20 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Su trabajo en la Fundación Mapfre, con sede en el madrileño Paseo de Recoletos y sus hijos, Vicotoria Federica y Froilán, ocupan todo su tiempo

La Infanta Elena cumple 56 años sin hueco en la corte de su hermano Felipe VI y distanciada de la Reina Letizia

Infanta Elena.
Infanta Elena.
La hermana mayor del Rey Felipe VI celebra su 56 cumpleaños más alejada que nunca de Zarzuela. Su mala relación con su cuñada, la Reina Letizia, y el hecho de que ya no ocupe ningún papel importante en el protocolo de la Casa Real española hacen que la Infanta Elena haya optado por tener un perfil bajo y disfrute de un relativo anonimato. Su trabajo en la Fundación Mapfre, con sede en el madrileño Paseo de Recoletos y sus hijos, Vicotoria Federica y Froilán, ocupan su tiempo.

Elena María Isabel Dominica de Silos de Borbón y Grecia, la hermana mayor del Rey Felipe VI, cumple este 20 de noviembre 56 años manteniendo un perfil más bajo que nunca. Nadie podía imaginar hace una década que, la que para muchos era la Infanta con más popularidad entre la gente, desaparciera prácticamente de la vida pública y real de manera casi radical.

Fue tras la llegada al trono de Felipe VI junto a Letizia Ortiz, cuando las Infantas Elena y Cristina desaparecieron del protocolo real y desde Zarzuela decidieron apostar por el núcleo duro como imagen de una nueva monarquía: los Reyes, sus dos hijas y, a cierta distancia, los Reyes Eméritos.

Felipe VI se mantuvo más tajante que su padre con respecto a su hermana Cristina, salpicada directamente por el escándalo del Caso Noos, uno de los grandes escollos que vivió el reinado de Juan Carlos I en sus últimos años. Para muchos, la gran perjudicada de este escándalo ha sido Elena, que ha seguido la misma suerte que su hermana sin aparecer en él.

La Infanta Elena con su hija Victoria Federica en los toros. 

“Durante años la palabra Infanta siempre ha ido el plural. Hablar de una era hablar de las dos y claro eso le ha perjudicado injustamente. Las hijas de los Reyes son aún pequeñas para viajar solas. Por eso, a nivel de actos de Estado, es completamnete absurdo e ineficiente que no se la use más. Es una señora con experiencia y que cuando acude a distintos eventos cumple eficazmente su papel de representar a España”, explica a elcierredigital.com una habitual de los círculos diplomáticos.

“A nivel privado sí que han recurrido más a ella, para representar a la familia. Pasó cuando murió la Duquesa de Alba. Los Reyes no acudieron, en una falta de respeto gravísima, y Elena fue y cumplió con dignidad regia. Pero, por ejemplo, en algunas bodas de los Grimaldi recientes no ha ido nadie de la familia y ella podría haberlo hecho bien. Estos actos privados luego sirven mucho a nivel diplomático” añaden las fuentes consultadas.

Desde hace años la vida social de la Infanta Elena se ha aminorado. Lejos de tener un papel destacado bajo el reinado de su hermano, la Duquesa de Lugo se centra en su trabajo en la Fundación Mapfre y, evita, los actos donde vaya a acudir la prensa. La hípica y los toros siguen siendo sus grandes pasiones y es, en eventos de este tipo, donde los medios la suelen fotografiar con frecuencia.

Actualmente, mantiene un trato inmejorable con su padre Juan Carlos I, lo mismo que con su hermana Cristina, con la que se deja ver habitualmente en Madrid cuando ésta acude a la capital de España. También sigue fiel a sus amigas de siempre, como su prima María Zurita con la que sale a menudo.

Enfrentamientos entre cuñadas

Pero, sin duda, algo que ya no oculta la Infanta Elena es su nula relación con su cuñada la Reina Letizia. En febrero de 2019 elcierredigital.com desveló un incidente ocurrido unos meses antes en el Palacio de la Zarzuela.

Ese día los Reyes recibían a varios deportistas. A la cita acudió también doña Elena, tan vinculada desde su juventud al mundo del deporte. Tras la felicitación de la Reina a los deportistas se tomaron las fotografías oficiales de rigor. Uno de los invitados animó a la Infanta Elena a posar con ellos en la foto. Los allí presentes se quedaron de piedra al oír y ver la tajante negativa de la Reina a que se tomara esa instantánea. “La Infanta se limitó a encogerse de hombros. Finalmente posó con los invitados para una foto particular tomada con un móvil”, cuenta a Elcierrdigital.com un periodista que asistió a esa recepción.

La Infanta junto a los Reyes Felipe y Letizia. 

La relación entre la Infanta Elena y la Reina consorte es mala desde hace años. Es difícil poner una fecha de inicio a su deterioro, pero para los medios de comunicación es el verano de 2007. Ese es el momento cumbre donde se hace público algo que ya era evidente: la mala relación entre la entonces Princesa de Asturias y sus cuñadas.

La periodista Carmen Rigalt, cronista durante años de los veranos reales, fue la primera en poner negro sobre blanco a las desavenencias existentes entre las féminas de la Casa Real. Lo hizo desde las páginas de El Mundo y en Zarzuela no gustó. Sin embargo, Rigalt había dado en el blanco una vez más.

Otra conocedora de los temas zarzueleros, la escritora Pilar Eyre, ahondó más en el tema y explicó el peculiar juego de damas que se estableció en la Corte con la llegada de Letizia Ortiz. Según Eyre, la ex periodista televisiva vio peligrar el futuro acceso de su marido al trono ante la errática situación que vivía la corona en los últimos años de reinado de Juan Carlos I. Letizia apostó por su marido y, sobre todo, por su hija Leonor, la niña que algún día se sentaría en el trono de su abuelo. Esta toma de posición rompía el statu quo en Zarzuela y no gustó para nada ni a Elena ni a Cristina.

Ahoa, mientras Letizia Ortiz y Felipe VI se desviven por dotar de un relato propio a su actual reinado, la Infanta Elena asume ya un papel secundario en la Historia de la monarquía española. Es consciente a sus 56 años que ya es más pasado que presente y, desde luego, que futuro.

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