12 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La jueza admitió la paralización de las obras "por riesgos estructurales" y ahora deja en suspenso esa decisión hasta resolver la demanda

El empresario Trinitario Casanova pierde una nueva batalla contra la cadena RIU sobre el Edificio España de Madrid

El empresario Trinitario Casanova en un fotomontaje junto al Edificio España.
El empresario Trinitario Casanova en un fotomontaje junto al Edificio España.
Trinitario Casanova, propietario del grupo Baraka, ha recibido un nuevo "revolcón" judicial, tras el exito inicial al paralizar las obras del Edificio España logrado el pasado martes, "por riesgos estructurales". El viernes la jueza de Primera Instancia número 67, Marta Díez Pérez-Caballero, dejó en suspenso esa medida cautelar mientras no decida sobre el fondo de la demanda.

El grupo RIU ha reanudado las obras de reforma del Edificio España tras recibir el visto bueno de la jueza de Primera Instancia número 67 de Madrid. Las obras estuvieron paralizadas durante tres días, desde el pasado martes hasta el viernes, tras una denuncia presentada por la empresa Baraka, de Trinitario Casanova, dentro de la guerra que el empresario mantiene con el grupo RIU por el control del edificio España. En realidad la cadena hotelera recibió la notificación el lunes por la tarde y la suspensión comenzó el martes.

La jueza, Marta Díez Pérez-Caballero, optó por suspender su decisión inicial de paralizar las obras, en tanto no resolviese la cuestión de fondo, la demanda presentada por Baraka por “riesgos estructurales” en el edificio de Plaza de España. “Se ha producido un levantamiento de las medidas cautelares a la espera de que se resuelva la demanda, lo cual esperamos que sea rápido, ya que este tipo de procedimientos se resuelven de manera urgente”, aclaran desde la cadena hotelera.

El empresario Trinitario Casanova en na foto corporativa.

Esta reanudación de las obras no interrumpe la batalla legal entre RIU y Baraka, que interpuso dos demandas al grupo hotelero. La primera tras vender el edificio a RIU y ante la negativa de estos a escriturar como comerciales 15.000 metros cuadrados del inmueble, comprometidos a favor de Baraka Renta. Sin embargo, en RIU se defendieron al señalar que el contrato se limitaba a un mandato, "no representativo", de venta para la búsqueda de inversores de la zona comercial. Por eso, RIU alcanzó el pasado verano un acuerdo con Inbest Real Estate, para la compra de la parte comercial del edificio España por unos 160 millones de euros.

En la segunda demanda, la empresa de Trinitario Casanova pedía la suspensión de las obras por causa de “riesgos estructurales”. Desde RIU advierten de que la seguridad estructural del edificio no ha estado nunca, ni está ahora, comprometida. "Se siguen produciendo ataques contra la imagen de RIU cuyo único objetivo es desprestigiar a la compañía, que en todo momento ha demostrado las garantías de seguridad y legalidad necesarias para poner en marcha y avanzar la obra del Edificio España",

El controvertido empresario murciano Trinitario Casanova se ha convertido hace poco en árbitro de la operación Chamartín al comprar una opción sobre los derechos de reversión de 1,2 millones de metros cuadrados, en lo que parece una disposición a disputar el suelo del Madrid al BBVA, garante de la operación.

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