08 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

Buckingham Palace celebrará una fiesta de homenaje mientras la BBC le dedica un programa especial con entrevista

Carlos de Inglaterra cumple 70 años como eterno heredero ante la longevidad de su madre Isabel II y la popularidad de su hijo Guillermo

El príncipe Carlos cumple el día 12 de noviembre 70 años
El príncipe Carlos cumple el día 12 de noviembre 70 años
Charles Philip Arthur George Mountbatten-Windsor, o lo que es lo mismo Carlos de Gales a efectos dinásticos o Carlos de Inglaterra para las revistas del corazón cumplirá el próximo miércoles 70 años. Una edad en la que mayoría lleva varios años jubilado, pero él aún no ha accedido al puesto para el que está destinado desde su nacimiento: ceñir la corona británica. Buckimhamg Palace prepara una fiesta con visos de acontecimientos nacional y la BBC le dedica un documental al eterno heredero

La longevidad de Isabel II, 92 años sin ningún aparente achaque, la ha convertido en la decana de los monarcas europeos y su reinado en uno de los más largos de la historia. 66 años lleva la madre de Carlos como Jefa de Estado de las Islas Británicas. Es inevitable compararla con la otra monarca inglesa que se le acerca en tiempo de ejercicio: la Reina Victoria que se mantuvo al frente del Estado británico durante 63 años (1837-1901). Tal fue su influencia en el tiempo que su nombre se ha utilizado para bautizar a todo un período histórico de su país.

Si comparables son el caso de Isabel II y Victoria I también lo son los de los herederos de ambas: Eduardo VII y Carlos. El primero ascendió al trono a los 59 años, una edad avanzadísima a principios de siglo XX y solo se mantuvo ocho en él. Su reinado apenas dejó huella en la historia. ¿Puede ocurrirle lo mismo a Carlos? A sus 70 años ha visto cómo sus royals coetáneos ya han ascendido al trono y, algunos, incluso les ha dado tiempo a abdicar en príncipes de una nueva generación. Cuando ascienda al trono será el Rey más mayor de Europa seguido de Albero II de Mónaco al que aún así, saca diez años.

Celebración y entrevista en la BBC

Mientras Carlos sigue esperando su turno, la Casa Real inglesa celebrará el próximo miércoles tan redonda cifra por todo lo alto con una recepción y una cena en los salones de Estado de Buckhimgam Palace a la que acudirán miembros de toda la realiza europea. Por su parte, la cadena pública inglesa, la BBC dedicó el pasado jueves un documental a la figura del eterno heredero. Según explicó el propio Carlos quería que los ingleses “conocieran mejor al que un día será Rey”. Ese “algún día” él mismo lo ve lejano y respecto al conocimiento, después de siete generaciones viéndolo como un heredero de perfil más que bajo, los ingleses más jóvenes parecen preferir a su hijo Guillermo o incluso a su otro vástago Enrique. El documental pretendía poner algo de color a una figura que se percibe excesivamente gris entre dos personalidades mediáticamente arrolladores la de su longeva madre símbolo por antonomasia de Inglaterra y la de su hijo, un príncipe joven, atractivo y que domina los nuevos tiempos de la comunicación política.

Carlos en su etapa de noviazcgo con Diana Spencer

Uno de los grandes problemas de Carlos para abandonar esa grisura institucional es buscar labores con la que llenar su cargo. Así se justifica el propio Carlos ante las cámaras de la BBC: “No soy estúpido. He tratado de asegurar que todo lo que he hecho hasta ahora no sea partidista, y creo que es vital recordar que solo hay espacio para un soberano a la vez, no dos. Así que no puedes ser el soberano si eres el príncipe de Gales o el heredero”. También ha querido hablar de sus labores benéficas, terreno con el que ha ocupado sus largas décadas como heredero a través de su organización sin ánimo de lucro The Prince's Trust que da becas de estudio a gentes con problemas económicos. Ante las críticas se ha explicado: “Si es entrometerse preocuparse sobre la precaria situación de las ciudades del interior del país como lo hice hace 40 años y las condiciones en que la gente estaba viviendo. Si eso quiere decir entrometerse, entonces estoy orgulloso de eso”.

Del tampax al perfil bajo

En la actualidad Carlos vive centrado en sus labores benéficas y en pro del medioambiente y rehuye las cámaras junto a su esposa Camilla Parker-Bowles. Mucho ha llovido desde la época en la que los medios convirtieron al Príncipe de Gales en el hombre más fotografiado del mundo.

Ser el heredero de la corona de Inglaterra e Irlanda del Norte lo hacía una pieza a “cazar” por todas las grandes casas aristocráticas de Europa. Sin embargo, desde joven Carlos mostró una predisposición a tener relaciones con ciudadanas de a pie. A mediados de los 70 la prensa internacional hablaba de como Gracia de Mónaco quería “echarle el lazo” para que se casara con primogénita Carolina. La cosa no pudo ser y, a cuarenta años vista, es difícil imaginar cómo habría acabado una unión entre dos de los royals que más páginas rosas han llenado con sus andanzas sentimentales.

En 1980 se hacía pública su relación con una joven de 19 años, perteneciente a la baja nobleza, puericultora de profesión y con mirada de cordero degollado: Diana Spencer. Todo lo que rodeó a su boda en julio de 1981 fue un acontecimiento mundial. Nunca Carlos fue tan popular. Claro que, nadie, ni siquiera Diana, sabía que desde 1973 Carlos vivía una historia de amor con una desconocida llamada Camilla, casada a su vez con un militar.

Carlos y Camilla Parker

Inglaterra y el mundo se llevaron una desagradable sorpresa cuando en 1992 el libro del historiador Andrew Morton Diana: su verdadera historia relató la intrahistoria del matrimonio: infidelidades, depresiones y hasta intentos de suicidio. El escándalo fue tal que la popularidad del heredero se arrastró por los suelos. Máxime cuando su historia con Camilla se hizo pública. Fue un diario australiano el que publicó una conversación telefónica entre el Príncipe y su amante. De entre todas las frases la que pasó a la historia es aquella en la que aseguraba que quería ser un támpax: “¡Menuda suerte! ¡Ser arrojado a la taza del water y no parar nunca, dando vueltas en el agua sin hundirme nunca...!”.

La muerte de Diana el 31 de agosto de 1997 fue el último paso que les hizo convertirse a la pareja en los más odiados del planeta. Desde entonces Carlos recuperó su papel gris poco a poco. Incluso Camilla encontró su hueco en la corte llegando a casarse con su eterno amante en 2005. Desde entonces son pocos los actos públicos donde destacan. Intentan no desairar a la Reina Isabel II que acabó harta de tantos escándalos. Una monarca que para los ingleses representa el peso de su Historia y su pasado. Del otro lado, una nueva generación espera que una pareja más moderna, Kate y Guillermo, asciendan al trono de una nueva Inglaterra orgullosa de su pasado. Mientras, al fondo, los ya septuagenarios Carlos y Camilla esperan su momento en la Historia, aunque sea pasando de puntillas.

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