16 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

La mexicana se hizo popular en España por su unión con Cayetano Martínez de Irujo y ha tenido relaciones con Luis Miguel y el exministro Michavila

Genoveva Casanova: La vinculan como 'amiga especial' de Enrique Ponce para enfrentarla a Paloma Cuevas

Genoveva Casanova y Paloma Cuevas.
Genoveva Casanova y Paloma Cuevas.
El nombre de Genoveva Casanova vuelve a la actualidad por un rumor que la vincula a Enrique Ponce, ahora mismo en el ojo del huracán por su separación de Paloma Cuevas. La todavía esposa del torero y la mexicana son íntimas amigas y de hecho fue Paloma quien apoyó a Genoveva cuando rompió con su última pareja conocida, el exministro del PP José María Michavila. Ponce y Cuevas, además, le presentaron a otro de sus novios, el cantante Luis Miguel.

La separación Enrique Ponce y Paloma Cuevas sigue generando titulares y salpicando a otros protagonistas de la vida social. El programa de Telecinco Viva la vida ha anunciado que el origen de los problemas del matrimonio hay que buscarlo cuando, según este programa, Enrique Ponce estrechó su amistado con Genoveva Casanova, una de las mejores amigas de Cuevas. Todo habría tenido lugar hace dos años cuando ambos coincidieron en Venecia en una exposición de Fernando Botero. La mexicana ya ha anunciado demandas molesta por este rumor.

Fue el periodista José de Santiago quien puso a Paloma Cuevas sobre aviso en su columna de La Razón. Según de Santiago sería alguien del entorno de Paloma, una mujer también popular, quien estaría filtrando historias a la prensa, incluida la del presunto affaire de Ponce y Casanova. La garganta profunda, que pondrían ser dos, sería también amiga de esta mexicana que vuelve así, contra su voluntad, a la actualidad mediática. Un mundo, el del corazón, al que se unió cuando conoció a Cayetano Martínez de Irujo.

Con 37 años ya cumplidos, fue cuando el conde Salvatierra encontró a la mujer que se convertiría definitivamente en su esposa. Una chica perteneciente una familia de clase media alta, e hija de una famosa presentadora de un canal de televisión educativo en el país azteca. Genoveva, con una notable formación intelectual, es licenciada en Filología y aficionada a la lectura y a la cultura africana. Escarmentado de sus pasadas experiencias mediáticas, Cayetano vivió esta relación de la manera más discreta posible. La pareja se conoció en la localidad gaditana de Jerez de la Frontera en el otoño de 2000. Ella había llegado en enero a Sevilla para estudiar cuarto curso de Filología, pero sería en octubre cuando Genoveva, gran aficionada a la hípica, conocería a Cayetano en una competición celebrada en Jerez, donde éste participaba. Ese mismo año ya pasaron las Navidades en un safari por Kenia, en compañía de Eugenia Martínez de Irujo y del torero Francisco Rivera, por entonces su marido.

En el seno de los Alba

A comienzos de 2001, el conde de Salvatierra apareció públicamente con Genoveva embarazada de gemelos. Los hijos de la pareja, Luis y Amina, nacieron el 25 de julio de 2001 en México DF y fueron bautizados el 21 de octubre de ese mismo año en la iglesia de Santa María de Carmona, de Sevilla. A partir de entonces, Cayetano se volcó en su familia y fijó su residencia en la finca sevillana de “Las Arroyuelas”, un regalo de boda de la duquesa de Alba. Una boda religiosa que no se produjo hasta mucho tiempo más tarde, el 15 de octubre de 2005, en la capilla sevillana del Palacio de Las Dueñas, que se decoró para esta ocasión, por deseo expreso de Genoveva, con calas blancas y donde sobresalía un cuadro de la Virgen de Guadalupe, patrona de México. La boda fue vendida, en parte, como exclusiva.

Genoveva Casanova y Cayetano Martíenez de Irujo el día de su boda. 

La novia, que entró del brazo de su padre y padrino, Kenneth Larry Casanova, llevaba un traje de alta costura de Manuel Mota, diseñador exclusivo de Pronovias. Fueron necesarias más de cien horas de confección, y otras ochenta para el bordado, y en total trabajaron cuarenta personas para conseguir el impresionante resultado final, cuyo valor superaba los 60.000 euros. El traje estaba inspirado en los años cincuenta y era de color blanco hielo en dos piezas, vestido y chaquetilla. Además, la novia lucía joyas de la familia Alba, incluida una tiara; joyas que fueron cedidas para esta ocasión por la Duquesa. Todo estaba compaginado con un velo en tul de seda bordado, de cuatro metros de largo, y zapatos de la diseñadora Pilar Burgos. El novio, en cambio, fue más rígido en su vestimenta, ya que lucía el uniforme de Maestrante, perteneciente a la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Los mellizos de Cayetano y Genoveva, los pequeños Luis y Amina, tuvieron también un papel destacado en el enlace de sus padres, al igual que su sobrina Cayetana, hija de Eugenia y Francisco Rivera. Los tres pequeños actuaron como pajes en la boda, labor en la que también estuvieron acompañados por el hermano menor de Genoveva, Pablo, fruto del segundo matrimonio de su padre.

Los testigos, por parte de la novia, fueron su hermana Denisse Casanova, su amigo personal Jorge Outerello, el embajador de España en Guinea Luis Francisco García, el torero Enrique Ponce y Eugenia Martínez de Irujo, que había regresado la víspera de Nueva York de ver a su entonces novio Gonzalo Miró, que no fue invitado al enlace, evitando así la incómoda situación de encontrarse con el ex marido de Eugenia, Francisco Rivera Ordoñez, que fue testigo por parte del conde de Salvatierra junto a sus hermanos, al jinete Ludger Berhaum y al periodista Luis María Ansón. El convite nupcial lo sirvió el restaurador Salvador Gallego, que fue durante seis años Cocinero Mayor de los Alba. El menú de la boda se basó en especialidades de la casa como las escalibadas con puntillitas, foie macerado Sauternes con gelatina de Moscatel, puré de lentejas y vieiras con vinagreta de aceitunas negras, huevos escalfados sobre crema de espinaca, alubias de Tolosa, merluza al pil-pil, vaca a la moda y, de postre, burbujas de agua de Vichy con salsa de naranja y membrillo con vinagreta de frambuesas.

La pareja dispuso la lista de boda en la tienda de su amiga Begoña Zunzunegui y en otra de objetos para el hogar, con el fin, dicen, de decorar mejor sus dos casas: la finca de Arroyuelo y el piso de Somosaguas. Entre los casi doscientos invitados se encontraban los de siempre interrelacionados entre sí. Entre ellos, el torero Miguel Báez “El Litri” y su esposa Carolina Adriana Herrera, o el diestro Curro Romero y su esposa Carmen Tello.

Luis Miguel, el hijo de un Nobel y un exministro

Pero el hecho de haber retrasado tanto su enlace eclesiástico hizo circular en varias ocasiones rumores de crisis entre la pareja, que finalmente tuvieron su respuesta afirmativa. Tras dos años de matrimonio los condes de Salvatierra anunciaron su separación mediante un comunicado en el que afirmaban haber tomado la decisión de mutuo acuerdo ya que su relación se había desgastado debido a “numerosas complicaciones por diversas causas”. Muchos dicen que debido a las infidelidades cometidas por Cayetano.

Con Luis Miguel en 2009.

Sólo seis meses después del anuncio público, la pareja firmaba el acuerdo de separación mediante el cual compartían la patria potestad de sus dos hijos. También se indicaba que la custodia de los mellizos era para Genoveva que seguiría viviendo en el domicilio conyugal (una finca en Sevilla) y que además recibiría una pensión compensatoria de 2.000 euros al mes, siempre y cuando no ganase más de 4.000 euros por sus actividades laborales. Ya en la primavera de 2009 se relacionaba a la ex de Cayetano Martínez de Irujo con un nuevo amor, el hijo del conocido escritor peruano Mario Vargas Llosa, de nombre Gonzalo, con quien Genoveva mantenía una buena amistad desde que se conocieron en sus respectivos trabajos para Naciones Unidas y en favor de los refugiados. Genoveva llegaría a acompañar a la familia Vargas Llosa a la entrega del Premio Nobel a este en 2010. La presencia de Genoveva no agradó a parte de la familia por lo que consideraron un “protagonismo frívolo” por parte de la mexicana.

Esta relación tampoco prosperó. Antes de su historia con el hijo del Nobel vivió una relación fugaz con el cantante de su país Luis Miguel en 2009. Fueron precisamente Enrique Ponce y Paloma Cuevas quienes presentaron a la pareja. De hecho, la finca Cetrina del diestro en Jaén fue el lugar favorito de la fugaz pareja para huir de la prensa.

Con José María Michavila.

Sin duda, su relación más llamativa empezó en 2014 cuando se unió sentimentalmente al exministro de Justicia de Aznar, José María Michavila que había perdido a su mujer un año antes. En 2016 la pareja rompió a pesar de tener muchas cosas en común. La fe católica era una de las cosas que más les unía. Esta ruptura supuso un duro varapalo para la mexicana que encontró en Paloma Cuevas un gran apoyo. Ambas forman parte de un grupo de amigas que se autodenominan ‘las perezas’. Un grupo en el que podría haber alguien con ganas de malmeter entre Genoveva y Paloma.

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