08 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Las camareras son contratadas por períodos anuales, evitando así la contratación fija y esto pone a miles de mujeres en situación de "vulnerabilidad"

Las “kellys” piden amparo al Defensor del Pueblo y éste pasa el problema al Ministerio de Trabajo y Economía Social

La mitad de los contratos de camarera son eventuales.
La mitad de los contratos de camarera son eventuales.
Los efectos económicos reales causados por la pandemia del COVID-19 aún están por verse, miles de trabajadores han comenzado a perder sus empleos. El turismo es de las áreas más afectadas económicamente y trabajos como el de camareras de piso han quedado en total abandono. Casi la mitad de la plantilla trabaja en B y no tiene acceso a ERTE o ERE, por ello, La Plataforma Estatal de Camareras de Pisos ha pedido amparo al Defensor del Pueblo, que ha respondido remitiendo el caso a Trabajo.

Durante el mes de mayo, La Plataforma Estatal de Camareras de Pisos solicitó un amparo al Defensor del Pueblo con motivo del despido masivo del personal del sector. El escrito presentado al Defensor Francisco Fernández, incluía reivindicaciones contra la Administración de Empleo y Seguridad Social, por discriminación entre trabajadoras. Según denuncian, la administración comete discriminación al contabilizar la Prestación Contributiva de Desempleo derivadas del Covid-19.

La plataforma explica en un comunicado que: “las camareras de pisos fijas o fijas discontinuas han sido incorporadas en los expedientes de ERTES por fuerza mayor”, el modelo aplicado por la mayoría de empresas afectadas. Estas trabajadoras tendrán el beneficio de que su prestación por desempleo no contabilice durante este período excepcional.

EL problema llega con aquellas camareras que se encuentran en “eventualidad fraudulenta”, despedidas en el mismo tiempo por el cierre de los establecimientos hoteleros. El problema de este tipo de “contrataciones” que representa el 50% de la plantilla de camareras, según la Plataforma, es que quedarán totalmente excluidas de la contratación para lo que queda de verano.

El coronavirus ha paralizado la actividad hotelera.

La “discriminación” ocurre según la organización “debido a la prolongación de los ERTES ya aprobados por la Autoridad Laboral”. Prevalecerá la necesidad de reenganchar al personal en situación en esta situación temporal, por sobre la contratación del resto de camareras. Las afectadas por no mantener un contrato continuo no han podido cotizar el tiempo necesario para recibir la prestación contributiva.

Esta situación se traslada a otras áreas del turismo, según la Plataforma de Camareras “existe una discriminación, no solo al personal indefinido de su departamento, sino al resto de los profesionales que conforman la plantilla de los hoteles”.

Según la organización denunciante, este tipo de trabajadores se ven abocados a “la solicitud de una subvención no contributiva, que mermará su bienestar familiar, la mayoría monoparentales y en riesgo de exclusión social”. Además, recuerdan que la mayor parte del personal vive en zonas dependientes de la actividad turística, gravemente afectada por el Estado de alarma y la crisis económica derivada de la pandemia.

El defensor pasa la bola

Aunque la solicitud de la Plataforma tiene bases en el derecho internacional, la constitución y la ley del trabajo, la respuesta del Defensor del Pueblo no ha sido satisfactoria. La institución respondió el día 20 de mayo, que: se ha dado traslado de su queja al Ministerio de Trabajo y Economía Social”.

Se trata de una consulta interinstitucional “con la finalidad de que se estudie la situación en que se encuentran estas trabajadoras del sector hotelero y se valore la procedencia de introducir medidas que mejoren su marco de protección frente al desempleo mediante la adopción de las medidas que ese ministerio estime que puedan resultar más adecuadas. Tan pronto como se reciba la información solicitada, se pondrá en su conocimiento”, reza el comunicado.

El defensor ha prometido una segunda respuesta.

La Plataforma Estatal de Camareras de Pisos recuerda que el trabajo de las “kellys” es fundamental para el funcionamiento de las empresas del sector y que a pesar de ser el tipo de cargo mayoritario en cualquier hotel o alojamiento turístico “es el más vulnerable”. Las condiciones de contratación temporal y recontratación anual, vulneran el derecho a obtener un eventual contrato indefinido y “acentúa la discriminación”.

La solicitud al Defensor es clara, que las prestaciones de este tipo de contrataciones sean contabilizadas y equiparadas a las mismas condiciones que el resto de trabajadores del sector, que también se encuentran en ERTE. La Plataforma se ha propuesto presentar una denuncia masiva de este “fraude” y piden protección al Defensor para no sufrir represalias.

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