17 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El gigante de la fabricación y distribución de ropa deportiva retiró la prenda de su web "por la seguridad de sus empleados"

Estalla otra tormenta política y social en Francia por la venta de un polémico hiyab deportivo en Decathlon

El polémico hijab que  Decathlon ha retirado de la venta
El polémico hijab que Decathlon ha retirado de la venta
Francia ha vivido otra polémica esta semana a causa del hiyab. En esta ocasión, Decathlon, líder mundial en la fabricación y venta de complementos y ropa deportiva, retiraba de la venta en todo el país un hiyab deportivo  para “runners” diseñado por la marca Kalenji.

El distribuidor deportivo había diseñado la prenda a petición de las altletas marroquíes, que lo solicitaron en repetidas ocasiones. De hecho, en ese país africano, el hijab deportivo se vende por algo más de 7 euros desde hace tiempo.  Decathlon preparaba el lanzamiento mundial de su hiyab y lo activó en su página web francesa.

El polémico hiyab de Kalenji retirado de la venta por Decathlon

Pero no cayó nada bien. La empresa lo había promocionado días  como un gran avance para el colectivo femenino musulmán. Sin embargo, pocas horas después, Decathlon rectificaba y publicaba un anuncio en sus redes sociales y en la página web de la compañía anunciando que retiraba la polémica prenda por” las amenazas, insultos y agresiones verbales y hasta físicas que habían sufrido algunos empleados.  En este contexto, suspendemos nuestro proyecto para comercializar este producto en Francia. Con el fin de garantizar la seguridad de nuestros compañeros de equipo”. Decathlon admitía que "el producto ha provocado varias reacciones y eso nos preocupa. Sabemos que no todos tienen la misma opinión sobre el tema. Sin embargo, desde esta mañana nos hemos enfrentado a una ola sin precedentes de insultos y amenazas".

Y es que apenas se puso a la venta la prenda en la web de la compañía, empezaron a llegar insultos y amenazas por mail, en redes sociales, por teléfono…  

Agnès Buzyn, misnistra francesa de Sanidad llegando al Palacio del Elíseo 

Las críticas llegaron desde lo más alto. La ministra de Sanidad del Gobierno de Emmanuel Macron, Agnès Buzyn, se declaró en contra señalando que  “es una visión de la mujer  que ella no comparte y que “preferiría que una marca francesa no promocionara el hiyab”.

Valérie Rabault, presidenta del grupo del Partido Socialista francés en la Asamblea Nacional, había pedido en Twitter el “boicot” a Decathlon, al igual que otro líder político, Nicolas Dupont-Aignan, presidente de "”Debout la France”.  En esta línea, La Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad también condenó la decisión de la marca, destacando que refuerza el “apartheid sexual”  y el “confinamiento” de las mujeres en países como Irán, Argelia y Arabia Saudí.

Comunicado oficial de Decathlon donde anuncia la retirada del controvertido producto.

Una cascada de críticas que obligaron a Xavier Rivoire, director de comunicación de la empresa a salir rápidamente  y anunciar que " tomamos la decisión, con total responsabilidad, de no comercializar este producto en Francia por el momento.  

¿Por qué la polémica? 

Decathlon comercializó  este producto apoyádose en tres argumentos: quería facilitar la práctica deportiva a las mujeres de todos los orígenes, ya lo comerzializaba en Marruecos y que había una gran demanda del producto en Francia.  Pero el país galo se bate desde hace años entre los que apoyan y los que condenan el uso público del hiyab, niqab y otras prendas que cubren la cabeza de la mujer musulmana.  Al igual que gran parte de los occidentales, discuten entre legislación, tolerancia y libertades.

Un grupo de mujeres musulmanas en París  con la Torre Eiffel al fondo

La cultura política francesa es laica y anticlerical. Lo es desde la III República. El Estado francés y su Constitución se fundamentan en las  ideas ilustradas y revolucionarias que también influyeron en el resto de Europa. El secularismo surgió como instrumento para erradicar siglos de dominación educativa y social católica. Pero la llegada de migrantes musulmanes – hoy son ya 6 millones- en la segunda mitad del s. XX, la mayoría de sus excolonias y  tan introducidos, numerosos  y asentados en todo el país,  provocó un conflicto ideológico y cultural que Francia todavía no ha logrado resolver.

Prenda prohibida en edificios públicos de Francia desde 2004

Desde 2004, el uso del hiyab o cualquier otro tipo de prenda religiosa están prohibidos en los edificios públicos. Las autoridades empezaron incluso,  a sancionar a las mujeres que llevaran burquini en la  playa o cualquier otro velo en un trabajo de cara al público. En Francia la prenda no se ve como símbolo de libertad personal, sino de imposición, sometimiento y coerción religiosa.

Nike vende su hiyab deportivo en Francia desde hace años

Sin embargo, sí  es posible comprar hiyabs deportivos en Francia en ciertos almacenes especializados. Por tanto, la oferta de Decathlon no era nueva en el país.  La firma deportiva Nike comercializa desde hace años su hiyab sin problema. Y como ella, otras muchas marcas se “adaptan” al mercado femenino musulmán, tan aficionado a la moda como cualquier otro.  

Modelos de la colección de Dolce & Gabanna otoño invierno 2016/17 

Marcas de lujo y velo islámico

Es el caso de grandes marcas de lujo como Dolce & Gabbana, que analizando las ventas y el furor que causan las firmas de lujo entre la clientela de alto poder adquisitivo de ciertos países de religión musulmana, vieron la conveniencia de diseñar una línea específica para ellas. La firma de lujo italiana, no ha querido perder la suculenta porción de esta adinerada parte del mercado femenino. Por ello, en 2016, la mítica casa  de moda milanesa lanzaba su primera línea de hiyabs y abayas en tonos discretos y con motivos en armonía con su característico estilo. No hubo escándalo. 

Otro modelo de abaya  y complementos de Dolce & Gabbana 

Después, en 2018, las colecciones de alta costura   de marcas como  Calvin Klein, Versace, Lanvin, Dior, Chanel, Balenciaga o  Marc Jacobs proponían capuchas de lycra, bufandas y pañuelos muy ajustados… prendas que sorprendían a todos  con su gran parecido a las utilizadas a diario por las mujeres en los países musulmanes.  También la sueca H&M o la estadounidense  GAP   lo habían han intentado antes, aunque esta última también recibió críticas.  

Modelos de Gucci, Marine Serre y Versace 2018 que levantaron la polémica

Evidentemente, con el enorme boicot que se acercaba, Decathlon ha visto peligrar su prestigio en casa como marca y la seguridad de sus empleados,  pero, también, sus ingresos. De hecho, Francia es su mayor mercado por cifra de negocio.  Decathlon creció un 3%, hasta 3.400 millones de euros en 2017. En total, la cifra de negocio de Decathlon en 2017 alcanzó 11.000 millones de euros, frente a los 10.000 millones registrados en el año anterior.  Los mercados internacionales  suponen el 69% de su negocio.

La retirada es temporal, “por ahora”, según han señalado en su comunicado. Y aunque el secularismo que está en la esencia del Estado francés justifica la prohibición de las polémicas prendas y permite el debate sobre derechos y libertades de las personas, entre el derecho de confesión o la exhibición de símbolos religiosos en lugares púlbicos,  el auge de movimientos  y corrientes  de ultraderecha que viven Francia y Europa desde hace años, no augura muchos cambios en este sentido.

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