23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

El programa de Telemadrid 'La música de mi vida' repasará la trayectoria de la actriz y 'reina de las rancheras' fallecida en 2006 por un cáncer

La otra Rocío Dúrcal: Del Madrid de la posguerra a la cantante hispana más vendida

Rocío Dúrcal.
Rocío Dúrcal.
Rocío Dúrcal es la clásica historia de mujer hecha a sí misma. Nacida en el Madrid de la posguerra, en 1944, con quince años se convirtió en una estrella de cine y cuando abandonó el séptimo arte, comenzó a grabar rancheras mexicanas. Un giro profesional que la llevó a vender millones de discos en todo el mundo siendo la cantante de habla hispana más exitosa durante años. Falleció en 2006, con tan sólo 61 años, víctima de un cáncer.

Rocío Dúrcal, 'la señora de la canción', es uno de esos nombres propios del mundo del espectáculo que ha sobrevivido al paso del tiempo. El recuerdo de su paso por el cine y la música sigue vivo quince años después de su muerte. 

María de los Ángeles de las Heras nació en el madrileño barrio de Cuatro Caminos en 1944 y decidió cambiar su nombre en 1959, con 15 años, por el más artístico de Rocío Dúrcal. Protagonizó quince películas, una serie de televisión y tres obras de teatro. 

Su descubridor, Luis Sanz, la vio en la entonces incipiente televisión interpretando canciones de Marifé de Triana. La capacidad de la cría para imitar a la tonadillera impresionaron al productor de cine que, ya entonces, tenía sobre sus espaldas el gran éxito de taquilla ¿Dónde vas Alfonso XII? 

Marieta empezó a prepararse para el salto al estrellato de forma intensiva mientras le buscaban un nombre artístico. Primero pensaron en Rocío Benamejí, nombre con reminiscencias folklóricas. Luego Rocío Fiestas, organizado como truco publicitario para que pareciera su padrino artístico Jorge Fiestas, el cronista social más famoso de esos años. 

Finalmente, Rocío puso su dedo sobre un mapa de España al azar y este se posó sobre el pueblo granadino de Dúrcal. Con ese nombre debutó en el cine con Canción de juventud. Sin embargo, fue con su segunda película, Rocío de la Mancha, con la que consiguió el éxito. Rodó rápidamente varios éxitos más: La chica del trébolTengo 17 años o Más bonita que ninguna, su mayor éxito. 

El difícil paso a consolidar una figura adulta lo hizo con Acompáñame, un drama junto al cantante mexicano Enrique Guzmán. Luego haría Amor en el aire con Palito OrtegaBuenos días, condesita con Vicente Parra y Las leandras junto a Celia Gámez

Se casó en 1970 con otro cantante, Antonio Morales Junior, tras nueve meses de noviazgo. El matrimonio tuvo tres hijos, Carmen Morales, actriz; Antonio Morales, productor musical; y Shaila Dúrcal, cantante que adoptó el apellido artístico de la madre. Junior fue cantante de Los Pekenikes y de Los Brincos y formó dúo con Juan Pardo, separándose dos años después, cuando la Dúrcal dio calabazas a Pardo con Junior.

Con el tiempo la relación con Luis Sanz, su descubridor, se rompió. Tras rodar La novicia rebelde y Marianela, una adaptación de la novela de Galdós, Luis y Rocío se intercambiaron fuertes declaraciones en la prensa de la época. El productor culpaba a Junior de influir en su mujer para alejarla de sus películas. Rocío, por su parte, aseguró que las cuentas desde su infancia no estaban del todo claras.

Mientras todo esto se dirimía en la prensa, la actriz debutó en el teatro con un par de funciones que fueron exitosas y rodó en Francia Díselo con flores (1975), un drama sobre la II Guerra Mundial en la que aparecía desnuda. 

En febrero de 1975 participó en la conocida huelga de actores terminando encarcelada. Tras un intento de lanzar un dúo artístico con su marido, llamado Unisex, en 1977 protagonizó Me siento extraña, junto a Bárbara Rey. Era la primera vez que se veían escenas de sexo entre dos mujeres en España y el filme fue todo un éxito de taquilla. A pesar del triunfo, Rocío decidió alejarse del cine para siempre. 

En 1978 grabó su primer disco de rancheras con Juan Gabriel y desde entonces, hasta su fallecimiento, en 2006, la cantante grabó 38 discos en vida y se editaron otros nueve tras su muerte. Su éxito fue inmenso. Obtuvo 54 premios, entre ellos el Hall of Fame de la revista Billboard y un Grammy Latino, y a título póstumo, otros 13.

Sin embargo, el título de familia feliz se deshizo pronto tras la muerte de la artista. Su viudo realizó un inventario de los bienes que esta había dejado a sus herederos: varios locales en Madrid, dos magníficos solares en Marbella, la casa familiar de Torrelodones, cuya finca rozaba los 10.000 metros cuadrados, y alguna otra propiedad en el extranjero.

Guerra entre padre e hijos

La que fuera niña prodigio testó en 1992 y ahí aparecían las propiedades antes enumeradas que daban un valor a la herencia de dos millones de euros. Una cifra contundente pero discreta, si tenemos en cuenta el nivel de popularidad y éxito de los que gozó la Dúrcal desde que asomara su rostro por vez primera en la pantalla, siendo una adolescente en Canción de juventud.

Según el testamento redactado por la actriz, la herencia se repartía de la siguiente manera: para su marido, el tercio de libre disposición además del usufructo (en total unos 900.000 euros); 350.000 euros para cada uno de sus tres hijos; las joyas, a repartir entre Shayla y Carmen. Por último, donaba en vida a sus hijos alguna propiedad inmobiliaria.

En 2008, dos años después de la muerte de ‘la reina de las rancheras’, Antonio Morales de las Heras descubrió que su madre había acumulado también un importante patrimonio en América que no aparecía tasado en el testamento y que su padre le había ocultado. En América, Rocío tenía varios apartamentos en Miami y México y cuentas bancarias. Además, según publicó la prensa en esos meses, Junior habría realizado dos operaciones de venta a través de una sociedad situada en el paraíso fiscal de las Islas Caimán, que eran propiedad de Junior y su fallecida esposa. Este patrimonio americano elevaba la herencia de la artista a 4 millones de euros.

Fue entonces cuando padre e hijos comenzaron una guerra en los juzgados por la herencia de Rocío, en la que la pequeña de los Dúrcal intentó mediar. Como consecuencia de esta lucha, Junior anunció su deseo de que su patrimonio fuera a parar a su hija pequeña, Sheyla, y a sus nietos, e incluso habría incluido una cláusula para que la heredera no pudiera entregarles nada a sus hermanos, que se tendrían que conformar con su parte de la legítima, obligatoria por las leyes españolas.

Afortunadamente, la cosa comenzó a cambiar en abril de 2011. Carmen se casaba con Luis Guerra en Ibiza y como padrino asistía al enlace Junior. Falleció en Torrelodones (Madrid) en 2014, casi 8 años después de su mujer, por causas naturales, cuando tenía 70 años. Por suerte para él, en sus últimos años, después de un tiempo enfrentados, volvió a retomar la relación con los tres hijos que tuvo con Rocío Dúrcal, una falta de la que nunca se recuperó.

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