08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Un década después ni la hija primogénita de Juan Carlos I y Sofía de Grecia ni el exDuque de Lugo han rehecho su vida y están alejados de la Casa Real

Diez años del sonado divorcio entre la Infanta Elena y Jaime de Marichalar que marcó a la Zarzuela

La Infanta Elena y Jaime de Marichalar.
La Infanta Elena y Jaime de Marichalar.
Hace una década se oficializó el divorcio entre la Infanta Elena y Jaime de Marichalar. Dos años antes, el Palacio de la Zarzuela había anunciado el "cese temporal de la convivencia" de los Duques de Lugo confirmando así, a su modo, los rumores que llevaban meses asegurando que el matrimonio tocaba a su fin. Ya nadie recuerda el escándalo que supuso esta ruptura matrimonial ya que lo peor para la Casa Real estaba por venir unos años después. Tras una década ni Elena ni Jaime han rehecho su vida.

Fue el martes 13 de noviembre de 2007 cuando La Zarzuela, anunció el “cese temporal de la convivencia” de la hija mayor de Juan Carlos I y Jaime de Marichalar. Por primera vez la Casa Real asumía una noticia que llevaba meses siendo rumor. Aunque, se cuidaron de no hablar nunca de separación y, mucho menos, de divorcio. Sin embargo, estaba en el ánimo de todos que el matrimonio real había llegado a su fin para siempre. La cronista Carmen Rigalt aseguró que “lo de temporal no cuela”. Unos días más tarde el monarca se mostró en público desolado por la noticia. No sabía que los próximos escándalos reales, alguno protagonizados por él mismo, dejarían en nada la separación de los Duques de Lugo.

Desde que Jaime de Marichalar sufriera una isquemia cerebral en diciembre de 2001, los problemas matrimoniales de los Duques de Lugo eran cada vez más evidentes. Tras el susto de salud el hijo de los Condes de Ripalda pareció querer aferrarse a la vida e incrementó su actividad social. Se convirtió un habitual de los front row de los desfiles de las principales marcas de moda y su principal acompañante era Nati Abascal.

Boda de los Duque de Lugo en la catedral de Sevilla el 18 de marzo de 1995. 

En septiembre de 2007 fue María Teresa Campos en Punto Radio, junto a Jaime Peñafiel y María Eugenia Yagüe, quien habló por primera vez de una separación que iba a llamar mucho la atención en la alta sociedad del país. Aunque la veterana periodista malagueña no dio nombres, algunos pensaron que se refería sucintamente a Ana Botella y José María Aznar. Aunque nunca se habló de nadie en concreto el matrimonio presidencial se querelló con la veterana periodista. Sin embargo, la Campos se refería a los Duques de Lugo, que sólo dos meses después anunciaban su tan comentado “cese temporal de la convivencia”.

La tensión en la pareja era insoportable y sólo unas semanas después ¡Hola! publicaba una curiosa portada: la Infanta Elena cerrando la puerta de casa en la Fuente del Berro, donde se había trasladado con sus hijos Froilán y Victoria Federica, en las narices de su todavía marido con una expresión de furia. La situación de Jaime de Marichalar empezó a cambiar. Por un lado, desapareció de los posados oficiales de Zarzuela y Marivent, y por otro los distintos puestos en consejos de administración empezaron a escasear. Actualmente está presente en la multinacional de lujo LMVH, que integra las firmas Louis VuittonKenzoDiorChristian LacroixFendiDonna KaranMarc Jacobs, así como las fragancias de GuerlainGivenchy y otras marcas como Moët & Chandon y Hennessy. Claro que lo más esperpéntico de todo fue ver como si figura era desterrada de la sala real del Museo de Cera de Madrid. Acabó colocado junto a las figuras del toreo como Manolete

La realidad es que hoy, una década después, apenas tienen contacto y son pocas las veces que se les ha podido ver juntos desde entonces. La última vez en la puesta de largo de su hija Victoria Federica. Desde entonces, Jaime de Marichalar vive alejado del mundanal ruido y evita a la prensa, a la que acusa de parte de su caída en desgracia.

Los Duques de Lugo en la boda de Felipe VI y Letizia Ortiz el 22 de mayo de 2004. 

Poco se sabe de las condiciones del divorcio, así como de los motivos que les llevaron a tomar esta decisión. En 2008 la revista Época publicó una polémica portada donde se aseguraba que la Infanta alegaría consumo habitual de cocaína por parte de Jaime de Marichalar. La Casa Real lo negó y el asunto acabó en los tribunales. En 2008 en el libro La Reina Sofía habla de su vida la periodista Carmen Enríquez, una de las expertas en asuntos reales más respetada en Zarzuela, aseguró que la doña Sofía no estaba conforme con el trato que había recibido su hija. “La Infanta estaba muy disgustada al ver llegar a su marido al domicilio conyugal a la misma hora que ella se levantaba para acompañar a los hijos al jardín de infancia. Mientras que Jaime prefería trasnochar y hacer presencia en cualquier acontecimiento social, la mujer optaba por retirarse pronto”, asegura la periodista sobre el matrimonio de los Duques de Lugo.

Jaime de Marichalar. 

A día de hoy ninguno de los dos ha rehecho su vida. Doña Elena vive alejada de la agencia oficial de Palacio y, para muchos, ha pagado los platos rotos de los escándalos de su hermana Cristina y su cuñado Iñaki Urdangarin. Su tiempo lo reparte entre el cuidado de sus hijos, su trabajo en la Fundación Mapfre y su afición a la hípica y otros deportes. El único nombre que el que se le ha relacionado en esta década es un antiguo amor, Luis Astolfi. De Marichalar lo último que se ha sabido es que ha descubierto de nuevo el amor al deporte gracias a su nuevo amigo, un fibrado entrenador personal. Elena y Jaime, lejos de la sombra de Zarzuela, saben que su divorcio ya es un recuerdo lejano cuyo escándalo se ha quedado pequeño después de todo lo acontecido en la Casa Real en los últimos años.

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