25 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA

Era la hermana mayor de Juan Carlos I, ostentaba el título de Duquesa de Badajoz, era viuda desde 1991 y las exequías se celebrarán en la intimidad

La Infanta Pilar de Borbón reposará en el cementerio de San Isidro junto a su marido Gómez-Acebo: Así fueron su vida y sus negocios

Pilar de Borbón.
Pilar de Borbón.
La Infanta Pilar de Borbón y Borbón, Duquesa de Badajoz, hermana mayor del Rey Emérito Juan Carlos I ha fallecido en el hospital Ruber Internacional en Madrid, donde se encontraba ingresada desde el pasado domingo. La aristócrata tenía 83 años y era madre de cinco hijos, fruto de su matrimonio con Luis Gómez Acebo, Duque de Deleitosa, fallecido en 1991.

La doble visita al Hospital Ruber en unas pocas horas durante la mañana del rey emérito Juan Carlos I desató todas las alarmas.

Efectivamente la Infanta Pilar de Borbón fallecía esta mañana en el Hospital Ruber de Madrid donde se encontraba ingresada por una bronquitis desde hace unos días. Sin embargo, era sabido que la hermana mayor del Rey Emérito Juan Carlos I se encontraba aquejada de un cáncer de colon que la llevó a pasar por el quirófano el pasado mes de febrero y a someterse a un tratamiento de quimioterapia. Pilar de Borbón ingresó en la noche del domingo 5 de enero en el Hospital Ruber Internacional, en el mismo centro sanitario en el que fue intervenida. 

A partir de las siete y media de la tarde los Reyes visitaron el hospital de riguroso luto mientras el cuerpo se prepara para ser trasladado al panteón de la familia Gómez Acebo, donde será incinerada presumiblemente este jueves. También acudieron a presentar sus respetos los reyes eméritos, don Juan Carlos y doña Sofía. El velatorio quedó instalado en su domicilio madrileño de Puerta de Hierro.

Pilar de Borbón y Don Juan en su puesta de largo. 

La última vez que se vio en público a la Infanta Pilar fue durante la inauguración del tradicional rastrillo Nuevo Futuro el pasado mes de diciembre donde aseguró que se encontraba “divinamente” a pesar de que se la veía muy desmejorada físicamente.

El pasado mes de septiembre volvió a estar ingresada varios días en una clínica de Mallorca debido a una bajada de defensas, pero a los pocos días recibió el alta, aunque su imagen saliendo del centro en silla de ruedas puso de relieve su bajón físico.

Boda de la Infanta Pilar y Luis Gómez Acebo en 1967. 

Doña Pilar se ha mantenido fiel a su costumbre de intentar pasar lo más desapercibida posible. Vino al mundo el 30 de julio de 1936 en Cannes (Francia) en pleno exilio de la Familia Real y, apenas unos días después de que estallara la Guerra Civil en España. Sus primeros años estuvieron marcados por el continuo cambio de residencia en distintos países y por el enfrentamiento de su padre, Juan de Borbón, Rey en el exilio, con la dictadura de Francisco Franco.

En 1946, sus padres y hermanos se trasladaron a Estoril en Portugal dónde pasaron varios años. Fecha especialmente importante fue el cumpleaños número 18 de la Infanta Pilar, el 12 de octubre de 1954. La fiesta en su honor se convirtió en uno de los eventos monárquicos más significativos de la época. Miles de personas se trasladaron hasta la localidad portuguesa para rendir honores no solo a Pilar, sino a don Juan de Borbón como legítimo Rey de España. La prensa internacional y diarios españoles como ABC recogieron entonces el multitudinario evento.

En su adolescencia destacaba por su afición a los deportes, que nunca perdió, y por ser cómplice de las travesuras de su hermano Juanito. Don Juan siempre criticó que su hija se comportara como un “chicazo” y no mostrara interés por los hombres cuando entró en edad casadera.

En 1954, su padre la enroló en el famoso crucero Agamenón en Grecia organizado por la Reina Federica para que los jóvenes cachorros de la realeza europea se conocieran y surgiera algún compromiso entre ellos, a la vez que se promocionaba el turismo en el país. Sin embargo, Pilar no quería ni bailar con los chicos ni flirtear con ellos. En ese viaje se pintó los labios por primera vez obligada por su padre.

Pilar de Borbón con Letizia Ortiz. 

El primer intento importante para que se casara fue intentando que surgiera el flechazo con el Rey Balduino de Bélgica. “La Infanta estará dispuesta al sacrificio, como las bien educadas” explicó el Conde de Barcelona. “Llévate a la amiga más fea que tengas” le aconsejó su abuela la Reina Victoria Eugenia. Haciéndola caso se hizo acompañar por Fabiola de Mora y Aragón. Que enamoró a Balduino.

En los años cincuenta comenzó a estudiar enfermería y puericultura en Portugal y tras el accidente de la estación Cais do Sodré se centró durante días en atender a los heridos y sus familiares lo que le hizo muy popular entre el pueblo luso y le hizo ser galardonada por el dictador Salazar.

En 1967 se casó en el Monasterio de los Jerónimo de Lisboa con Luis Gómez Acebo, Duque de Estrada. La boda se convirtió en un acto de adhesión a la figura de don Juan. Tras el enlace se trasladó a vivir a Madrid, donde llevó una vida discreta, criando a sus cinco hijos: Simoneta, Juan, Bruno, Luis y Fernando.

El matrimonio de Pilar de Borbón fue digno de argumento de novela, ya que le costó la perdida de sus derechos de sucesión. Eligió como esposo a Luis Gómez Acebo, que era primo hermano de Margarita Gómez, esposa del ex rey de Bulgaria Simeón II. Fue en una de sus recepciones donde se conocieron y comenzaron la lucha por la aprobación familiar.

Con motivo del matrimonio, don Juan, conde de Barcelona, concedió a su hija el Ducado de Badajoz, que sorprendentemente tuvo valor en España ese mismo año por un decreto de Franco con fecha 17 de abril. Cabe destacar que el título es personal y vitalicio, es decir, que solo corresponde a la Infanta y sus herederos no tienen derecho a él.

Durante los años del reinado de su hermano vivió alejada de la vida oficial, manteniendo una relación cortés pero tensa con su cuñada doña Sofía. Sin embargo, no se libró de polémicas por las relaciones profesionales de su marido con el Barón Thyssen y, sobre todo, con el Banesto de Mario Conde.

Con su amiga Tita Cervera. 

El deporte siempre fue su gran afición fuera de la vida familiar, llegando a ser presidenta de la Federación Ecuestre Internacional (1994-2005) y miembro del Comité Olímpico Español e Internacional.

Los negocios de doña Pilar

Más allá del deporte, la Infanta también supo moverse en el mundo de los negocios. Doña Pilar era administradora única de la sociedad de promoción inmobiliaria Labiernag SL, de San Jacobo SL, de Aviva Vida y Pensiones SA de Seguros y Reaseguros, una compañía donde figura también un personaje tan significativo como Jaime Carvajal y Urquijo, marqués de Isasi, amigo personal del Rey Juan Carlos.

Pilar de Borbón aparece a su vez como consejera de la aseguradora Plus Ultra, de la agencia de viajes Boga SA, de Vendome LG Ibérica, de Plusfondo Renta Fija Fondo de Pensiones, ésta última también junto a Jaime Carvajal.

Los papeles de Panamá

Aunque la duquesa de Badajoz siempre mantuvo una imagen familiar y carismática, la publicación del diario alemán Süddeutsche Zeitung  en 2016, la puso en el centro de la prensa nacional, después de que llegara a manos de Elconfidencial.com y la Sexta que publicaron los nombres de aquellos líderes mundiales que habían creado empresas offshore en el país caribeño.

La Infanta Pilar en sus vacaciones en Mallorca.

Según las informaciones publicadas, la Infanta habría dirigido por más de 40 años una sociedad de este tipo llamada Delantera Financiera, lo que terminó en una investigación de Hacienda para constatar si estas actividades habrían sido declaradas, o no. No obstante, la primera declaración pública de la duquesa fue un contundente “el escándalo lo están montando ustedes”.

La sociedad estuvo activa entre 1969 y 2014, cuando se disolvió por “no tener expectativas” sin recursos suficientes, según explicó la Infanta en un comunicado. También explicó a la prensa que jamás ha ocultado nada a las autoridades fiscales y que todas sus actividades se encontraban en regla. Aunque inicialmente la propuesta fue del duque consorte, la hermana del rey emérito presidió la sociedad desde 1974.

Conocida por su trato, en ocasiones, despectivo con los medios de comunicación, la Infanta Pilar nunca ha querido pronunciarse sobre los temas y escándalos que en los últimos años han marcado la Casa Real.

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