22 de abril de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Un prodigio de la naturaleza: millones de lepidópteros recorren miles de kilómetros desde Canadá y algunas cruzan el Atlántico hasta España

Un fenómeno único en el planeta: la migración de las mariposas Monarca y sus bosques encantados en México

México presume con orgullo, y no es para menos, de esta maravilla. Allí se encuentra la reserva de la biosfera santuario de la mariposa Monarca, un lugar único en el planeta al que cada año, con la llegada del invierno, llegan a estos bosques de coníferas millones de ejemplares de este pintoresco lepidóptero luego de haber recorrido cerca de 5.000 kilómetros desde Canadá, conformando un fenómeno dantesco y un espectáculo natural impresionante, una visita que difícilmente olvidará.

Es uno de los espectáculos naturales más impresionantes que pueden contemplarse en el planeta, un prodigio para admirar. Si va a realizar una lista con los diez destinos con espectáculos naturales de obligada visita, no puede dejar a la mariposa Monarca fuera bajo ningún concepto. Estos insectos eligieron hace más de cuatro décadas estos bosques mexicanos para hibernar y es un misterio digno de admiración la capacidad que tienen de recorrer los miles de kilómetros que separan los bosques de México de las Montañas Rocosas desde Estados Unidos y Canadá principalmente. Su poder de orientación infalible y su instinto para seleccionar la ruta y el destino es algo que deja boquiabierto a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad ante los fenómenos de la naturaleza, más todavía si se es creyente y se está convencido de que estas maravillas son obras maestras de Dios.

En esta migración las Monarca permanecen aproximadamente cinco meses, de noviembre a marzo, en México. Es decir, estamos en la época en la que están haciendo las maletas de regreso a Canadá y los Estados Unidos. En la primavera se inicia el apareamiento de las mariposas en México y su regreso hacia el norte a mediados y finales de marzo. Esta generación migratoria conocida como Matusalén hace el viaje completo de norte a sur y parte del viaje de sur a norte. Existen poblaciones residentes que viven todo el tiempo en México sin ser parte de la migración.

La Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, protegida por la Unesco, es un conjunto de bosques encantados impregnados de la magia de millones de mariposas que mezclan el tono anaranjado de sus alas con el verde de las coníferas y el azul del cielo inmenso del este de Michoacán, México, estado colindante con el Estado de México, a unas tres horas de carretera de la capital federal mexicana.

Millones de mariposas Monarca en los bosques de coníferas de México. Foto LatinNewsXXI

Las colonias de mariposas de hecho se reparten entre las que se ubican en Michoacán y algunas en los bosques del Estado de México. Los municipios de Zitácuaro, Áporo, Ocampo, Senguío, Contepec y Angangueo son los de obligada visita y próximos a los santuarios michoacanos, mientras que Villa de Allende, Donato Guerra, San Felipe del Progreso y Temascaltepec son los que se ubican en el Estado de México. Cada año miles de personas acuden entre los meses de noviembre y marzo con el objetivo de vivir una experiencia inolvidable. Un consejo muy importante cuando planee la visita es la consulta al parte metereológico, puesto que en los días nublados las mariposas no vuelan, por tanto hay que asegurarse de que tendrá un espléndido día soleado bajo el inmenso sol de México a fin de poder deleitarse en todo su esplendor de esta experiencia.

El visitante se sorprende de hecho incluso mucho antes de adentrarse en los bosques. Ya en la autopista que une la Ciudad de México con Morelia, capital del Estado de Michoacán, cuando se pasa a la altura de los desvíos que conducen a los santuarios, se puede observar a simple vista que en el cielo empiezan a aparecer miles de mariposas. Conforme el vehículo sale de la carretera y se acerca a los santuarios, el número de alas naranjas aumenta en el cielo y en cuanto se adentra uno en el pueblo, y no digamos en el estacionamiento del santuario, ya el espectáculo es dantesco, un aperitivo de lo que nos espera dentro del bosque. Millones de mariposas aletean en el cielo, que pareciera cubrirse en pleno día de una inmensidad de estrellas naranjas. Una vez dentro, las mariposas nos escoltan desde el cielo y desde las ramas de los árboles, las flores y los arroyos. Son estampas realmente espectaculares.

Estampas llenas de belleza en los santuarios mexicanos de la mariposa Monarca. Fotos LatinNewsXXI

De los cinco santuarios, repartidos entre los dos estados, el del Rosario en Michoacán es el más célebre y concurrido, se puede recorrer a pie o a caballo a una altitud algo superior a los 3.000 metros sobre el nivel del mar. El recorrido es apto para cualquier persona, transcurre por senderos entre el bosque pero sin exigencias de grandes desniveles o dificultades algunas. Para acceder al mismo hay un horario establecido, desde las 8 de la mañana a las 7 de la tarde y el costo del ingreso es de poco menos de dos euros al cambio, 50 pesos mexicanos para los adultos y 40 para los niños.

Los otros cuatro santuarios son el de Sierra Chincua, el Ejido El Capulín, Piedra Herrada y La Mesa. En cualquiera de ellos hay que seguir unas reglas esenciales de comportamiento para no perjudicar a los animales, no se puede hacer ruido, se ha de ir con cuidado para no pisar las mariposas que se aposentan en el camino y en general se debe tratar a la madre naturaleza con el respeto que se merece.

La reserva fue creada para proteger el entorno natural y hábitat de la mariposa Monarca, a fin de que sus colonias estén a salvo de la siempre dañina intervención de la codiciosa mano humana, teniendo una superficie total de 57.259 hectáreas de pinos, cedros y oyameles. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2008.

Últimamente se ha hecho un llamado público de atención para evitar que la codicia de la deforestación no acabe afectando a esta maravilla natural. 

Flight of the Butterflies

La historia de este destino de turismo de naturaleza internacional es relativamente reciente. Fue en 1985 cuando se culminó uno de los descubrimientos más asombrosos del siglo. El zoólogo canadiense Fred Urquhart y su esposa Nora reunieron a miles de voluntarios para poner minúsculas etiquetas en las alas de las mariposas Monarca y así poder documentar su ruta migratoria. Su historia está recogida en la película "Flight of the Butterflies". A la pareja canadiense se unieron Ken Brugger y su esposa Catalina Aguado, residentes de la Ciudad de México, para buscar los sitios de hibernación. Los encontraron en 1975 en el Cerro Pelón.

Existen dos migraciones simultáneas, la del este y la del oeste. La primera es la de las mariposas que se reproducen al este de las Montañas Rocosas desde el sur de Canadá y gran parte de Estados Unidos. Estas mariposas viajan al centro de México a los sitios de hibernación en los estados de Michoacán, y Estado de México. Los mismos individuos que llegaron a México (generación Matusalén) emprenden el viaje de regreso a Estados Unidos al principio de la primavera. Esta migración incluye más del 90% de la población de mariposas Monarca de Norte América. El otro 10% lo hacen a las costas de California. Para mayor admiración del prodigio de estos animales, existe evidencia de que algunas mariposas pueden intercambiar rutas y llegar del oeste a los sitios de hibernación en el centro de México. Y otro dato curioso: la generación migratoria vive entre 8 y 9 meses, mientras que las otras generaciones viven aproximadamente un mes.

Imagen de Zitácuaro, arriba, y una Monarca en el santuario del Rosario. Fotos LatinNewsXXI

Rutas migratorias

La migración se inicia a mediados o finales de agosto. A México se internan durante septiembre y octubre, llegando al centro de México a principios de noviembre. Los principales estados por donde pasa la Monarca son Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas, Querétaro, Aguascalientes, Guanajuato, San Luis Potosí, Hidalgo, Estado de México y Michoacán. En menor grado se han registrado en Baja California, Sonora, Chihuahua, Durango, Jalisco, Puebla, Morelos, Distrito Federal, Veracruz y Tlaxcala.

Bosques del santuario del Rosario llenos de millones de mariposas Monarca. Foto LatinNewsXXI

Es uno de los pocos insectos que logra realizar travesías transatlánticas. Unas cuantas mariposas monarca llegan al suroeste de Gran Bretaña y España en los años de vientos favorables, e incluso se han instalado de forma permanente en las Islas Canarias desde el año 1804, en Tenerife y en los parques naturales del Estrecho y Los Alcornocales en las provincias de Cádiz y Málaga gracias al clima cálido y a la existencia de las plantas que necesitan para sobrevivir.

Este pequeño y hermoso insecto es capaz incluso de cruzar el Atlántico. Foto LatinNewsXXI

 

COMPARTIR: