20 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

En la mayoría de países de Europa no se abona una cuota fija como trabajador por cuenta propia, sino un porcentaje en función de los ingresos

La ruina de ser autónomo en España: paga casi 300 euros todos los meses aunque no factures ni cien

Los autónomos españoles pagan más de 3.300 euros al año por serlo.
Los autónomos españoles pagan más de 3.300 euros al año por serlo.
Aunque en casi toda Europa ser autónomo supone pagar solo un porcentaje de lo ganado, en nuestro país se debe desembolsar una couta fija que desde el 1 de enero ha pasado de 275 euros al mes a 283,3, o lo que viene a ser lo mismo: 3.399,6 euros al año. Es decir, los autónomos españoles deben pagar por ser autónomos, al margen de lo que ingresen, que puede llegar a ser menos que lo que están obligados a pagar.

Los autónomos son emprendedores, crean empleo, como mínimo el suyo propio, pero pagan más que nadie y son un colectivo tradicionalmente maltratado por las diferfentes administraciones, al menos en España. Aunque en casi toda Europa ser autónomo supone pagar un porcentaje de lo ganado, en nuestro país es obligatorio desembolsar una cuota fija que era de 275 euros al mes en 2018 para ingresos totales de entre 500 y 10.000 euros mensuales. La couta de autónomos para 2019 ha aumentado y desde el 1 de enero de cada trabajador debe pagar 289,3 euros al mes, en total 3.399,6 euros al año, una ruina para los que viven de colaboraciones, que unos meses pueden ser varias y otros ninguna. 

Existe también desde 2013 la denominada tarifa plana para nuevos autónomos, que permite pagar menos durante el primer año en este régimen, aunque ha pasado de 50 euros anuales a 60 desde el 1 de enero, una cuota que incluye las contingencias profesionales y comunes pero que deja fuera el cese de actividad y la formación.

El porcentaje medio de autónomos en Europa es del 14 por ciento, pero nada tiene que ver el 6 por ciento que hay en Noruega con el 30 por ciento que suponen los autónomos en Grecia. En España los autónomos son más del 18 por ciento de los trabajadores afiliados a la Seguridad Social, siendo el tercer país con más trabajadores por cuenta propia del Continente, solo por detrás de Italia y Portugal.

Pero, eso sí, los españoles pagamos más por la cuota de autónomos que en ningún otro país de Europa, 3.399,6 euros anuales en 2019. Los siguientes que más pagan son los polacos, 200 euros al mes, 2.400 al año, siendo estos ciudadanos los únicos que se parecen un poco a los españoles autónomos porque también ellos deben pagar ganen o no ganen nada.

Los trabajadores autónomos españoles lo tienen mucho más complicado que los del resto de Europa.

De ahí al siguiente Estado de la lista va un mundo, pues los terceros que más pagan por ser autónomos en Europa son los británicos, que han de abonar 168 euros al año o lo que es lo mismo: catorce euros al mes si no se superan los 600 mensuales de ingresos. Si se perciben más de 6.000 euros al año, la cuota mensual es de 58 euros. Así funciona el régimen de autónomos en los distintos países de Europa:

Irlanda: No existe cuota mensual, pero tampoco derecho a una prestación por desempleo. Se pagan el cinco por ciento de los ingresos brutos mensuales o 500 euros, la cantidad que sea superior.

Países Bajos: Los autónomos deben abonar 50 euros al año y aparte 100 euros al mes, que corresponden al pago de un seguro médico.

Alemania: Los autónomos deben pagar 140 euros al mes siempre que superen los 1.700 de ingresos. Si no se sobrepasa esa cantidad, no se paga nada. Eso sí, como ocurre en los Países Bajos, es obligatorio el pago de entre 150 y 600 euros en concepto de seguro médico.

Dinamarca: Los autónomos pagan al final de año entre un 25 y un 50 por ciento de lo ingresado, pero disponen de Seguridad Social, seguro de desempleo y bajas por paternidad y maternidad o enfermedad.

Luxemburgo: No hay ni cuotas de alta ni mensuales, pero se debe demostrar competencia como autónomo y después se pagan impuestos en función de la actividad y los ingresos.

Italia: No hay cuota de autónomos, se paga en función de las ganancias, entre un 20 y un 30 por ciento y el trabajador debe registrarse en la Seguridad Social, que cubre enfermedad, discapacidad, desempleo, asistencia sanitaria y desempleo.

Portugal: No existe una cuota de autónomo y tampoco es obligatorio pagar el IVA. Se paga dependiendo de los ingresos, el 24,5 por ciento y el 32 por ciento en el caso de grandes cantidades.

Francia: No se paga el primer año. A partir de entonces se paga entre el 12 y el 21,3 por ciento. Los trabajadores autónomos galos tienen derecho a asistencia sanitaria, incapacidad temporal, pensiones de viudedad e invalidez y jubilación. Pero no a asistencia sanitaria, que deben pagar, aunque después el Estado les devuelve entre el 65 y el 100 por ciento.

Austria: No hay cuota de autónomo mensual, pero sí se debe pagar un seguro médico.

Bélgica: Los autónomos belgas deben registrarse y tramitar sus condiciones, pero no existe cuota de autónomos mensual, se paga un impuesto de entre el 25 y el 50 por ciento de la cantidad total ingresada.

República Checa: La cuota de alta es de 40 euros y después se paga en función de los ingresos.

Eslovaquia: Se pagan 50 euros en concepto de alta y al final del año se calcula una tasa impositiva en función de los ingresos.

Eslovenia: Se paga un porcentaje que varía en función de los ingresos.

Croacia: Se pagan 500 euros en concepto de alta en el régimen de autónomos y al final del año se abona un 20 por ciento de los ingresos totales.

Chipre: Se paga en función de las ganancias y se hace por anticipado sobre un cálculo anual.

Grecia: Cincuenta euros mensuales como cuota de aotónomos y un porcentaje variable en función de los ingresos.

Malta: No hay cuotas de entrada o mensuales. Se pagan impuestos en función de la actividad y los ingresos.

Rumanía: La cuota de alta es de cien euros. Después se pagan impuestos en función de los ingresos.

Suecia: No existen cuotas de alta ni mensuales, pero el trabajador puede llegar a pagar hasta el 50 por ciento.

Lituania: Se paga en función de lo que se gana, dependiendo también de la actividad, pero no existen cuotas.

Letonia: No hay cuota de alta ni mensual y los impuestos varían entre el 9 y el 24 por ciento.

Estonia: Los autónomos estonios pagan cien euros cuando empiezan su actividad y después se paga en función de los ingresos.

Como podemos comprobamos, los autónomos españoles lo tienen más difícil que el resto de trabajadores por su cuenta europeos, se lo pone más difícil la Administración. En España se paga la cuota más alta del Continente, aun que no se gane un duro. Además, cada tres meses cada autónomo está obligado a declarar el IVA y el IRPF, al margen de si se han cobrado o no las facturas.

Y el único 'incentivo' es que los nuevos autónomos pueden pagar 60 euros por pasar a serlo durante el primer año, pero luego esa cantidad va creciendo hasta llegar a los 283,3 euros mensuales.

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