08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Los hechos sucedieron en enero de 2013 cuando seis personas irrumpieron en la mansión madrileña del cantante y lo retuvieron durante cuatro horas

El representante de Camilo Sesto absuelto por el robo en la casa del artista en Torrelodones

Exclusiva Camilo Sesto en la presentación de último disco.
Camilo Sesto en la presentación de último disco.
Dos meses después de la muerte del cantante Camilo Sesto la estela de sus escándalos judiciales sigue coleando. El que fuera uno de sus últimos representantes, Miguel Ángel de Ruz acusado de ser el inductor del robo que sufrió el artista en su casa de Torrelodones,ha sido absuelto . Finalmente, se ha demostrado que lo único que pretendieron los asaltantes implicándole era reducir su condena. Un historia de robos y venganzas, marcada pro el entorno que rodeó a Camilo en su final.

Más de dos meses después de la muerte de Camilo Sesto los asuntos legales que tenían al artista como protagonista indirecto siguen coleando. Ahora el Juzgado de lo Penal número 9 de Madrid ha absuelto a Miguel Ángel de Ruz, el que fuera uno de los últimos representantes del artista, de haber planeado el robo que sufrió el cantante en su domicilio de la localidad madrileña de Torrelodones el 12 de enero de 2013, teniendo retenido al artista durante cuatro horas en la casa.

El representante de artistas se muestra feliz con el resultado de la sentencia en declaraciones para Elcierredigital.com: “Estoy contento porque han sido muchos años de lucha. Hicieron una maniobra para librarse de la cárcel”. “Han sido unos años terribles. He llegado a sufrir un infarto. No ha sido fácil saber que tenían que ir a juicio por algo de lo que sabes que no tienes nada que ver”, añade.

Migue Ángel de Ruz está convencido de que el asunto fue urdido por el entorno más íntimo de Camilo Sesto en sus últimos años: “La gente que rodeaba a Camilo cuando les interesaba apartaba a todo el mundo: a su hijo, a sus parejas… Querían hacerse con todo. Cualquiera que estuviera en el medio, iban a por él”.

A pesar de cómo acabó su historia, Miguel Ángel guarda un buen recuerdo de Camilo. “Era un gran artista y no se mereció acabar así. Lo llevaban y lo traían… Falleció en septiembre y en julio y agosto seguían vendiendo conciertos de él, pero no podía acudir. Tuvo muchos juicios por eso. Por ejemplo, con Freddy Funes, un promotor de América”, asegura.

Miguel Ángel de Ruz. 

El origen de la relación entre Miguel Ángel de Ruz y Camilo Sesto hay que buscarla en los años 2008 y 2009 cuando éste se encargó de organizar una serie de conciertos del artista en España y América, que supusieron la última gran gira del cantante. “Fueron las mejores giras de Camilo. Estuvimos en Miami un mes después de haber estado Marc Anthony y no desmerecía para nada nuestra producción. Yo le llevé con gente más joven y lo renové. Llevábamos a Manuel Camacho, uno de los mejores técnicos de sonido de España, para que no se notase su decadencia vocal. Cuando yo desaparecí empezó a actuar con sonido pregrabado”, explica Miguel Ángel de Ruz a Elcierredigital.com.

Sin embargo, la relación profesional entre el artista y el representante se rompió y acabó en los tribunales exigiendo de Ruz el pago de los porcentajes correspondientes a su trabajo. A día de hoy la Justicia ha dado la razón al representante, pero el asunto está en tasación al no estar Miguel Ángel de Ruz de acuerdo con la cantidad estipulada por el juez.

Un robo y una venganza

A las 12:30 horas de la noche del 12 de enero de 2013, seis personas (Rubén del Castillo, Mircea Rus, Maximiliano David Moya, José Manuel Saiz, Jonatan Hernández y Roberto Sevilla) asaltaron el chalet del artista de Alcoy situado en la Avenida Peñalar de citada localidad madrileña de Torrelodones. Durante las cuatro horas que duró el asalto amordazaron al cantante y lo amenazaron con objetos punzantes.

El 7 de julio de 2014 se dictó sentencia contra los ladrones por el Juzgado de lo Penal número 9. Rubén y Mircea fueron condenados a dos años y el resto a 18 meses de prisión sin haber pronunciamiento alguno en cuanto a la responsabilidad civil al haber sido reparado Camilo Sesto con la cantidad de 15.000 euros y darse por satisfecho. Sin embargo, en este punto empezó el viacrucis para Miguel Ángel de Ruz.

Casa de Camilo Sesto en Torrelodones. 

La sentencia fue firmada de conformidad por parte de los asaltantes y estos aportaron el único dato que hizo que Miguel Ángel de Ruz pasara a ser denunciado por los abogados de Camilo Sesto. Rubén del Castillo y sus compinches entonaron su confesión de una forma que no lo habría hecho ni el propio Camilo cuando cantaba el Jetsemaní antes de ser crucificado por el perdón de los pecados de toda la humanidad desde el madrileño teatro Calderón en plena Transición. En el Escrito de Confesión, presentado sólo unos días antes de hacerse firme su condena, aseguraron que de Ruz les había facilitado en diciembre de 2012, un mes antes del asalto, información más que valiosa para llevar a cabo su fechoría: Planos de la casa, datos sobre el servicio y horarios. Por supuesto, obtuvieron beneficios en su condena gracias a esta supuesta colaboración con la justicia que hizo que el Juzgado de Instrucción número 2 de Collado Villalba (Madrid) incoara diligencias previas que llevaron a Miguen Ángel de Ruz a ser imputado como "inductor de un delito de robo con fuerza en casa habitada".

Para él, era la venganza de cierto entorno de Camilo Sesto que quería verle sentado frente a un juez. Sin embargo, la Justicia, lenta, pero segura, ha tardado seis años en manifestarse. Tras la muerte de Camilo Sesto el pasado 16 de septiembre, la acusación particular ejercida por el artista se extinguió al no querer seguir con el asunto el único heredero del cantante, Camilo Blanes, conocido como Camilín, nacido de la relación del cantante con la mexicana Lourdes Ornellas.

El Ministerio Fiscal, por su parte, decidió seguir con el asunto. El único indicio, tal y como se recoge en la clarificadora sentencia, que llevó a la Fiscalía a mantener la acusación es el citado Escrito de Confesión firmado por los seis asaltantes. De hecho, se recoge en la sentencia que el único acto de instrucción fue la toma de declaración de los firmantes ya condenados.

“Las reuniones mantenidas con los autores materiales del delito facilitando un plano del inmueble, información relativa al personal que trabajaba en la vivienda y sus horarios, la ubicación de las dos cajas fuertes de la vivienda y el dinero en efectivo que allí encontrarían, así como una llave con la podrían acceder al inmueble” se recoge en el folio 3901 del Tomo XII del Escrito de Acusación.

Camilín, hijo y heredero de Camilo Sesto, junto a su madre Lourdes Ornellas. 

Con estos mimbres era difícil que el cesto resultara lustroso y, en consecuencia, Miguel Ángel ha sido absuelto ante la falta de pruebas en su contra y tras las declaraciones en sede judicial de los asaltantes que firmaron el Escrito de Confesión que dio lugar al inicio de todo este escándalo ya que ninguno de ellos ratificó “categóricamente en su integridad" lo firmado "solamente por Rubén del Castillo", según recoge la sentencia.

Sin embargo, añade la sentencia, “las manifestaciones” de Rubén del Castillo “deben ser valoradas con mucha cautela, primero porque las realizó, justamente, antes de ser condenado, es decir, cuando todavía era acusado y tal y como resulta de los autos, fue muy ventajoso para todos, ya que se les aplicó la atenuante de confesión cualificada, se les condenó a pena de entre 2 años y 18 meses de prisión, que fueron, según el caso, suspendidas o sustituidas por multa y tras cumplir, escasamente, trece meses de prisión, quedaron en libertad”.

“El resto de testigos, ya condenados, no lo leyeron [el Escrito de Confesión] y lo firmaron porque así se lo aconsejó su abogado”, continúa la sentencia. Fue el caso de José Manuel Saiz que “aunque mantuvo la versión de Rubén, no fue muy preciso”. “Todo ello resulta muy extraño pues nadie se mete en algo en algo tan arriesgado sin tener cierta seguridad en el éxito y sobre todo sin saber cuánto va ganar”, afirma la sentencia.

Claro que peor fue la declaración de Mircea Rus “a quien el Ministerio Fiscal tuvo que sacarle las palabras con sacacorchos”. En cuanto a Roberto Sevilla y Maximiliano David “manifestaron no conocer de nada al acusado”.

Finalmente, quedó probado que las reuniones y las llamadas entre Rubén y Miguel Ángel eran por motivos profesionales, en tanto que el primero “regentaba una discoteca en Cuenca y el acusado se dedicaba a la representación artística y musical”. Algo que “los dos lo reconocieron así en el juicio”. Asimismo, tampoco hay “ninguna prueba de que el acusado facilitara un plano de la casa, ni siquiera de que conociera su distribución”. De hecho, años después de romper su relación profesional con Camilo Sesto, la casa sufrió reformas que cambiaron sustancialmente la misma. Ahora, estos datos clarificadores han supuesto la absolución de Miguel Ángel de Ruz.

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