20 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

RIU, Barceló o Meliá están comprando mas hoteles y terrenos para levantar establecimientos de lujo y ampliar su mercado

La crisis del Caribe desplaza a África los intereses de los grandes grupos hoteleros españoles

Cadenas hoteleras como RIU ampliarán sus hoteles y oferta en África.
Cadenas hoteleras como RIU ampliarán sus hoteles y oferta en África.
África es el nuevo Caribe para los hoteleros españoles. Ante la crisis que vive la región americana más turística, las principales empresas españolas de alojamiento vacacional desplazan sus objetivos hacia el continente hasta ahora, más ignorado. La saturación y sobreoferta que existe ya en el Caribe, unido a la reducción en la demanda de los clientes han provocado este cambio de orientación comercial.

El continente africano empieza a seducir a los hoteleros españoles que han puesto el foco en zonas costeras de África para lanzar sus nuevas inversiones en proyectos vacacionales como  resorts y hoteles de lujo.

El grupo Meliá también dispone de una gran oferta en África y pretende ampliarla como RIU.

Riu ha comprado ya un hotel de lujo en Zanzíbar y prevé construir otro más en esta isla de Tanzania, que se suma al que ya tenían en propiedad: el Hotel Riu Palace Zanzíbar. Y en Senegal, la cadena mallorquina de los hermanos Riu ha cerrado una operación para levantar dos hoteles en un terreno de 25 hectáreas en la zona de Pointe Sarène, con una inversión de 150 millones.

El hotel comprado por Riu en Zanzíbar es uno de los hoteles más lujosos en el este de África. Se llama Diamons Gemma dell’Est, y se trata de un complejo hotelero con régimen de “todo incluido”, que se complementa con las villas del Diamonds Star of the Est. Los nuevos hoteles se encuentran en la paradisíaca Nugwi Beach, y a partir de ahora se denominarán Riu Palace Zanzíbar, que estará formado por 160 habitaciones en La Gemma y 11 villas de lujo en Star of the Est. La hotelera adquirió el hotel y las villas al grupo italiano Renco Group.

La CEO de Riu, Carmen Riu, reconoció en un encuentro empresarial celebrado en mayo que África era uno de los destinos más interesantes para invertir en un futuro.  Y es que hay varios motivos para ello. Uno es que en Asia, los precios para realizar inversiones hoteleras se han disparado y es cada vez más difícil comprar hoteles a cadenas locales o encontrar terrenos para construir nuevos establecimientos turísticos.

El segundo motivo para poner centrarse en el continente africano es que todavía allí, el mercado laboral abarata de forma notable cualquier desarrollo turístico, aunque exista el inconveniente de suministrarlo todo (desde la comida hasta el papel higiénico pasando por los materiales de construcción) desde otros continentes.  

Según la hotelera, en los hoteles de Cabo Verde existe el mismo problema hoy día: todo lo que llega a los alojamientos procede  de España y llega vía marítima, aunque también ocurre con Maldivas, en pleno Océano Índico, donde el economato recibe alimentos de un barco que debe programarse con tres meses de tiempo para suministrar los dos hoteles de la cadena.

Marruecos, una rentable realidad comercial para RIU 

Pero si Zanzíbar y Senegal son el futuro para RIU, Marruecos ya es una gran realidad. La cadena mallorquina confirma que sus hoteles de Marruecos tienen una rentabilidad por encima de la media, con altas ocupaciones y precios altos. Al igual que Barceló Hotels, donde en la actualidad cuenta en Marruecos con seis hoteles de cuatro y cinco estrellas (Casablanca, Fez, Tánger, Agadir, Casablanca y Marrakech) y está a la espera de concretar nuevas aperturas en el mismo país.

En Marruecos, RIU dispone de grandes y lujosos hoteles.

A Barceló le sigue en número de hoteles la cadena RIU, que además del hotel de Zanzíbar tiene tres establecimientos en Agadir, dos en Marrakech, y ha anunciado la apertura de otro en Taghzaout. Meliá también apuesta con fuerza en Marruecos, donde tiene tres establecimientos y prevé la apertura de otros dos en las próximas semanas: el Sol Marrakech VVO, que tendrá 211 habitaciones, y el Meliá Saidia Residences, con 192 habitaciones.

La estabilidad política de Marruecos es un atractivo para las cadenas hoteleras españolas. En 2018 llegaron 12 millones de turistas al país marroquí frente a la incertidumbre de países como Túnez o Egipto.

También Meliá hace tiempo que ha puesto el ojo de sus inversiones en África, donde cuenta con doce hoteles, cuatro en Cabo Verde, uno en Mozambique, 3 en Tanzania (uno de ellos el Meliá Zanzíbar), y 4 en Marruecos.

Y al contrario que el seguro Marruecos, Senegal sí parece una aventura mucho más arriesgada para las cadenas hoteleras. Riu prevé construir dos hoteles que se desarrollarán en dos fases: en la primera se abrirá un hotel de la gama Classic, que albergará alrededor de 500 habitaciones; y una posterior, en la que se pretende llevar a cabo la construcción de un hotel de la línea Riu Palace, con capacidad para aproximadamente 800 huéspedes.

África, objetivo para otras cadenas internacionales

Pero no solo las cadenas españolas se han fijado en África. Accor Hotels, Katara Hospitality, Hilton y Marriott tienen proyectos en desarrollo en países como Ruanda y Uganda, donde sus economías crecen a un ritmo del 6 por ciento cada año, y la mejora de las infraestructuras y servicios está evolucionando para satisfacer las necesidades de las cadenas hoteleras.

Barceló cuenta en la actualidad con seis establecimientos hoteleros de lujo en Marruecos. 

El “gigante” Hilton tiene previsto debutar en África subsahariana con una inversión de 50 millones de dólares, y ha cuantificado un total de 100 oportunidades en establecimientos turísticos, que sumarían hasta 20.000 habitaciones mediante administración directa o franquicias. Para agilizar las obras y evitar la burocracia y los deficientes servicios de los países donde quiere invertir, Hilton quiere impulsar la construcción modular para agilizar la apertura de los nuevos hoteles en menos tiempo del previsto.

Marriott es otra de las grandes cadenas hoteleras que apuestan claramente por África, donde tiene 60 hoteles en cartera con más de 13.000 habitaciones, pero con el objetivo de abrir hasta 200 establecimientos y disponer de casi 40.000 habitaciones en los próximos cinco años. Marriott admite que África es esencial para su estrategia, aunque igual que Riu la cadena hotelera con 4.000 hoteles repartidos en todo el mundo reconoce la lentitud a la hora de desarrollar los proyecto, los altos costes de producción y una fuerte dependencia de las importaciones. Marriott prefiere convertir hoteles ya existentes en África y que estén operados por compañías locales en lugar de construir nuevos establecimientos turísticos. A pesar de las oportunidades, África todavía ofrece muchos obstáculos para poder invertir.

Las grandes cadenas hoteleras coinciden también en que Uganda se ha convertido en otro de los países más atractivos para invertir. Con buenas infraestructuras aéreas, el país africano presenta buenas perspectivas de futuro para las cadenas hoteleras, aunque la corrupción se convierte en un lastre para el desarrollo turístico.

Además, el 75 por ciento de los hoteles de Uganda son de propiedad nacional, si bien el gobierno está ofreciendo incentivos de desarrollo para captar marcas internacionales. Otro atractivo es el impulso de la compañía Uganda Airlines, y la construcción de autopistas desde los aeropuertos hasta los principales destinos turísticos.

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