerra que no habían sido reclamadas por herederos. Buscaban estas fincas en el Registro Civil y las inscribían a su nombre. Para algunas de estas fincas, doña Pilar recibía puntuales chivatazos desde las esferas del poder. Le interesaban sobre todo aquellas que en el futuro fueran expropiadas por el Estado para construir carreteras, así ella era la beneficiaria de la indemnización correspondiente. Así, en 1973 el Ministro de Obras Públicas Gonzalo Fernández de la Mora llegó a ordenar el pago de 134 millones por una parte de una parcela fantasma. Ni más ni menos que la que más quebraderos de cabeza dio a Pilar Franco.

El libro de 'Nosotros, los Franco' (1980).

En 1957, junto a Bruguera Sánchez realizó una más de sus peculiares operaciones. Fijaron una parcela de 87.5000 metros cuadrados basándose en un plano de 1869 que la hermana del dictador adquiría por 100.000 pesetas. El problema estaba vez es que esa inexistente parcela ocupaba terrenos en la calle Antonio Casero de Madrid que eran propiedad del Banco Central de Alfonso Escámez, de la constructora Dragados, de una comunidad de vecinos y de una asociación benéfica.

Un abogado, Jaime Sánchez Blanco, descubrió el engaño y el asunto acabó en los tribunales en un proceso que se alargó durante años. Pilar Franco utilizó todas sus influencias para que el asunto perdiese fuelle en los juzgados. La muerte de Bruguera hizo que el asunto se diera por cerrado en la Audiencia Provincial de Madrid. Así, Pilar Franco pudo dar el pelotazo de su vida ante el asombro del mismísimo presidente del gobierno Luis Carrero Blanco que expresó: “La voracidad de esta señora es inmensa”.

Al morir su hermano, Pilar estaba bien protegida en lo económico y se convirtió, después de años en la sombra, en un personaje popular por sus dos libros de memorias y sus entrevistas en los medios. Llegó incluso a visitar Chile para entregar una copia firmada de uno de sus libros el dictador Augusto Pinochet y también visitó la Argentina del dictador Jorge Videla. También recibió premios de discotecas dejándose fotografiar junto a estrellas del momento como Esperanza Roy o Nadiuska y amadrinó a uno de los hijos de Bárbara Rey y Ángel Cristo.

Pilar falleció en la madrugada del día 6 de enero de 1989 de una parada cardiorrespiratoria en la Policlínica de la Armada de Madrid a los 93 años. Era la última superviviente de los hermanos Franco Bahamonde. Fue enterrada en el cementerio de la Almudena en Madrid junto a su hermano Nicolás. 

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