25 de enero de 2021
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FIN DE SEMANA

Hace unos meses ya vencieron a Facebook en una batalla jurídica a través del Tribunal de Justicia de la Unión Europea

Los activistas de Noyb demandan a la empresa Apple en España por rastreo ilegal de sus usuarios

Una tienda Apple en Madrid.
Una tienda Apple en Madrid.
La popular empresa estadounidense de Steve Jobs, Apple, ha sido demandada por el grupo activista Noyb (None of Your Business). Hace unos meses, esta asociación ya venció a Facebook en una guerra jurídica y ahora busca denunciar las capacidades ilegales del llamado Identificador de Apple para anunciantes, un rastreador de usuarios que funcionaría en todos los dispositivos de la compañía sin el consentimiento de sus clientes.

Noyb (None of Your Business), un grupo de activistas que conforman el llamado Centro Europeo de los Derechos Digitales (European Center for Digital Rights) ha demandado a Apple frente a los reguladores de protección de datos de España y de Alemania. Desde el organismo presidido por Maximilian Schrems denuncian las capacidades ilegales del Identificador de Apple para anunciantes (IDFA).

Este código de seguimiento permitiría a la empresa de Steve Jobs que, a través de todas las aplicaciones de los teléfonos de la marca, pudiese rastrear a los usuarios. Esta práctica les ayudaría a recopilar información de los clientes en base a su comportamiento en línea y a través del uso del móvil. “Al igual que con las cookies, esto requeriría el consentimiento de los usuarios según la legislación de la UE. Apple coloca estos códigos de seguimiento sin el conocimiento o consentimiento de los usuarios”, explica Noyb a través de su página web.

Así, han elaborado dos reclamaciones: Una presentada ante la Autoridad de Protección de Datos de Berlín (Alemania), y otra ante la Autoridad Española de Protección de Datos. El motivo que justifica la presentación de las denuncias en estos dos países es puramente práctico ya que ello les permitiría evitar la intervención de la Unión Europea y de esta manera, aligerar los procesos judiciales.

“Como la queja se basa en el artículo 5 (3) de la Directiva de privacidad electrónica y no en el RGPD [Reglamento General de Protección de Datos], las autoridades españolas y alemanas pueden multar directamente a Apple, sin necesidad de cooperación entre las autoridades de protección de datos de la UE, como se establece en el RGPD”, mantienen.

Se trata de una ventaja sobre la que ha sabido actuar Stefano Rossetti, el abogado de privacidad en Noyb: “Estos casos se basan en la "antigua" ley de cookies y no activan el mecanismo de cooperación de la GDPR. En otras palabras, estamos tratando de evitar procedimientos interminables”. 

Los objetivos de la demanda

La demanda de los activistas en España identifica como acusado a Apple Inc., lo que incluye a todos los dispositivos iPhone y el sistema operativo iOS. El problema ya mencionado y conocido como IDFA, se recoge en el escrito de la siguiente manera: “[…] es como una «matrícula digital». Cada acción del usuario puede relacionarse con esta «matrícula», y ser utilizada posteriormente para construir un perfil detallado sobre mismo, sus preferencias y comportamiento”.

Extracto de la demanda. /Noyb

Añaden, además, que “este perfil y preferencias pueden ser utilizados luego para dirigir publicidad personalizada, compras desde las aplicaciones (in-app purchases), promociones, etc. Cuando se compara con identificadores de internet tradicionales, el IDFA es simplemente un «identificador de rastreo» en un teléfono móvil, en lugar de un identificador de rastreo en una cookie de un navegador”.

Con esto en mente, Noyb pretende lograr que Apple elimine el IDFA de todos sus dispositivos, sin que ello les prive de enfrentarse a una sanción. Exigen también, que se mantengan transparentes en cuanto a las medidas a implementar. Por último, instan a los prestadores de servicios de intermediación, “aquellos encargados de la transmisión de datos por redes de telecomunicaciones”, a tomar las medidas que sean necesarias para evitar que la compañía pueda acceder a los datos obtenidos en España a través del IDFA.

Noyb vence a Facebook

A través de su página web, Noyb se define como defensor de la privacidad. “Noyb sigue la idea de un litigio específico y estratégico para fortalecer su derecho a la privacidad. También haremos uso de las relaciones públicas y las iniciativas de los medios de comunicación para enfatizar y asegurar su derecho a la privacidad sin tener que ir a la corte”, especifican.

Maximillian Schrems, presidente de la asociación activista, se enfrentó a Facebook en una guerra jurídica hace unos meses. Alegaba que sus datos personales, transferidos a los servidores norteamericanos, no estaban protegidos como ciudadano europeo. Tras su batalla, se dictó una sentencia mediante la cual el Tribunal de Justicia de la Unión Europea acabaría dándole la razón.

De esta forma, el conocido como escudo de privacidad es ahora inválido. Esto permitía transferir los datos personales entre la Unión Europea y Estados Unidos desde 2016, pero el tribunal acabó declarando que “no era suficiente”, pues aún se pueden dar “injerencias en los derechos fundamentales de las personas”.

Nueva Ley de Servicios Digitales en Europa

En consonancia con los hechos acaecidos y con el crecimiento abrupto de los motores de búsqueda, los e-commerce, las redes sociales y en esencia, la vida digital, el Parlamento Europeo busca cambiar la normativa vigente. Esta, referente a la Directiva sobre el comercio electrónico en el año 2000, se mantiene casi inalterable a pesar de la evolución del medio.

Parlamento Europeo.

Buscan así, poner en marcha la llamada Ley de Servicios Digitales, con la que pretenden regular las plataformas en línea. Entre otras características, se recogen en la nueva normativa las siguientes pautas: “Los proveedores extranjeros de servicios digitales deberán respetar las normas europeas”, se dará una mejor protección a los consumidores “frente a productos ilegales, falsificados o no seguros”, unas condiciones “más estrictas para la publicidad personalizada” y reglas específicas “para las grandes plataformas, «guardianas» del acceso al mercado”, según especifica el propio Parlamento Europeo.

Focalizados en el futuro digital, esperan poder crear mecanismos para hacer frente a los contenidos ilícitos, con “normas más estrictas”, en busca de un internet más seguro para los consumidores, y en base a usuarios “menos dependientes de los algoritmos”, aseguran.

Como toda limitación, esta nueva ley ha avivado los miedos de la censura y la falta de libertad digital. En ese sentido, afirman: “Una tercera resolución, no legislativa, de la comisión de Libertades Civiles […] se centra en las cuestiones relativas a los derechos fundamentales. Pide que la eliminación de contenidos sea diligente, proporcionada y no discriminatoria para salvaguardar la libertad de expresión y de información, así como la privacidad y la protección de datos. Los eurodiputados también ven problemática la microsegmentación basada en las vulnerabilidades de las personas, al igual que la propagación de discursos de incitación al odio y la desinformación, y piden transparencia en las políticas de monetización de las plataformas en línea”.

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