08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Con un aspecto saludable llegó a las 9:57 al centro don Orione y terminó su jornada laboral a las 15:42, hora en que volvió a la prisión de Brieva

La nueva vida de Iñaki Urdangarin: Martes y jueves puede ver a la Infanta y usar el teléfono

Iñaki Urdangarin a la salida del Hogar don Orione
Iñaki Urdangarin a la salida del Hogar don Orione
Iñaki Urdangarin a pesar de seguir cumpliendo condena en la prisión de mujeres de Brieva (Ávila) inicia una nueva etapa. La soledad, uno de sus mayores escollos, empezará a mitigarse ahora que empieza su trabajo en la ONG cristiana don Orione en Pozuelo de Alarcón (Madrid) ocho días al mes. El exDuque de Palma en su primer día ha tenido una reunión con el director del centro, Paco Sánchez, donde se especificó que debido a su pasado como deportista se encargará de ayudar en el área de movilidad.

Iñaki Urdangarin ya ha pasado su primer día trabajando en el Hogar don Orione en Pozuelo de Alarcón. La primera salida del exDuque de Palma generó toda expectación que cabía esperar. El marido de la Infanta Cristina llegó al centro a las 9:57 horas y accedió al mismo caminando, lo que permitió a los reporteros apostados a la entrada, retratar al primer familiar del Rey de España en entrar en prisión en nuestra historia.

La imagen del ex jugador de balonmano después de 15 meses de internamiento en la prisión abulense de Brieva, apenas ha cambiado. Sigue siendo un hombre con un cuerpo trabajado gracias al deporte que no ha dejado de practicar en prisión. Tal vez la mayor diferencia radica en el rostro, donde las bolsas en los ojos y las arrugas se hacen evidentes.

Vestido de manera informal, ante los medios mantuvo un semblante relajado, sonrió e incluso dio las gracias a los periodistas allí congregados. Para Iñaki Urndangarin esta salida a la calle supone el principio de una nueva vida. Aunque sigue en la prisión de Brieva, este trabajo en una ONG supone pisar la calle por primera vez en 15 meses, así como poder relacionarse con gente. En Brieva, al ser una cárcel de mujeres, solo tiene contacto con los funcionarios y una religiosa que le visita puntualmente.

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Iñaki Urdangarin a la entrada del Hogar don Orione

Durante su primera jornada laboral, Iñaki ha tenido una reunión con el director del centro Paco Sánchez donde se especificó que debido al pasado de Urdangarin como deportista de élite se encargará de ayudar en el área de los Dependientes de Movilidad. A las 15:42 horas de la tarde el exDuque terminó su jornada laboral y emprendió su viaje de vuelta a la prisión de Brieva.

Así, el exjugador de balonmano recorrerá 208 kilómetros diarios, generando un gasto de 170 euros en gasoil al mes. A esto hay que sumar los 1.088 euros en dietas mensuales que cuestan cada uno de los dos escoltas adjudicados por el Ministerio del Interior debido a su matrimonio con un Infanta, que le acompañarán en sus ocho salidas mensuales, tal y como adelantó elcierredigital.com.

Durante las ocho horas de las que puede disfrutar fuera de prisión ocho días al mes, además, podría realizar llamadas telefónicas fuera de los diez números habituales y el límite de 50 minutos mensuales. A esto, habría que añadir que podrían acudir a visitarle al centro su mujer y otros miembros de la familia.

Este permiso para trabajar es para Urdangarin el inicio del fin de su condena y llega dos meses antes de que pueda disfrutar de permisos penitenciarios. Así, el cuñado del Rey evitará la soledad que está siendo hasta ahora el mayor escollo en su condena. Para combatirla, Iñaki se refugia en la religión, en el deporte, en las horas de televisión que puede consumir y en el cultivo de verduras y hortalizas. Además, las visitas de sus familiares y de la Infanta Cristina han sido la única vía de escape para su aislamiento del mundo exterior.

En diciembre, el mismo Juez de Instrucción Penitenciaria, Florencio de Marcos Madruga, ya le permitió tener una bicicleta estática nueva. El principal motivo era que las que se usan en Brieva no eran acordes a su envergadura física ya que, recordemos, se trata de una cárcel para mujeres. El centro penitenciario se hizo cargo de la compra de esta bicicleta con la que Urdangarin disfruta del deporte.

La vida rutinaria de Iñaki Urdangarin apenas ha cambiado en estos 15 meses y el tiempo que pasa en la prisión abulense se centra principalmente en las actividades ya comentadas. A pesar ser el único reo del módulo y de la poca socialización que eso conlleva, Urdangarin no ha pedido el cambio de centro para poder instalarse en un módulo de respeto en otra cárcel donde podría relacionarse con otros presos de perfil bajo y poco conflictivos.

Esta no será la primera vez que la Casa Real y este centro madrileño cruzan sus caminos. Con motivo del 50 aniversario de esta entidad sin ánimo de lucro en 2018, la Reina Emérita Doña Sofía recibió en febrero del año pasado a miembros e internos del centro en recepción en La Zarzuela. Para muchos la suegra de Urdangarin es quien aportó la idea de que el marido de su hija Cristina preste servicio voluntario en este centro durante ocho días al mes. 

La entonces Princesa Sofía, entró en contacto con el Hogar don Orione en 1968. En esos años, doña Sofía intentaba hacerse valer ante Francisco Franco y acercarse a asociaciones vinculadas al área más conservadora del cristianismo. La relación se mantuvo con los años. De hecho, en 2017 fue nombrada Presidenta de Honor. 

La principal actividad del Hogar es actuar como Centro Residencial para Personas Adultas con Discapacidad Intelectual y Alto Nivel de Dependencia comprende que el sentido de su actividad es satisfacer necesidades de personas, es decir, que su razón de ser se encuentra en el entorno del que forma parte. Un tema, el de ayudar a los discapacitados, que es uno de los leit motivs del reinado de doña Letizia.

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