30 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Las ánforas rescatadas son vasijas de cerámica que estaban en un barco hundido y su origen data del siglo I después de Cristo

Tráfico de arte bajo el agua: La Guardia Civil recupera piezas de más de 2.000 años de antigüedad

La Guardia Civil recuperó 13 piezas arqueológicas.
La Guardia Civil recuperó 13 piezas arqueológicas.
Las ánforas son piezas arqueológicas de muchos años de antigüedad consideradas a día de hoy patrimonio histórico. No son objetos que se puedan tener de manera particular. Este miércoles la Guardia Civil ha realizado el segundo hallazgo arqueológico del año al encontrar en un local de productos pesqueros congelados nada más y nada menos que 13 ánforas antiguas que han servido para procesar por un presunto delito en contra del patrimonio tanto al dueño del local como a su hijo.

Este miércoles la Guardia Civil, con la colaboración de la Consellería de Educación, Cultura y Deporte de la Comunidad Valenciana, ha recuperado 13 ánforas romanas, posiblemente del siglo I. Las ánforas son antiguas vasijas cuyo origen se remonta al siglo XV a.c. También se encontró un ancla del siglo XVIII. Estas antigüedades fueron encontradas en una tienda de productos pesqueros congelados.

La investigación comenzó cuando el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) realizó una inspección rutinaria en un establecimiento de almacenamiento y comercialización de productos pesqueros en Santa Pola, en la provincia de Alicante. Mientras realizaban sus labores, los agentes se percataron de las ánforas y el ancla que decoraban el local, además de una placa caliza con una inscripción. Las piezas parecían tener una antigüedad considerable.

Actualmente la Guardia Civil investiga al propietario del establecimiento y a su hijo como presuntos autores de un delito contra el Patrimonio Histórico y otro contra el patrimonio y el orden socioeconómico.

Patrimonio histórico como decoración

El SEPRONA se puso en contacto con la Consellería de Educación, Cultura y Deporte y, en un primer visionado de las imágenes facilitadas por los agentes se determinó que podría tratarse de ánforas romanas del siglo I, de gran valor patrimonial y, en especial, una de ellas, podría tener una significativa importancia, debido a su exclusividad.

Tras esta primera valoración, los objetos fueron trasladados al Museo del Mar de Santa Pola, para su depósito y autentificación. Allí se procedió a realizar un reconocimiento más exhaustivo de las piezas intervenidas determinándose, de forma preliminar, por distintos expertos en la materia, que se trataban de un total de 13 ánforas romanas de cerámica, posiblemente del siglo I, las cuales se encuentran en distintos estados de conservación, además de un ancla metálica, previsiblemente del siglo XVIII y una placa en caliza con la inscripción “ESTE”.

Una de las ánforas antigüas requisadas.

 Las ánforas podrían proceder del expolio de pecios, siendo estos parte del patrimonio histórico de la arqueología subacuática, tan presente en el litoral mediterráneo y, por lo tanto, estarían protegidas.

En su mayoría, se trataría de ánforas oleícolas, que eran utilizadas para el transporte de aceite procedente de la zona bética de la península y embarcadas en el Portus Ilicitanus, para su traslado a Roma. Otras también eran utilizadas para el transporte de vino y de salsas de pescado. Por la morfología que presentaban, podrían tratarse de ánforas dedicadas al almacenamiento y transporte de estos productos.

La Guardia Civil procedió a instruir diligencias a este vecino Santa Pola y a su hijo, por presuntos autores de un delito contra el patrimonio histórico y otro delito de receptación (esto es, la adquisición y/o tenencia de objetos a sabiendas de su dudosa o ilícita procedencia).

Las diligencias se encuentran en los Juzgados de Instrucción de Elche. Igualmente, las diferentes actas de inspección serán entregadas a la Consellería de Salud Pública y Sanidad Universal y a la Consellería de Agricultura.

Arqueología subacuática, presente en España

El caso de este miércoles no es la primera vez que se recuperan vasijas y otros bienes arqueológicos de gran valor histórico. Este mismo mes de julio, el día 12, se encontró en Ribadeo, en Asturias un ánfora cuya antigüedad se estima en 2.600 años.

El descubrimiento se llevó a cabo por la Armada Española, que encontró dos piezas de barro por casualidad. Una era la vasija de más de 2.000 años de antigüedad, la otra era una pieza de barro que parece datar del siglo XVI, según las informaciones aportadas por la Armada de Ferrol.

El ánfora recuperada por la Armada Española.

El hallazgo se produjo durante una inmersión de la Unidad de Buceo de Ferrol bajo el mando de las Unidades de la Fuerza de Acción Marítima de Ferrol que buscaba inspeccionar los restos del galeón San Giaccomo di Galizia, el cual se hundió en 1959. Fue al final de esta inspección cuando los buceadores se dieron cuenta de que en las proximidades había una jarra y un ánfora de cerámica. Según las investigaciones, la procedencia de estas era ajenas al galeón, lo que resultó en un gran golpe de suerte para los arqueólogos.

Tras el estudio se determinó que el ánfora perteneció a la cultura griega clásica, se realizó alrededor del siglo VI a. C lo que la convierte en el objeto más antiguo localizado en el ámbito náutico en todo el norte peninsular.

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