16 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

Solo el 7% de los turistas chinos que han visitado Europa en 2018 han pisado España, aún así sigue siendo el segundo país más frecuentado

Datos preocupantes en el turismo: necesitamos el doble de visitantes chinos para equilibrar la balanza comercial del sector

Turistas chinos en Toledo
Turistas chinos en Toledo
No es difícil conseguir turistas chinos en las calles de Toledo, en la Gran Vía madrileña o en los jardines de la Alhambra. Los espacios de turismo cultural y comercial son los preferidos por los turistas de la nación asiática y a pesar de las estructuras culturales de España, la oferta no ha sido lo suficientemente atractiva para los chinos. Los datos oficiales lo comprueban, ya que el año que viene deberíamos llegar a casi el doble de turistas chinos.

Con 81 millones de personas España es el segundo país con más turismo del mundo, solo superado por la vecina Francia. El sol, las playas y los parajes naturales son las principales demandas de la mayoría de turistas que vienen a nuestro país; no obstante, nuestros vecinos europeos buscan atraer otro tipo de turismo, el asiático. En 2018, España solo pudo captar el 7% de los turistas chinos que pisaron Europa, unos 649.032 visitantes, una cifra que parece alta, si no se compara con los más de 80 millones de turistas extranjeros que se reciben cada año.

A diferencia de turistas ingleses o italianos, los visitantes del gigante asiático superan por mucho los gastos de nuestros vecinos continentales. Según The Shopping and Quality Tourism Institute, los turistas chinos gastaron un promedio de 2.563 euros por viajero, en contraste con los alemanes que gastaron 1.052 euros por viajero y los ingleses que  dejaron 972 euros en promedio por turista.

Este tipo de turismo orientado a la experiencia cultural y gastronómica y con mucho gasto han centrado las miradas de todos los países europeos. En los próximos años los turistas chinos llegaran a los 200 millones cada año. Enfocados en esto, España emitió en 2011 el “Plan China”, que buscaba promover el turismo chino para que aumentase en 100.000 turistas anualmente, esto significa que para 2020, los turistas de ese país llegaran al millón. Una cifra que se aleja en casi 400.000 de los recibidos en 2018.

Aun así, en el año 2017 los 513.725 turistas chinos que visitaron España dejaron un total de 796 millones de euros, según apunta el Instituto Nacional de Estadística (INE). Un ingreso que el “Plan China” pretende aumentar.

El error de conocer al turista

Desde la empresa turística Interface Tourism Spain han indicado que “el nuevo viajero chino que llega a España es 'millennial', cosmopolita, viaja de forma independiente, está muy conectado a las tecnologías y espera encontrar información en chino”. Esto hace frente a la imagen que se mantiene en España de los turistas que provienen de ese país, un perfil que la mayoría de las empresas turísticas considera cambiado con la nueva generación.

El perfil del turista chino.

Juan Carlos Ruiz de Grupo Coma asegura que los turistas chinos buscan "experiencias inmersivas, que combinen cultura, ocio y gastronomía, alineadas con las expectativas del viajero, para aumentar la fidelización con el destino”.

Destaca también el perfil de viajero en solitario que busca “vivir experiencias” representa ya el 50% del total de turistas que emite ese país.

Conectividad y visados

Las autorizaciones y conexiones son parte del problema que reduce la cantidad de turistas chinos. Desde 2004 Pekín permite a sus ciudadanos hacer viajes turísticos a España, no obstante, el sistema de visados es tan complejo y las esperas tan largas en comparación con otros países que los chinos desisten en su intento de visitas España. Actualmente, los plazos de emisión de visas rondan los 15 días; una gran diferencia con los que emite Italia, cinco días, Alemania, en tres o Francia que puede llegar a tardar 24 horas en emitir una visa.

A esto se suma la visa multi-entrada que ofrece Reino Unido, que permite a los turistas internacionales entrar al espacio Shenguen siempre que viajen hasta las islas británicas primero. Con estos mecanismos, los británicos lograron acaparar el 31% de los visitantes asiáticos que llegaron a Europa.

Las conexiones se suman al problema de las visas, en 2018, solo había 25 vuelos de España al gigante asiático. A esta situación hay que sumar que de los 25 vuelos, solo ocho son directos. Madrid no suma más de 2.000 vuelos anuales, mientras aeropuertos como Frankfurt dispone de 6.500 anuales y  Charles de Gaulle de París supera los 8.000.

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