21 de octubre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El restaurador, de 87 años,fundó en 1974 este mítico local madrileño que previamente fue el 'Mesón El Segoviano' y que él compró tras ser su empleado

Lucio Blázquez, dueño de Casa Lucio, sigue estable en la UCI aquejado de una neumonia agravada por coronavirus

Lucio Blázquez.
Lucio Blázquez.
Lucio Blázquez, propietario del emblemático restaurante madrileño Casa Lucio sigue ingresado en estado estable en el hospital Fundación Jiménez Díaz, en Madrid, donde entró hace unos días a causa de una neumonía y con síntomas de coronavirus. Un duro golpe para él y su familia que daban el último adiós hace solo un mes a su esposa,María del Carmen García,con la que llevaba 59 años casado y era madre de sus tres hijos, Fernando, Carmen y Javier, que como él han seguido sus pasos en la hostelería.

El empresario Lucio Blázquez, de 87 años, propietario del emblemático restaurante madrileño Casa Lucio, el restaurador de los famosos huevos rotos, ingresó hace unos días en la UCI del Hospital Fundación Jiménez Díaz, en Madrid, a causa de una neumonía y con síntomas de coronavirus. Según han confirmado fuentes de su familia a elcierredigital.com, "sigue estable en la UCI dentro de la complicada situación. Esperemos que mejore pronto", señalan.

No es la primera vez que Lucio Blázquez pasa por la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital. Fue hace más de una década cuando superó con éxito un infarto. Ocurrió en 2008, cuando el restaurador tuvo que ser atendido en el hospital de San Juan (Alicante), donde permaneció hasta su completa recuperación acompañado por su mujer, María del Carmen García, fallecida hace poco más de un mes. 

La muerte de su esposa y compañera Carmen ha provocado en el restaurador una difícil situación emocional que iba superando poco a poco, en un complicado estado de ánimo personal.

La familia Blázquez son los dueños de uno los restaurantes más populares de Madrid.  El local Casa Lucio es uno de los lugares obligatorios en la vida social de la capital. Por su casa han pasado desde estrellas de cine de Hollywood hasta el rey Juan Carlos I, que suele ir a a menudo, ya es una de sus tabernas favoritas.

Una vida dedicada a la restauración

Lucio Blázquez Blázquez nació en Serranillos (Ávila) el 12 de febrero de 1933 y con doce años llegó a Madrid. Pronto comenzó a trabajar en Mesón El Segoviano que en 1974 se convertiría en Casa Lucio, famoso sobre todo por su forma de hacer los huevos fritos rotos con patatas. La dueña del local primigenio, Doña Petra, se lo vendió a Lucio.

Los famosos huevos estrellados de Casa Lucio. 

Según contó Lucio en una entrevista, "el éxito de sus huevos en este local del Madrid de los Austrias se basa en los productos: patatas gallegas, huevos de Ávila y aceite de oliva extra virgen habitualmente de Jaén". Una receta heredada de su abuela que incluyo en la carta por indicación de su mujer María del Mar García. 

Precisamente, hace tan solo un mes, Lucio Blázquez, sufrió un duro golpe con la pérdida de su mujer,  con la que estuvo unido 59 años, que murió tras sufrir una larga enfermedad. Con ella tuvo a sus tres hijos: María del Carmen, Fernando y Javier. María del Mar fue siempre la mejor compañía para el empresario en la forja de la leyenda de Casa Lucio.

Sin embargo, el matrimonio siempre se caracterizó por su discreción y María del Carmen nunca quiso brillar. Lucio lo tuvo más difícil. La popularidad y el personalismo del local lo convirtieron en un personaje icónico.

Lucío y su mujer María del Mar García. 

Más allá de los huevos estrellados. El restaurante llegó a disponer de una variada carta. El tícket medio para comer o cenar puede variar entre 45 y 70 euros y más allá de los famosos huevos rotos hay otros platos. Por ejemplo, el capón en pepitoria, el pollo al ajillo, los callos a la madrileña, las croquetas de jamón o espinacas, las cocochas de merluza rebozadas o a la plancha, el pisto manchego, la perdiz estofada, los escalopines con ajo y perejil, el jarrete de ternera o el rabo de toro. Entre sus postres míticos destacan natillas, arroz con leche, flan con nata o helado o ‘pan perdido’.

El restaurador Lucio.

El éxito de este negocio ha hecho que los hijos de Lucio (María del Carmen, Fernando y Javier) hayan continuado con la senda de restauración de su padre, que ya no se limita el mítico local que lleva el nombre del progenitor. La familia Blázquez ha abierto otra serie de locales que también se han hecho un hueco en la vida lúdica de la capital.

En la misma Cava Baja, de Madrid, donde se encuentra Casa Lucio también está La Taberna de los Huevos de Lucio, donde acude un público más juvenil. Casi enfrente tiene también el Viejo Madrid. En popular zona madrileña de Las Vistillas, el restaurante El Landó, situado en la Plaza de Gabriel Miró, sigue su estela bajo la sabía dirección gastronómica de su primo, Ángel González, también un lugar de culto visitado por todo tipo de celebridades.

COMPARTIR: